Un trabajador ha fallecido este martes en Granada al caerle encima una chimenea que estaba apuntalando en una calle del Zaidín. La estructura se derrumbó mientras el operario trabajaba y las autoridades investigan si la serie sísmica que afecta a la provincia está detrás del siniestro.
EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? Un trabajador ha muerto en Granada al caerle una chimenea apuntalada encima en la calle Laureado López Muñoz.
- ¿Dónde y quién? El accidente se ha producido en el barrio del Zaidín. Han intervenido el 112, el 061, la Policía Local y la Policía Nacional.
- ¿Qué supone para los ciudadanos? La investigación debe aclarar si los terremotos que afectan a Granada causaron el derrumbe en un distrito con cientos de chimeneas apuntaladas.
Un accidente laboral en la calle Laureado López Muñoz
El servicio de emergencias 112 Andalucía atendió el aviso minutos antes de las 11:00 horas en la calle Laureado López Muñoz, en el Zaidín. La sala coordinadora movilizó de inmediato al Centro de Emergencias Sanitarias 061, a la Policía Local y a la Policía Nacional.
Los sanitarios del 061 practicaron maniobras de reanimación cardiopulmonar sin éxito. El suceso ha sido notificado al Centro de Prevención de Riesgos Laborales y a la Inspección de Trabajo, los dos organismos que deben determinar si se cumplían las condiciones de seguridad. La víctima trabajaba en una chimenea que se encontraba apuntalada para su demolición, lo que convierte el siniestro en un accidente laboral con todas las garantías de investigación.
La Policía Nacional ha asumido la investigación con efectivos de la Policía Científica y del Grupo de Homicidios. Los agentes trabajan sobre el terreno junto a inspectores laborales para esclarecer las causas exactas. El objetivo es determinar si el derrumbe tiene relación con los seísmos o si hubo un fallo en los apeos.
La sombra de los terremotos en Granada
La serie sísmica que afecta a Granada ha obligado a apuntalar cientos de chimeneas en distintos edificios de la capital, según fuentes policiales. Los temblores han convertido las cubiertas de muchos inmuebles del Zaidín y de otros barrios en un foco de riesgo. Sin embargo, los investigadores insisten en que por ahora no se puede confirmar de forma concluyente que el enjambre sísmico provocara el colapso que costó la vida al operario.
El barrio del Zaidín, al sur de la capital, concentra inmuebles con afecciones visibles por los temblores. Los vecinos conviven desde hace semanas con revisiones técnicas y operarios subidos a los tejados. La calle Laureado López Muñoz está en una zona densamente poblada.
Cientos de chimeneas apuntaladas en Granada concentran ahora la atención de la Policía Científica y de la Inspección de Trabajo.
La doble vía de la investigación está abierta: una policial y otra laboral. La Inspección de Trabajo tendrá que aclarar si la empresa cumplía los protocolos de seguridad en los trabajos de apuntalamiento. La Policía Científica deberá determinar, por su parte, el papel exacto de la actividad sísmica en el fallo de la estructura. Mientras tanto, la zona del siniestro permanece acotada y los técnicos revisan los inmuebles próximos.
La Lectura Andaluza
Lo ocurrido en el Zaidín se produce en una Granada que arrastra semanas de enjambre sísmico. La provincia es una de las zonas con mayor actividad sísmica de la península. Las fuentes policiales insisten en que aún no se puede confirmar el vínculo entre los seísmos y el fallecimiento, pero los cientos de estructuras apuntaladas convierten al barrio en un espejo de la tensión que vive la ciudad.
Para los vecinos de Granada, la noticia suma una inquietud adicional a las revisiones de cubiertas y fachadas que ya forman parte de la rutina. La investigación debe aclarar si hubo fallos en el procedimiento, en el estado del inmueble o en los efectos acumulados de los temblores. Habrá que esperar a los informes técnicos y a la autopsia para conocer la causa exacta.
Lo que sí deja el suceso, más allá del dolor, es una alerta sobre la seguridad en los trabajos de apuntalamiento durante emergencias sísmicas. La Junta de Andalucía, a través del 112 y de la Inspección de Trabajo, tendrá que evaluar si el protocolo de actuación en edificios afectados por terremotos estaba siendo suficiente. La proyección es clara: cada chimenea apuntalada en Granada será revisada con otros ojos.

