1El anuncio que se adelantó una semana a Mercadona
Lidl ha sido la primera en mover ficha y su anuncio de vuelta al cole llegó cuando el resto de grandes cadenas aún no había despertado. La compañía alemana abrió su campaña en junio, un mes antes que cualquier otra gran superficie, con un objetivo claro: hacerse con el presupuesto familiar antes de que arrancara la pugna publicitaria de Mercadona, Carrefour y compañía. La anticipación no es un capricho y se apoya en datos: según NielsenIQ, el gasto medio de los hogares se dispara un 15% en septiembre respecto a la media del resto del año, y hasta un 18% entre las familias con hijos. Para repartir esa presión a lo largo de varios meses, Lidl despliega su oferta de forma escalonada, con alrededor de 150 referencias cuyos precios están por debajo de los del curso anterior, un argumento que cobra fuerza cuando la cesta de la compra sigue condicionando la agenda de millones de consumidores.
La oferta no se limita al material escolar tradicional. Lidl concentra en un mismo espacio desde mobiliario de estudio hasta papelería y tecnología: escritorios de la gama Livarno por 59,99 euros, un 14% menos que el año pasado, sillas a 54,99, packs de bolígrafos BIC a 1,99, mochilas escolares de 14 litros por 3,49 y diarios con un 30% de descuento. También estrena gadgets pensados para el aula, como una mini impresora Tronic por 19,99, o fiambreras y botellas Sistema desde 5,99. Toda la selección se acompaña de un catálogo digital con una checklist del material, para que la familia prepare el curso sin agobios. Adelantarse al resto le permite asegurarse la compra antes de que se enciendan las promociones de sus competidores y convierte la vuelta al cole en un gasto planificado en lugar de una urgencia de última hora.
