El crimen de la Guardia Urbana: el documental de Movistar+ que revive el triángulo amoroso que acabó en asesinato

Movistar+ recupera el documental que desmenuza, capítulo a capítulo, el asesinato de un agente de la Guardia Urbana a manos de su pareja y su amante. Cuatro episodios, dos versiones contradictorias y un juicio que todavía genera preguntas.

Movistar+ tiene en su catálogo uno de los documentales de true crime más comentados de los últimos años en España, y sigue sumando visionados cada vez que alguien lo redescubre. Un coche quemado junto a un pantano, un cuerpo carbonizado y tres agentes de la misma comisaría: así arranca una historia que parece guion de ficción, pero que ocurrió de verdad en Barcelona.

El caso lleva desde 2017 generando titulares, libros y hasta una serie de ficción en Netflix. Pero fue Carles Porta, periodista de referencia en crónica negra, quien consiguió ponerle rostro y ritmo narrativo a los hechos con un documental de cuatro episodios que sigue siendo parada obligatoria para los amantes del género.

Movistar apuesta por el true crime que no deja indiferente

El documental «El crimen de la Guardia Urbana» llegó a Movistar+ en enero de 2022 como el primer capítulo de la serie Crímenes, de Carles Porta. No es una producción nueva, pero su permanencia en el catálogo y su boca a boca lo han convertido en un clásico instantáneo del true crime patrio.

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Lo interesante es que Movistar no se limita a contar el crimen: reconstruye minuciosamente los días previos, los audios de los implicados y las contradicciones que salieron a la luz durante la instrucción. Ese detalle, sumado al pulso narrativo de Porta, es lo que explica por qué el documental sigue recomendándose años después de su estreno.

Un caso real que sacudió a la Guardia Urbana de Barcelona

El Movistar que conocemos hoy ha convertido el true crime en uno de sus géneros más fuertes, y este caso fue de los primeros en demostrarlo. Todo empezó el 4 de mayo de 2017, cuando un ciclista encontró un coche calcinado cerca del pantano de Foix, en Cubelles. Dentro, los restos de un cuerpo totalmente carbonizado que resultó pertenecer a Pedro Rodríguez, agente de la Guardia Urbana de Barcelona que oficialmente no constaba como desaparecido, según recoge Rosa Peral, la propia entrada de Wikipedia dedicada al caso.

La investigación llevó a los Mossos d’Esquadra hasta otros dos agentes del mismo cuerpo: Rosa María Peral, pareja de la víctima, y Albert López, su amante. Ambos acabaron siendo condenados, pero durante meses ofrecieron versiones completamente contradictorias sobre lo ocurrido esa noche.

El juicio que dividió al jurado popular

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El juicio con jurado popular arrancó en febrero de 2020, casi tres años después del hallazgo del cadáver. La fiscalía sostuvo desde el principio que Peral y López actuaron juntos, siguiendo un plan premeditado para deshacerse de Rodríguez y retomar su antigua relación sentimental.

Ninguno de los dos aceptó esa versión. Peral acusó a López de matar a su pareja por celos; López, por su parte, aseguró que fue ella quien le pidió ayuda para ocultar el cuerpo tras una discusión que se le fue de las manos. El tribunal terminó dictando condenas de 25 y 20 años de prisión, respectivamente, por asesinato con alevosía.

Por qué el caso sigue generando interés años después

Lo que distingue a este crimen de otros sucesos mediáticos es la cantidad de capas que se fueron descubriendo durante la instrucción. Los tres implicados habían protagonizado escándalos previos dentro del cuerpo de la Guardia Urbana, desde denuncias por pornovenganza hasta detenciones polémicas, lo que alimentó aún más la sensación de que el caso escondía mucho más de lo que parecía a simple vista.

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Ese cóctel de celos, trabajo compartido y decisiones desesperadas es precisamente lo que ha hecho que el caso trascienda el documental original. En 2023, Netflix estrenó una ficción inspirada en los hechos protagonizada por Úrsula Corberó y Quim Gutiérrez, señal de que el interés del público por esta historia está lejos de agotarse.

Algunos de los elementos que explican su enorme repercusión:

  • El entorno policial de los tres implicados, algo poco habitual en crímenes de esta naturaleza.
  • Las versiones cruzadas y contradictorias que mantuvieron ambos acusados durante el proceso.
  • El uso de pruebas forenses y digitales para reconstruir los movimientos previos al crimen.
  • La repercusión mediática, que llevó el caso hasta la ficción televisiva años después.

Cómo aborda Movistar+ este tipo de historias de true crime

Carles Porta ha construido una manera muy particular de narrar la crónica negra, alejada del sensacionalismo y centrada en el respeto hacia las víctimas. Ese estilo, heredado de su exitoso programa radiofónico Crims, es lo que ha convertido a Crímenes en un sello de calidad dentro del catálogo de Movistar+.

El documental combina entrevistas con periodistas que siguieron el juicio, material de archivo y una reconstrucción cronológica que evita especular más allá de lo que consta en la causa judicial. Este enfoque tiene, además, dos formatos de entrega según el caso: algunos se cuentan en episodios únicos y otros, como este, se dividen en varios capítulos.

Dos ejemplos de esa variedad narrativa dentro de la misma serie:

Casos de un solo episodio, más directos y compactos

Casos de varios capítulos, con reconstrucción judicial detallada

El true crime español, un género que sigue creciendo en 2026

El apetito por este tipo de contenido no da señales de frenar. En julio de 2026, Movistar+ estrenó la sexta temporada de Crímenes, con siete casos nuevos ambientados en Cataluña, lo que confirma que la fórmula de Carles Porta sigue funcionando casi cinco años después de su primer episodio.

Para quien disfrutó de «El crimen de la Guardia Urbana», el consejo es sencillo: el género recompensa la paciencia. Los documentales que priorizan el rigor periodístico sobre el impacto fácil suelen envejecer mejor, y este caso es prueba de ello. Si Movistar+ mantiene este nivel de exigencia narrativa, es muy probable que el true crime español siga dando alegrías a quienes buscan algo más que un simple morbo pasajero.