La Comisión Europea ha recortado su previsión de producción de cereales para la UE-27 a 262,8 millones de toneladas en la campaña de 2026, lo que supone una caída del 9,3% respecto a 2025. El 50% del territorio comunitario está ya en estado de vigilancia o alerta por sequía agrícola, según el seguimiento difundido por ASAJA, y España figura entre las zonas con déficit de lluvias más acusado.
Las cifras de la sequía: qué ha revisado la Comisión Europea
La revisión a la baja llega tras dos grandes olas de calor. La primera, del 17 al 30 de junio, convirtió a ese mes en el más caluroso jamás registrado en Europa Occidental, con una anomalía de 3,06 grados y récords en Polonia, República Checa, Alemania y Hungría. La segunda, del 4 al 19 de julio, dejó en España el julio más seco desde 1961 y en Irlanda el más seco de su serie histórica, según los datos citados por ASAJA.
El 12 de agosto, la Comisión Europea estimó que la mitad del territorio de la UE estaba en vigilancia o alerta por sequía y un 9% en el nivel más alto de alerta. Ríos como el Loira, el Po, el Rin y el Danubio marcaban niveles mínimos históricos. La sequía agrícola no arrancó en verano: el 39% del territorio de la UE ya experimentaba sequía a mediados de febrero, según el informe recogido por la organización agraria.
Las previsiones de producción sitúan a 2026 como el peor año desde 2003 para el trigo húngaro, con una caída del 29% respecto a la media, y para el trigo austríaco, con un -19%. Para el maíz francés, el descenso supera el 18% y se perfila como el segundo peor registro desde 1976. Las estimaciones de agosto apuntan a que Francia, República Checa, Alemania, Hungría, Croacia y Eslovenia empeorarán aún más su posición histórica.
Dónde está el déficit más crítico y qué pasa en España

El déficit se concentra sobre todo en la cuenca media del Danubio, donde Hungría tiene el 65% de su territorio afectado, y en Francia, que superaba los 70 departamentos en crisis de sequía a mediados de agosto. A 1 de agosto, el 63% de sus niveles de agua subterránea estaban por debajo de lo normal. España no es ajena: el julio más seco desde 1961 ha agravado la situación de los secanos (el cultivo que depende solo del agua de lluvia, sin riego) y ha elevado la presión sobre los regadíos de varias cuencas, según la información difundida por ASAJA.
La primavera de 2026 fue la más seca registrada en Austria y la República Checa. En marzo, la sequía ya estaba instalada en Europa Central. El patrón es claro: un bloqueo anticiclónico persistente desde marzo redujo las precipitaciones en las principales zonas productoras, justo cuando los cultivos de invierno necesitaban agua para el llenado del grano y los de primavera para nacer.
No ha sido un verano seco más: la sequía se instaló en pleno invierno y ha golpeado a la vez a media Europa.
El impacto territorial: la ganadería y el riesgo de crisis de forraje
El impacto territorial no se limita a las cosechas. En Francia se estima una pérdida de entre el 10% y el 20% de la producción habitual de pastos. En Eslovaquia, los pastizales estaban en niveles de entre el 0% y el 10% de lo normal. En Alemania, Austria y los Países Bajos hay escasez de forraje, y en Eslovenia ya se ha iniciado el sacrificio de rebaños, según los indicadores cualitativos que recoge ASAJA.
Eso anticipa una posible crisis de forraje para el invierno de 2026-2027. Si no hay medidas de emergencia que protejan la liquidez de las explotaciones, el riesgo es una espiral de sacrificio de ganado que acabe con el vaciado de cabañas ganaderas en zonas de montaña y de secano, particularmente vulnerables a la falta de pastos y al encarecimiento de los piensos.
Para los agricultores y ganaderos de España, la sequía se traduce en menores rendimientos en secano, más gasto en alimentación animal y problemas de caja con los que llegar al final de campaña. Las comarcas de interior y de montaña, donde no hay alternativa de riego, son las primeras en sufrir el descenso de la producción y el aumento de los costes.
Qué medidas reclama el sector para no repetir esta crisis
Más allá de las ayudas de urgencia para sostener el flujo de caja, ASAJA insiste en una inversión estructural que refuerce la resiliencia del campo. Tres ejes aparecen en su análisis: mejorar la salud del suelo y su capacidad de retener agua, modernizar y hacer más eficientes las redes de riego, y desarrollar una capacidad de almacenamiento adecuada.
La organización rechaza un enfoque restrictivo y homogéneo que mida la eficiencia hídrica como un simple balance contable del agua consumida. Defiende que el agua debe entenderse dentro del ciclo hidrológico local y no como un insumo más. Sin esa inversión, advierte, cada nuevo episodio de sequía ahondará la desertificación social y económica de regiones enteras.
Claves del Mundo Rural
- 📌 Lo que debes saber: La CE ha rebajado la producción de cereales de la UE-27 a 262,8 millones de toneladas, un 9,3% menos que en 2025.
- 👥 A quién afecta: A los agricultores de secano y regadío de España y la UE, y a los ganaderos por el riesgo de falta de forraje.
- ⏭️ Qué consecuencias puede traer: Una crisis de forraje en el invierno 2026-2027 y mayor presión sobre la seguridad alimentaria europea.

