La Guardia Civil ha asegurado este martes en Agost que la investigación del robo del Tesoro de Villena avanza y es prioritaria, según EFE. El coronel jefe de la Comandancia de Alicante, Francisco Poyato, ha explicado que el instituto armado quiere ser «muy prudente» y no ofrecer «ningún dato que pueda de alguna manera perjudicar a la investigación».
Qué ha confirmado la Guardia Civil sobre las pesquisas
Poyato ha realizado estas declaraciones durante la presentación del dispositivo de seguridad por la campaña de la uva embolsada en Agost, según EFE. Sobre el robo, ha insistido en que «lo más prudente es guardar sigilo y reserva», tanto en la identificación y búsqueda de los encapuchados como en el destino de las piezas sustraídas.
El mando ha asegurado que el operativo de la Guardia Civil sigue volcado y que la investigación es «desde el primer momento una prioridad» para el instituto armado. De las pesquisas se ha hecho cargo la unidad orgánica de la policía judicial de la Comandancia, según ha confirmado el propio coronel jefe.
Poyato ha reconocido además la «preocupación social» que ha suscitado el caso, que ha calificado de «hecho muy grave y muy importante» por el valor y la significación de la colección en Villena, la provincia de Alicante y la Comunidad Valenciana.
Así fue el robo en el Museo de Villena
El suceso se produjo en la madrugada del pasado 27 de agosto en el Museo de Villena (Muvi). Varias personas encapuchadas robaron gran parte de las piezas en unos cuatro minutos y huyeron en dos vehículos de gran cilindrada con matrículas falsas, sustraídas esa misma noche en la localidad cercana de Sax, según la información difundida por EFE.
El conjunto sustraído supera los diez kilos de oro y su valor patrimonial es incalculable.
Los asaltantes se llevaron prácticamente toda la colección, unos diez kilos de oro, salvo tres vasijas de plata, un brazalete fabricado con hierro de meteorito y parte de algunos adornos. También sustrajeron varias coronas de la Virgen.
El valor patrimonial del tesoro y el estado de la investigación
El Tesoro de Villena está datado hacia el año 1000 antes de Cristo y fue descubierto en diciembre de 1963 por el arqueólogo José María Soler y sus colaboradores. Las piezas aparecieron en el interior de una vasija oculta en el lecho de la rambla del Panadero, en el término municipal de Villena.
La colección arqueológica está compuesta fundamentalmente por piezas de oro: once cuencos, 28 brazaletes y tres botellas, además de otras piezas diversas. Incluye también tres botellas de plata, un botón de ámbar y oro, un remate de hierro y oro y un brazalete de hierro.
Según la información difundida por EFE, se teme que el oro haya podido ser fundido para su venta, lo que superaría el millón de euros en lingotes. La orfebrería del conjunto representa uno de los máximos exponentes de la metalurgia prehistórica y, junto con los tesoros de las tumbas reales de Micenas, constituye uno de los conjuntos de vajilla áurea más importantes de la Edad del Bronce.
La Guardia Civil no ha ofrecido más datos sobre el avance de las pesquisas. La investigación sigue abierta y, según el coronel jefe, mantener la reserva es lo más prudente para no perjudicar el operativo.
