El informe PISA Euskadi sitúa a la educación vasca solo por delante de Ceuta y Melilla, con caídas en las tres competencias.
Qué refleja el informe PISA 2025 para Euskadi
Según los datos publicados este martes, Euskadi obtiene 459 puntos sobre 600 en ciencias, frente a los 480 y 483 de 2022 y 2018. En comprensión lectora baja hasta 419 puntos, cuando en las dos ediciones anteriores registró 466 y 491.
En matemáticas se queda en 460, por debajo de los 482 y 492 precedentes. Es el único ámbito por encima de la media española, pero la comunidad queda lejos de los promedios de la Unión Europea y de la OCDE, según los datos difundidos por elDiario.es.
La comunidad ocupa la peor posición de las 17 autonomías en lectura, la segunda peor en ciencias y el puesto 11 en matemáticas. Solo supera con claridad a Ceuta y Melilla, gestionadas directamente por el Ministerio de Educación.
La evaluación internacional por competencias está dirigida a estudiantes de 15 años y se realiza cada tres años. En España, la muestra autonómica permite comparar 17 comunidades, además de las dos ciudades gestionadas por la Administración central.
El informe refleja una dualidad de redes sostenida: el 49,3% del alumnado está matriculado en centros privados, el porcentaje más alto de España. Las diferencias entre la red pública y la privada son de 35 puntos en ciencias, 31 en lectura y 28 en matemáticas.
La primera evaluación posterior a la reforma educativa de 2023 muestra caídas en las tres competencias y una brecha de 35 puntos entre redes en ciencias.
En el caso vasco, los datos reflejan que la pública absorbe más alumnado de bajo nivel socioeconómico y de origen extranjero que la privada, un patrón histórico recogido en el propio documento.
PISA también mide las diferencias por origen. El alumnado nativo supera al de origen extranjero en 46 puntos en ciencias, 33 en lectura y 51 en matemáticas. El texto sitúa a Euskadi entre los territorios con resultados inferiores a los estimados para su contexto socioeconómico y cultural.
En 2024, Euskadi era la comunidad con mayor gasto educativo por habitante, cerca de 1.600 euros anuales. La matrícula no universitaria alcanza 280.386 alumnos, con el 51% en la red pública y el 49% en la privada.
La dualidad público-privada y el contexto de la reforma
Esta entrega es la primera después de la reforma educativa de 2023, aprobada por el Parlamento Vasco en diciembre de ese año y que inicia ya su cuarto curso escolar en vigor. En la edición de 2022, presentada a finales de 2023, los responsables educativos vincularon los resultados a los efectos de la COVID-19 sobre la presencialidad.
Entonces se defendió que PISA es solo una ‘fotografía’ condicionada por la muestra y que debe completarse con evaluaciones propias y externas. Los resultados actuales, sin embargo, son inferiores a los de 2022 y 2018 en las tres competencias.
El sistema educativo mantiene su distribución por modelos lingüísticos. El modelo D, íntegramente en euskera, concentra el 79,4% de las matriculaciones; el mixto B alcanza el 15,6%; y el modelo A en castellano, el 5%.
El propio informe recoge que en comunidades como el País Vasco, Navarra, Melilla, Canarias, Ceuta y la Comunitat Valenciana se mantienen diferencias ‘relativamente elevadas’ a favor de los centros privados. La OCDE apunta que existen otros factores asociados a la titularidad que contribuyen a esa distancia.
La comparativa se conoce en un curso marcado por la caída de la natalidad y por los mayores niveles de matrícula viva, es decir, de incorporaciones una vez iniciado el curso. Pública y privada siguen repartiéndose casi a partes iguales la escolarización.

