Mercadona vuelve a ser noticia, pero esta vez no por un producto nuevo ni por una promoción oficial. Un truco compartido por usuarios de TikTok se ha convertido en la comidilla de las cestas de la compra españolas: existe una franja horaria concreta en la que los precios de los productos frescos caen en picado, hasta la mitad. No es un rumor ni una leyenda urbana de barrio.
Varios medios de consumo han confirmado el fenómeno y miles de compradores ya lo aplican cada semana. Se trata de la llamada «hora dorada», un momento del día en el que conviene llevar el carrito vacío y las prisas guardadas en el bolsillo. Vamos a explicarte exactamente cómo funciona y por qué merece tanto la pena.
Cómo funciona el truco de la ‘hora dorada’ en Mercadona
El mecanismo es tan sencillo como efectivo. Cada día, entre las 20:30 y las 21:00 horas aproximadamente, el personal de tienda empieza a recorrer las secciones de frescos con un rollo de etiquetas amarillas bajo el brazo. Esas pegatinas anuncian una única palabra que a cualquier ahorrador le hace sonreír: «bajada de precio».
El motivo es puramente logístico: la cadena valenciana necesita vaciar sus cámaras frigoríficas antes del cierre para que al día siguiente entre mercancía fresca sin acumulación. Carnes, pescados, panadería, platos preparados, frutas y verduras próximos a su fecha de consumo preferente son los primeros en recibir el descuento, que puede oscilar entre el 25% y el 50% según el producto y la tienda.
Mercadona y el legado de Juan Roig detrás de la estrategia
Mercadona no improvisa. Detrás de esta política de descuentos de última hora hay una filosofía empresarial que lleva décadas construyendo Juan Roig, presidente de la compañía desde que la compró a sus padres en 1981. Su modelo se ha basado siempre en minimizar el desperdicio alimentario sin renunciar a mantener secciones de frescos surtidas hasta el último minuto de apertura.
Esa combinación de sostenibilidad y rentabilidad ha convertido a la cadena en la número uno por cuota de mercado en España. Y ahora, gracias a la viralización en redes sociales, ese mismo sistema interno se ha transformado en una herramienta de ahorro popular que nadie anunció oficialmente, pero que funciona como un reloj.
El día clave: por qué el sábado multiplica las oportunidades
Si hay un día de la semana marcado en rojo para los cazadores de ofertas, ese es el sábado. La razón es igual de lógica que el resto del sistema: Mercadona cierra los domingos, así que todo el género fresco que no se venda el sábado se quedaría sin salida hasta el lunes.
Eso obliga a los supermercados a rebajar mucho más producto en las últimas horas del sábado que en cualquier otro día laborable. Testimonios recogidos en redes hablan de bandejas de carne que bajan de 10 euros a 5, o de pescado fresco como la lubina que pasa de 4,50 a 2,50 euros en cuestión de segundos, en cuanto aparece la etiqueta amarilla sobre el envase.
Qué productos aprovechar y cómo conservarlos
Sin duda, la carne y el pescado son las estrellas de esta franja horaria, y no solo por el ahorro inmediato. Ambos se pueden congelar sin perder apenas calidad nutricional, lo que permite hacer acopio de proteína de calidad a precio de saldo y consumirla semanas después. El pan y los platos preparados también entran en la ronda de descuentos, aunque su vida útil es más corta.
Antes de meter algo en el carrito conviene fijarse en un par de detalles que marcan la diferencia entre un chollo y un despiste. La regla no es complicada, pero conocerla evita sorpresas en casa:
- Revisa siempre la fecha de consumo preferente, no solo el precio rebajado.
- Busca la letra «R» en el etiquetado: indica el día exacto de retirada del producto.
- Prioriza carnes y pescados para congelar, frente a productos de consumo inmediato.
- Lleva bolsas isotérmicas si vas a tardar en llegar a casa, sobre todo en verano.
Cuánto se puede llegar a ahorrar aplicando este método
Las cifras que circulan entre quienes ya practican este ritual semanal no son moco de pavo. Varias familias aseguran ahorrar entre 25 y 35 euros a la semana solo reorganizando el momento de su compra en torno a esta franja horaria, lo que se traduce en más de 400 euros al año destinados a productos frescos de calidad.
Ese impacto se nota especialmente en hogares con presupuestos ajustados: estudiantes, pensionistas y personas que viven solas destacan cómo este simple cambio de horario les ha permitido mantener una alimentación variada sin disparar el gasto mensual. No hace falta cupones ni aplicaciones complicadas, solo saber a qué hora aparece el carrito de las etiquetas amarillas.
Lo que viene: ¿seguirá funcionando este truco?
La pregunta que muchos se hacen es si Mercadona terminará por regular oficialmente esta práctica o si, por el contrario, seguirá siendo ese secreto a voces que circula boca a boca y a golpe de vídeo viral. De momento, la cadena no ha anunciado cambios en su política de precios de última hora, y todo apunta a que el sistema seguirá funcionando igual mientras siga cumpliendo su objetivo: reducir el desperdicio alimentario.
Lo razonable, con la inflación aún pesando en la cesta de la compra, es que cada vez más consumidores adapten sus rutinas a este horario. Si todavía no lo habías probado, quizá este sábado sea un buen día para acercarte a última hora y comprobar con tus propios ojos si el rumor viral se cumple en tu supermercado de siempre.


