EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Particulares y empresas que quieran pujar por viviendas, plazas de párking, locales o solares en Cataluña y Alicante.
- ¿Cuándo ocurre? Las ofertas se presentan hasta el 21 de septiembre a las 14.00 horas. La subasta pública se celebra el 8 de octubre en Barcelona.
- ¿Qué cambia hoy? Hay 22 lotes desde poco más de 20.000 euros, con opción de mejorar las propuestas a mano alzada durante el acto.
La Generalitat ha lanzado una subasta de pisos en Cataluña con 22 inmuebles procedentes de herencias sin testamento. Las ofertas previas se cierran el 21 de septiembre y la puja presencial se celebra el 8 de octubre en Barcelona.
El origen de estos activos son las herencias intestadas. La Generalitat actúa como heredera transitoria cuando una persona fallece sin testamento válido o sin familiares localizados hasta el cuarto grado de consanguinidad. Antes de subastar se descarta la existencia de herederos y se comprueba si los inmuebles pueden dedicarse a vivienda social.
Qué inmuebles subasta la Generalitat y a qué precios
En la convocatoria salen a puja 10 viviendas, cinco plazas de párking, tres locales comerciales y tres solares. En cuatro de las viviendas solo se subasta el 50% de la propiedad; en dos locales ocurre lo mismo, y uno de esos lotes incluye dos inmuebles a la vez.
Entre los precios de partida hay opciones de todo tipo. Un piso de 31 metros cuadrados en la calle Besalú de Barcelona parte de 62.600 euros; otro de 51 metros en la plaza del Pedró, de 95.200. El lote más caro es el 50% de un ático de 172 metros en primera línea de playa de Palamós por 541.100 euros. También hay una vivienda en mal estado en Santa Coloma de Queralt por poco más de 20.000 euros. En Blanes, un piso céntrico sale por 95.200 euros; en Roda de Berà, una casa unifamiliar por 73.000.
Fuera de Cataluña, el catálogo incluye un ático en la calle Novelda de Alicante de 68 metros por 89.800 euros.
La recaudación mínima prevista por la Generalitat es de 1.552.600 euros, una cifra que puede mejorar al alza durante la puja. No todos los lotes permiten comprar barato; sí salen al mercado precios de entrada muy por debajo de los habituales en el litoral catalán.
Plazos y requisitos para pujar en la subasta
El plazo para presentar ofertas termina el 21 de septiembre a las 14.00 horas en el Perfil de Contratante de la Dirección General del Patrimonio, dentro de la Plataforma de Servicios de Contratación Pública de Cataluña. Para formalizar la puja hay que presentar la oferta económica y depositar una garantía en la Caja General de Depósitos de la Generalitat.
Las herencias intestadas no buscan maximizar el precio: buscan devolver patrimonio sin herederos a la sociedad que lo sostiene.
Durante el acto público se abrirán los sobres con las ofertas y los licitadores presentes podrán mejorar a a mano alzada sus propuestas. Las características técnicas de cada finca se consultan en la plataforma contractual; las visitas se coordinan con la Dirección General del Patrimonio. Si un lote queda desierto, la Generalitat podrá venderlo de forma directa.
El precedente: cuánto recaudó la última subasta y a qué se destina el dinero
No es la primera vez que la Generalitat liquida patrimonio intestado. En diciembre de 2022 adjudicó 12 de los 35 inmuebles que sacó a subasta por un importe total de 1,2 millones de euros. Sumando toda la actividad del sistema, la administración ha destinado 55 fincas urbanas a vivienda social y ha revertido 46,2 millones de euros a la sociedad.
El procedimiento administrativo que hay detrás no es rápido. La incoación se publica en el Diari Oficial de la Generalitat, en el BOE y en la web del Departament d’Economia i Finances. La resolución final corresponde a la Dirección General del Patrimonio.
La Junta de Herencias, un órgano colegiado con participación de varios departamentos y de las corporaciones locales, decide después a qué entidades sociales, asistenciales o culturales se asigna el dinero. La preferencia es clara: el municipio o comarca de la última residencia del fallecido.
La subasta del 8 de octubre medirá el apetito real por este tipo de inmuebles. El suelo de recaudación es de 1,55 millones de euros; la administración insiste en que cada euro tendrá retorno social, preferentemente en el territorio de origen de cada patrimonio.

