Zara aplica un 70% de descuento en abrigos: el modelo de cuello alto que ahora cuesta solo 25 euros y es tendencia de invierno

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Por qué el cuello alto manda este invierno: de las pasarelas a las rebajas

white and orange polo shirt

El cuello alto ha dejado de ser un recurso de emergencia contra el frío para convertirse en el detalle que define el abrigo de esta temporada. Lo que las pasarelas de otoño-invierno 2025-2026 han bautizado como cuello funnel o chimenea —recto, envolvente y elevado hasta rozar la barbilla— aparece en propuestas de firmas como Chloé, Proenza Schouler, Altuzarra, Burberry o Acne Studios, casi siempre en versiones oversized de hombros amplios. La estela de Phoebe Philo, que hizo de ese gesto una seña de identidad primero en Celine y después en su propia marca, explica buena parte del fenómeno, que este invierno se ha extendido del abrigo clásico a cazadoras de ante, efecto piel, punto y tejidos técnicos. Sus raíces, además, no son nuevas: remiten a la sastrería funcional de mediados del siglo XX, cuando se buscaba unir lo práctico y lo estético. La baza actual es doble: abriga la zona más expuesta sin obligar a sumar bufanda y estructura el torso, alargando visualmente la silueta con un aire de lujo discreto que funciona igual en un look urbano que en uno más pulido.

Ese tirón de pasarela es el que explica que la prenda aterrice con fuerza en las rebajas. Zara ha llevado el descuento hasta el 70% en cazadoras y prendas de abrigo, y en ese tramo aparece un modelo de cuello alto que se queda en 25 euros, un precio que solo se ve cuando la rebaja toca suelo. La combinación de tendencia consolidada y coste bajo es la que hace que estas unidades vuelen: en esta categoría, las tallas más comunes suelen agotarse en cuestión de días. A la hora de llevarlo, las expertas apuestan por contrastar volúmenes —con pantalones bombacho o faldas midi— y por evitar acumular más carga en la zona del cuello, mejor con jerséis de escote redondo debajo. El jersey de cuello alto, de hecho, vive su propio momento, con el truco de meter el pelo dentro de la prenda popularizado en redes como Olsen tuck. Es, en conjunto, una pieza de fondo de armario que se recupera invierno tras invierno.