Ayuso blinda a García en la crisis del ático mientras crece el malestar en el PP madrileño

La presidenta mantiene la confianza en su consejero de Presidencia pese a que en el partido se extiende la lectura de 'autogol'. El Gobierno regional confía en que la venta del inmueble alivie la presión y en que García dé explicaciones en la Asamblea este mes.

La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, cierra filas con su consejero de Presidencia, Miguel Ángel García, pese al malestar creciente en sectores del PP madrileño por la operación del ático de Chamberí. La decisión de blindar a su jefe de gabinete no es un gesto menor: sitúa la crisis en el territorio de la resistencia interna.

Por qué la operación del ático se convirtió en un problema político

La secuencia la ha publicado El Mundo con fuentes internas del partido. El Gobierno regional compró a través de la agencia pública Planifica Madrid un piso de más de seis millones de euros en la calle Martínez Campos, en pleno barrio de Chamberí. La operación se presentó como una oportunidad patrimonial, pero la posterior confirmación de que Ayuso podría utilizarlo ocasionalmente como despacho durante unas obras en la Real Casa de Correos convirtió una decisión administrativa en un artefacto político.

Pedro Sánchez no ha tardado en sumarse al relato. ‘Lo del ático es lo que parece, se ha querido comprar un aticazo con la pasta de los madrileños’, afirmó el presidente del Gobierno durante su primera gran entrevista del curso político, según reproduce el citado diario. El ataque no es nuevo: Moncloa lleva años tildando de ‘corrupta’ a la baronesa madrileña, incluso después de que la Fiscalía europea archivara la causa sobre las mascarillas sin hallar ilegalidades.

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En Sol preparan la gresca política de la nueva temporada. Los ministros socialistas atacaron durante agosto y el propio Sánchez remató en su primera intervención pública. El objetivo es claro: sostener la tesis de que la Comunidad de Madrid buscó una residencia oficial de lujo con dinero público. Ayuso y su equipo lo niegan desde el principio. La versión oficial es que el inmueble se adquirió como oportunidad de mercado para mejorar el patrimonio autonómico.

La tormenta no ha sido solo política. El ático se puso a la venta tras el ruido mediático y la plusvalía se destinará, según el Ejecutivo autonómico, a la reconstrucción de las zonas arrasadas por los incendios que asolaron la sierra oeste a finales de julio. Ese gesto, pensado para desactivar el escándalo, ha servido también para recordar que García y Ayuso gestionan al mismo tiempo una emergencia territorial y una crisis de reputación.

El pulso interno: García, los críticos y el papel de Ayuso

De García se dice que es un político meticuloso y entregado a la causa. ‘Nadie conoce tanto las tripas de la Administración regional como él’, se repite en la Puerta del Sol. Antes de convertirse en el hombre fuerte del Gobierno de Ayuso, pasó por Asuntos Sociales, Economía, Hacienda y Digitalización, y se le atribuye la capacidad de encauzar asuntos tan dispares como la ley de Universidades, la Fórmula 1 o el plan de reconstrucción tras los incendios. Esa trayectoria explica por qué Ayuso le ha confiado la súper consejería de Presidencia, Justicia y Administración Local, además de la portavocía.

Observamos un patrón: cada vez que el Gobierno convierte una decisión patrimonial en escándalo, el PP termina defendiendo lo administrativo y perdiendo tiempo en lo político.

El problema no es la operación, es la lectura política. El ático ha dado gasolina a una oposición que venía tocada y a un Vox dispuesto a arrastrar votos de cualquier tropiezo popular. En parte del PP madrileño miran a García como posible pagano de un ‘autogol’ que rompe la narrativa de solvencia de la formación. Por ahora, Ayuso lo defiende sin fisuras; otra cosa será, advierten las mismas fuentes, la próxima legislatura si las encuestas se cumplen.

Ese blindaje no es gratuito. Fuentes del PP madrileño consultadas por El Mundo apuntan a que García ha pedido comparecer voluntariamente en la Asamblea este mismo mes para dar explicaciones sobre la operación. Su entorno confía en que la venta del inmueble cierre la herida con una plusvalía razonable. El ruido, sin embargo, no desaparecerá por decreto: la izquierda ha encontrado un filón y Vox ya ha tomado posiciones.

El Eje del Poder Popular

La crisis del ático es también un reto para el equilibrio territorial del PP. La Comunidad de Madrid, gobernada por Ayuso con una amplia mayoría, es el principal referente electoral del partido y un laboratorio de políticas que Génova observa con respeto. Cualquier erosión en Sol acaba siendo munición para Moncloa y para la competencia por la derecha. Por eso la defensa de García no es solo personal: es la defensa del relato de gestión del Ejecutivo autonómico.

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El precedente importa. La utilización de residencias oficiales por parte de presidentes autonómicos y ministros no es una anomalía española, y el PP sostiene que aquí no hubo uso irregular sino una inversión patrimonial reversible. La venta del inmueble, anunciada para destinar la plusvalía a la reconstrucción de las zonas arrasadas por los incendios de la sierra oeste, refuerza ese argumento. Con todo, la crisis evidencia un problema de comunicación: unir en una misma frase las palabras ático, Ayuso y Chamberí fue un error de partida que nadie en Sol ha sabido explicar con rapidez.

El riesgo inmediato es que el caso se enquiste y condicione el arranque del curso político. García ha pedido comparecer voluntariamente en la Asamblea de Madrid este mismo mes, una decisión que en el partido se interpreta como un intento de cortar la hemorragia y de recuperar la iniciativa. Si su exposición es sólida, el PP madrileño podrá dar por cerrado el episodio antes de que se consolide la campaña de desgaste. Si no, el malestar interno que hoy es contenido podría convertirse en un debate abierto sobre los equilibrios del Gobierno regional.

La dirección nacional del PP prefiere no intervenir públicamente, consciente de que cualquier pronunciamiento desde Génova amplificaría el choque interno. La autonomía de Ayuso es, en este punto, una ventaja: le permite defender a su equipo sin arrastrar a la marca nacional. El tiempo dirá si esa defensa basta.

🏛️ El Apunte de Génova

  • Mensaje fuerza: Defensa de la gestión patrimonial de la Comunidad de Madrid frente a la campaña de desgaste del Gobierno central.
  • Protagonista: Isabel Díaz Ayuso (presidenta de la Comunidad de Madrid).
  • Próximo hito: Comparecencia voluntaria de Miguel Ángel García en la Asamblea de Madrid este mes de septiembre.