La convocatoria para invadir Ceuta y Melilla del 20 de septiembre está bajo vigilancia del CNI y la Policía. La alerta procede de mensajes difundidos desde cuentas marroquíes, según ha adelantado El Español y recoge La Gaceta.
La convocatoria que vigilan el CNI y la Policía
En el seguimiento participan, además del Centro Nacional de Inteligencia (CNI), la Comisaría General de Extranjería y Fronteras de la Policía Nacional, el Centro de Inteligencia de las Fuerzas Armadas (CIFAS) y los servicios de información de la Policía Nacional y de la Guardia Civil. Expertos en desinformación detectaron previamente los mensajes que reclaman una nueva movilización en las dos ciudades autónomas.
El análisis se centra en determinar el alcance real del llamamiento, identificar a los responsables de la difusión y comprobar si existe coordinación para trasladar la campaña desde las redes sociales a una movilización física. Los servicios de seguridad examinan tanto el contenido de los mensajes como su grado de difusión y la actividad de los perfiles que los comparten.
Entre los contenidos analizados figura un cartel en árabe que convoca una marcha popular el 20 de septiembre y presenta Ceuta, Melilla y varios islotes como territorios ocupados por España. Otros mensajes aluden a la posibilidad de marchas en Marruecos y sitúan en Rabat una denominada ‘marcha de la ira’ con destino a la Embajada española. El cartel no identifica a ningún organizador ni concreta autorización, recorrido o punto de concentración.
La falta de información sobre autorización y recorrido dificulta atribuir el llamamiento a una organización concreta. Para los analistas, esa ambigüedad permite que distintos actores proyecten objetivos diferentes sobre la convocatoria.
Qué alcance real tiene la alerta y cómo responde el Gobierno
Por ahora, la existencia de la campaña no implica una amenaza confirmada. La ausencia de organizador y de instrucciones concretas impide calibrar si el llamamiento llegará a materializarse o si quedará limitado al entorno digital.
El cartel no identifica a organizadores ni define recorrido, y por ahora no se considera una amenaza confirmada.
La alerta se produce en un contexto especialmente sensible para Ceuta. Un informe del Centro Nacional de Inmigración y Fronteras (CENIF) elaborado a petición de la Audiencia Nacional describió lo ocurrido en la entrada de finales de julio como un proceso ‘planificado’ y no espontáneo, con indicios de participación de miembros de las fuerzas de seguridad marroquíes.
El análisis de Monitor Disinfo señala además la participación del periodista y comentarista marroquí Mustapha Elasri, que ya apareció en estudios de desinformación durante la crisis de Brahim Ghali, líder del Frente Polisario, en 2021. El Gobierno, por su parte, ha enviado un segundo barco a Ceuta con 166 palés de colchones y camas para ampliar los espacios de alojamiento, según las mismas fuentes.
La lectura de Vox: seguridad y control de fronteras
La alerta otorga base objetiva a la posición que Vox ha venido defendiendo en el Congreso de los Diputados y en la Asamblea de Ceuta: sin un control efectivo de fronteras, las dos ciudades autónomas quedan expuestas a campañas de presión y desestabilización. La formación ha reclamado de forma reiterada el refuerzo de efectivos y una política migratoria que sitúe la seguridad nacional como prioridad.
A esa lectura se suma la exigencia de que el Gobierno deje de depender de Marruecos para el control de los flujos migratorios. Para la dirección de Vox, la vigilancia del 20 de septiembre no es solo una cuestión policial: es la prueba de que la política exterior y la seguridad nacional no pueden ir por separado. En la Eurocámara, Vox ha defendido que la UE debe proteger Ceuta y Melilla como frontera exterior común y que no puede financiar a Marruecos mientras se prolongue la ambigüedad soberanista.
El precedente de la crisis de julio y la difusión de este nuevo llamamiento refuerzan, a juicio de la formación, la necesidad de no tratar estos episodios como hechos aislados. La mirada se dirige ya al 20 de septiembre, cuando la frontera sur volverá a ser examinada.
