7Benidorm en invierno: el mejor plan low-cost para huir del frío
Benidorm en invierno es la escapada low-cost por excelencia, y no por casualidad: el microclima mediterráneo de la Costa Blanca mantiene máximas de entre 16 y 20 grados en pleno enero, con más de 300 días de sol al año y, según las previsiones de TUI, un 57% de probabilidades de jornada completamente despejada mientras media España tiembla. Ese clima permite tomar el sol en una terraza, pasear por el paseo de Poniente o comer al aire libre con solo un jersey. Y la temporada baja dispara el ahorro: en Viajes El Corte Inglés, Benidorm está entre los destinos de costa de su campaña para mayores de 60 años, con reservas desde 14 euros de señal, cancelación gratuita en viajes seleccionados y un descuento de 30 euros para la siguiente escapada. Pero el chollo no es solo de nicho: el mayor parque hotelero de España compite en enero y deja habitaciones por menos de 40 euros la noche, una fracción de lo que cuestan en agosto.
Quien piense que en invierno Benidorm se apaga, se equivoca. La ciudad mantiene encendida su oferta de ocio: los espectáculos del Benidorm Palace, las actuaciones tributo y el ambiente de la Calle Gerona funcionan todo el año, y en diciembre el mercado navideño llena el parque de Elche de puestos y ambiente festivo. El casco antiguo, con su famosa Tapas Alley, sigue siendo el mejor plan para comer barato: un menú del día cuesta entre 8 y 12 euros con bebida, y una caña ronda los 2 o 3 euros. Además, la colonia británica y nórdica que inverna en la ciudad garantiza bares abiertos y vida social en las playas de Levante y Poniente. Eso sí, el mar está frío (unos 14-16 grados), pero muchos hoteles ofrecen piscina climatizada. El resultado: una semana en enero por menos que un fin de semana en muchas ciudades españolas, con la ventaja de volver con la piel tostada.

