Telefónica negocia vender su aseguradora por unos 100 millones de euros. Allianz, AXA y Generali pujan por un activo que factura 200 millones anuales en primas.
Claves de la operación
- Una desinversión de 100 millones de euros. Telefónica vende su filial de seguros y la reaseguradora Nova Casiopea Re, aunque no hay confirmación oficial.
- Allianz es la favorita. AXA, Generali y Zurich completan la puja; el grupo alemán ya comparte con Telefónica la sociedad de fibra UGG en Alemania.
- Palanca de consolidación europea. La operación apenas reduce la deuda neta de 25.000 millones, pero alimenta la caja para movimientos corporativos en Europa.
El negocio que se apoya en una pantalla rota
Telefónica Seguros arrancó hace 22 años como Telefónica Insurance y factura unos 200 millones anuales en primas. Casi todo procede de un solo ámbito: pólizas para smartphones caros, en su mayoría iPhone y Samsung, con Reino Unido como mercado más activo a través de VMO2. El producto principal es una cobertura que se activa cuando el cliente estrena un terminal de gama alta.
Alrededor de ese núcleo cuelgan dos ramas menores. La ciberseguridad para pymes y autónomos parte de 200 euros al año. La protección doméstica abarca fraude online, suplantación de identidad, ciberacoso, control parental y recuperación de datos. Cuanto más caro es el aparato, mejor funciona el producto: un iPhone 17 Pro Max con PVP desde 1.469 euros justifica una prima mensual que nadie pagaría por un móvil de 200 euros.
Los 100 millones de la posible venta equivalen al 0,4% de la deuda financiera neta del grupo, que cerró junio en algo más de 25.000 millones. Como palanca de desapalancamiento, la cifra no mueve gran cosa. Apenas mueve la aguja.
Allianz parte en cabeza en la puja
La puja tiene un matiz estratégico. Lo que cambia de manos es quien asume el riesgo, no quien vende la póliza. En las cuentas del grupo figura una correduría propia que seguirá colocando el producto. Allianz, AXA, Generali, y Zurich pujan por la aseguradora y su cartera, pero el escaparate permanece en Telefónica. El momento clave llega cuando un cliente firma 36 meses de permanencia por un móvil de 1.400 euros y acepta la cobertura.
La venta no reduce deuda: compra la licencia para sentarse en la consolidación europea.
Zurich ya vende cobertura para iPhone en España y Alemania bajo la marca Klinc. Allianz juega en casa con la fibra UGG: posee el otro 50% de la sociedad que comparte con Telefónica en Alemania. Ese vínculo le da ventaja en la negociación.
La correduría, sociedad distinta de la aseguradora, es el activo que permanece. Para Allianz, el atractivo consiste en acceder a ese mostrador. Aunque el negocio asegurador salga del perímetro, Telefónica conserva el contacto directo con el cliente en el punto de venta.
El apetito de Allianz tiene lógica sectorial. La aseguradora alemana busca escala en productos vinculados a la compra de un terminal de gama alta, un segmento de alta rentabilidad y baja siniestralidad cuando el plazo de permanencia está bien calibrado. La cartera de Telefónica le aporta exposición en Reino Unido sin necesidad de abrir una estructura desde cero.
Vender para no apalancarse: la ruta europea de Murtra
La operación no es un movimiento aislado. En 2018, Telefónica vendió Antares, su filial de vida y pensiones, a Grupo Catalana Occidente por 161 millones de euros, con 98 millones de plusvalía. Aquella salida dejó las pantallas fuera del perímetro; ahora son el activo que despierta el apetito de Allianz.
El patrón de desinversiones del último año lo confirma. Telefónica ha captado más de 5.100 millones en Hispanoamérica y ha vendido activos menores por goteo: 608 millones por el 0,77% de BBVA, 102 millones por las filiales de Telefónica Tech en Colombia, Chile y México, unos 100 millones por Zeleris a OnTime en julio, y 200 millones por el edificio de Gran Vía 28. Completa la lista el 40% de Telxius, valorado en 840 millones con Pontegadea ya dentro con un 30%.
El perímetro incluye una pieza que complica el cierre: Nova Casiopea Re, la reaseguradora cautiva radicada en Luxemburgo. No es un producto para clientes; es la herramienta con la que Telefónica gestiona sus propios riesgos. La reaseguradora luxemburguesa complica el cierre. Venderla obligará a reconstruir esa función o a recortar el paquete durante la negociación.
El otro flanco es británico. La mayoría de las primas depende de VMO2, la sociedad que Telefónica comparte al 50% con Liberty Global. Quien compre el negocio heredará una cartera cuyo mercado principal pasa por una empresa que el vendedor solo controla a medias. Mal negocio no es, pero exige convivir con un socio.
El desenlace dirá si Allianz acepta la reaseguradora o si Telefónica termina excluyéndola del perímetro. Las agencias de calificación observan con calma una venta que no toca el apalancamiento. Nosotros seguimos la pista de la correduría: el día que alguien estrena un iPhone caro, el negocio no lo vende la aseguradora, lo vende la teleco. Cuestión de palancas.

