GoPro sella una fusión de 285 millones de dólares y entra en el negocio de centros de datos de IA. La compañía de cámaras de acción mantiene su cotización bursátil y sus accionistas conservan un 10% del capital combinado.
Claves de la operación
- Fusión de 285 millones con Starman Optical. Los accionistas de GoPro reciben 285 millones de dólares y mantienen un 10% de la propiedad en la nueva etapa.
- La deuda de 92 millones queda liquidada. La operación despeja el balance de la compañía antes de entrar en el mercado de infraestructura de IA.
- Diversificación hacia defensa, robótica y aeroespacial. La óptica fotónica de Starman abre a GoPro segmentos con contratos públicos de largo plazo.
La fusión que despeja el balance y abre la puerta a la infraestructura de IA
La fusión con Starman Optical se valora en 285 millones de dólares para los accionistas de GoPro, que además retendrán alrededor del 10% de la propiedad. La empresa seguirá cotizando en bolsa y la operación incluye el pago de la deuda pendiente, cifrada en 92 millones de dólares. Starman es una compañía de fotónica óptica; sus transceptores ópticos se integrarán bajo el paraguas de GoPro, lo que según el comunicado oficial extiende el alcance de la compañía al mercado de infraestructura de IA.
Cosas que pasan en 2026.
La operación está sujeta al acuerdo de los accionistas, a las aprobaciones regulatorias y a otras condiciones de cierre. GoPro espera completar la fusión a finales de 2026. A partir de ahí, la compañía seguirá fabricando sus conocidas cámaras de acción y mantendrá sus servicios de suscripción y nube, mientras entra en mercados de nueva generación.
El salto es más amplio de lo que parece. GoPro planea una incursión en los sectores de defensa, gobierno, robótica y aeroespacial, apoyada por la propiedad intelectual combinada y por sus capacidades ópticas y de imagen. La apuesta no es menor: el mercado de transceptores ópticos para IA crece a doble dígito, impulsado por la demanda de centros de datos. Así de simple.
La fiebre no discrimina por sector.
Dos empresas sin relación con la nube han decidido en 2026 que su próximo negocio son los centros de datos de IA, y no es casualidad.
De Allbirds a GoPro: la fiebre por la infraestructura de IA cruza todos los sectores
GoPro sigue los pasos de Allbirds, el fabricante de zapatillas que sorprendió al mercado con un giro inesperado hacia la infraestructura de IA. El caso de GoPro tiene aún más tensión financiera: en su primer día como cotizada, en 2014, llegó a valer 4.000 millones de dólares, pero la acción ha sufrido durante años. El valor repuntó el lunes tras conocerse la entrada de Markiplier —nombre real Mark Fischbach— que se ha convertido en el mayor accionista individual con una participación del 8,5%.
El movimiento de Markiplier destapa una paradoja: los inversores ven más valor en la diversificación hacia IA que en el negocio original de cámaras. La entrada de un accionista de referencia con casi una décima parte del capital añade una capa de gobernanza a una compañía que busca reinventarse. La pregunta es si la integración de Starman Optical generará los ingresos que el mercado descuenta.
La comparativa imposible y el riesgo real de la reinvención
No existe un competidor directo de GoPro en el IBEX 35, y tampoco una empresa española cotizada que combine cámaras de acción con infraestructura de IA. Sí conviene situar la operación en el contexto del boom de los centros de datos que está transformando el mapa industrial español, con inversiones de hyperscalers en Aragón o Madrid. GoPro no compite con las telecos españolas, pero su giro ilustra cómo el capital fluye hacia la IA desde sectores sin ninguna afinidad aparente.
El giro no es excéntrico.
En esta redacción entendemos que la fusión tiene lógica defensiva: el mercado de cámaras de acción no da para sostener una cotización ambiciosa y la deuda de 92 millones necesitaba una solución. La integración de Starman, sin embargo, no está exento de riesgos. GoPro no tiene historial en óptica para redes, y los contratos de defensa y aeroespacial exigen certificaciones largas. La prima de diversificación puede evaporarse si la sinergia no se materializa en ingresos.
Ejecutar será otra historia.
El hito para seguir es el cierre de la operación, previsto para finales de 2026. Si se cumplen las condiciones regulatorias y los accionistas lo aprueban, GoPro cambiará su perímetro de negocio de un plumazo. Lo que no se decide en el cierre es si sabrá ejecutar. Ese será el verdadero punto de inflexión.

