Geely y Ford quieren devolver a Almussafes al centro del mapa automovilístico europeo: 500.000 coches al año.
El vicepresidente senior de Geely Holding Group, Victor Yang, lo explicó sin rodeos en un encuentro con medios españoles en Curitiba (Brasil): «A eso nos hemos comprometido, a que la acción de ambas, de Ford y Geely, impulse a la producción de la planta al tope de capacidad». La cita la recoge La Vanguardia en su edición digital.
El directivo chino no habla solo de ensamblar coches. La propuesta contempla «el proceso de producción completo» de los automóviles, un matiz que cambia el valor industrial del proyecto para la comarca valenciana.
Una alianza a tres bandas que arranca en 2027
El acuerdo entre ambos fabricantes se cerró el pasado mes de julio de 2026. La joint venture tendrá a Ford como socio mayoritario con el 66% y a Geely con el 34%, y se pondrá en marcha en 2027. Geely ha pagado 221 millones de euros por su participación, una cifra que valora la nueva sociedad en 650 millones, según el regulador bursátil de Hong Kong.
La planta producirá cinco modelos a partir de 2028: tres de Ford —el Kuga, el nuevo Bronco y un crossover multienergía diseñado por Ford— y dos SUV eléctricos de Geely. No es un plan de mínimos: es la hoja de ruta para multiplicar por cinco la producción actual.
La fotografía actual de Almussafes es dura. En 2025, la factoría no llegó a las 100.000 unidades y solo tenía adjudicado el Ford Kuga. La plantilla, que llegó a sumar 8.000 empleados, ronda hoy los 4.200. La alianza apunta a ampliar esa cifra a medio plazo.
La promesa de 500.000 coches anuales es la diferencia entre una fábrica de supervivencia y una planta con músculo para competir en Europa.
BYD en el objetivo: la pugna por el liderazgo chino en Europa
La meta a cinco años de Geely es ambiciosa: que lo que se fabrique en Almussafes sea entre un tercio y la mitad de sus ventas en Europa. Victor Yang aspira a colocar a la compañía entre los líderes por ventas en el continente, dentro de los fabricantes chinos.
Eso significa medirse con BYD, que ya ha superado a Tesla en ventas de eléctricos y cerró agosto como séptima marca del ranking general en España. «No está tan lejos BYD, podemos alcanzarlo. Tenemos un proyecto de desarrollo en Europa a medio plazo y competiremos por estar entre los primeros», afirmó Yang.
Ese pulso no se librará solo en los concesionarios. Las fábricas europeas, con costes energéticos altos y una normativa de emisiones cada vez más estricta, son el nuevo campo de batalla. Tener una planta en Valencia permite a Geely esquivar parte de la fricción arancelaria y acelerar su homologación europea.
La alianza no está exenta de riesgos. Ford mantendrá el control mayoritario, pero compartir plataformas y tecnología con un rival chino abre preguntas sobre propiedad industrial, empleo y transferencia de conocimiento. La dirección de la planta y los sindicatos seguirán con lupa cada calendario.
No es una simple fábrica de ensamblaje, sino una apuesta industrial destinada a proteger a Ford y dar a Geely una base productiva en la UE.
El Escenario Valenciano
La relevancia para la Comunitat Valenciana es difícil de exagerar. Almussafes ha pasado en una década de ser un motor de empleo a convertirse en un símbolo de la incertidumbre del sector. La alianza Ford-Geely devuelve una perspectiva de estabilidad, aunque con calendarios largos y la sombra de la transición al coche eléctrico.
En clave nacional, el movimiento muestra que España sigue atrayendo inversión industrial china, pese al debate europeo sobre aranceles y ayudas de Estado. El reequilibrio de la planta valenciana también importa al Gobierno central y a los sindicatos: sostener empleo de calidad en la automoción es una de las grandes tensiones de la política industrial española.
Las próximas citas serán decisivas: en 2027 debe estar operativa la joint venture y en 2028 llegarán los primeros modelos. Hasta entonces, la plantilla de Almussafes y la comarca de La Ribera observan con prudencia. Las promesas chinas, en el automóvil, se miden en plazos de producción y en pedidos reales.
Ficha del Caso
- El caso: La alianza entre Geely y Ford pretende llevar la planta de Almussafes al tope de capacidad y convertirla en base productiva de Geely en Europa.
- Datos importantes: Producción actual por debajo de 100.000 unidades; objetivo de 500.000 anuales; 221 millones por el 34% de la joint venture; arranque en 2027 y modelos en 2028.
- Resumen: Valencia recupera protagonismo industrial, pero la promesa debe traducirse en plazos, empleo y protecciones tecnológicas.

