El acuerdo de Meta sobre los menores: paga 18.000 millones a 29 estados y limita Instagram a 2 horas

Meta abonará 12.700 millones durante una década y condiciona 5.300 millones más a medidas de TikTok y YouTube. Las restricciones se aplican solo en Estados Unidos y dejan fuera, por ahora, a España y Europa.

Meta paga 18.000 millones de dólares a 29 estados para cerrar la demanda por el impacto en menores. El acuerdo, pendiente de aprobación judicial, obliga a limitar Instagram y Facebook a dos horas diarias para los adolescentes.

Claves de la operación

  • 18.000 millones con letra pequeña. Meta abonará unos 12.700 millones durante una década y liga 5.300 millones más a medidas de TikTok y YouTube.
  • Cambios solo en Estados Unidos. Los límites de dos horas y el bloqueo nocturno no se aplican de forma automática en España ni en Europa.
  • Nuevas restricciones de producto. Los menores podrán elegir un feed no personalizado y dejarán de ver los ‘me gusta’ por defecto.

El cerco judicial que Meta intenta cerrar

En plena celebración del juicio federal en Oakland, la compañía de Mark Zuckerberg ha optado por un pacto que evita una sentencia sobre el diseño adictivo. El proceso, iniciado el 18 de agosto, acumulaba acusaciones por la presentación de riesgos a menores, por la recopilación de datos infantiles sin consentimiento parental y por una posible vulneración de la COPPA.

Meta no admite ninguna conducta ilícita. La compañía insiste en que pactar no equivale a aceptar las alegaciones y recuerda que este año ya ha perdido dos causas relevantes relacionadas con menores en Nuevo México y Los Ángeles. El desenlace de Oakland quedaba lejos de ser favorable y el coste de defenderse se había disparado.

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El importe anunciado se desglosa en dos tramos. Cerca de 12.700 millones se pagarán durante una década, mientras que los 5.300 millones restantes dependen de que TikTok y YouTube adopten protecciones similares y realicen los pagos previstos.

Este diseño financiero diluye el impacto contable inmediato y condiciona parte del desembolso a decisiones de rivales directos. Meta no asume de golpe los 18.000 millones. Aplaza el grueso a diez años y deja una porción relevante fuera de su control.

El acuerdo no exporta las restricciones a Europa, pero sí instala en la industria un estándar de facto sobre los límites de uso en adolescentes.

El alcance geográfico es la primera advertencia para el lector español: las cuentas de menores tendrán dos horas diarias en Facebook e Instagram, con excepciones para la mensajería y determinados contenidos de formato largo. También se aplicará un bloqueo de acceso entre las 00:00 y las 06:00.

Las notificaciones quedarán silenciadas por defecto entre las 22:00 y las 07:00 y durante el horario escolar de 08:00 a 15:00. Los adolescentes podrán elegir un canal no personalizado por los sistemas de recomendación, desactivar la reproducción automática y, dejar de ver el número de ‘me gusta’ y reacciones en las publicaciones.

Los padres ganan nuevos controles sobre cuentas secundarias, cambios de configuración e interacciones potencialmente sospechosas. Un auditor revisará el cumplimiento durante cinco años. Es un paquete de intervención sobre el producto que va más allá del límite horario.

La letra pequeña que rebaja el alcance real del pacto

Los compromisos pueden endurecerse si se activan las condiciones para Snapchat, TikTok y YouTube. El límite bajaría a una hora diaria por aplicación y el bloqueo nocturno se ampliaría de 22:00 a 07:00; varias medidas previstas para cinco años se extenderían hasta diez.

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Ninguno de esos cambios está activado todavía. La vertiente económica vincula una parte de los pagos adicionales a TikTok y YouTube, y el acuerdo sigue pendiente de aprobación judicial.

Europa examina los mismos mecanismos de adicción

La Comisión Europea ya apuntó en julio a mecanismos muy similares. El autoplay, el scroll infinito y las recomendaciones personalizadas podrían incumplir la Ley de Servicios Digitales al favorecer un uso excesivo entre menores.

Bruselas mantiene además otro expediente por las medidas para impedir el acceso de menores de 13 años. Son procedimientos independientes del pacto estadounidense, pero confirman que ambos lados del Atlántico examinan el mismo problema con herramientas distintas. En España no existe un competidor comparable en el IBEX 35; la supervisión de Meta recae en la Comisión Europea y, en el ámbito de la protección de datos, en la AEPD.

En este acuerdo observamos una negociación pragmática: Meta compra certidumbre sin aceptar responsabilidad. El siguiente hito será la aprobación judicial del pacto y, más adelante, la evolución del expediente europeo bajo la DSA. Mientras tanto, las restricciones para adolescentes quedan sujetas a la letra pequeña: una parte del dinero depende de rivales y ninguna medida llega automáticamente a España.