Pedro Sánchez inaugurará por primera vez el congreso de la empresa familiar que venía presidiendo el Rey Felipe VI. El jefe del Ejecutivo ocupará el lunes 5 de octubre el lugar institucional que el Monarca ha venido ocupando en las últimas ediciones del XXIX Congreso Nacional del Instituto de la Empresa Familiar.
El primer congreso de la empresa familiar que inaugura Sánchez
La cita se celebrará los días 4, 5 y 6 de octubre en el Gran Teatro Príncipe Pío de Madrid. La ceremonia de apertura, el domingo 4, estará presidida por el alcalde de la capital, José Luis Martínez-Almeida. El acto institucional del lunes contará con la intervención de Eloi Planes, presidente de Fluidra y presidente del Instituto de la Empresa Familiar.
Por el programa pasarán también el líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, encargada de la clausura. El arco político estará prácticamente completo. Faltará el jefe del Estado.
El propio Instituto explicó la ausencia en un comunicado en el que agradece a la Casa Real ‘todos los esfuerzos realizados para hacer posible la presencia de Su Majestad el Rey. La nota añade que ‘la coincidencia de fechas con el viaje de Estado a Finlandia no permitirá a Su Majestad presidir la inauguración oficial del Congreso, que será presidido por el presidente del Gobierno de España.
El viaje de Estado a Finlandia deja al Rey fuera del acto
La agenda exterior de la Corona explica, por tanto, la ausencia. No es un detalle menor. Felipe VI ha presidido la apertura o la clausura de este congreso en las últimas ediciones, celebradas en Pamplona, en Murcia, en Bilbao, y en Burgos. El Instituto insiste en su comunicado en el ‘continuo apoyo recibido’ y expresa su deseo de contar ‘nuevamente con Su presencia en próximas ediciones’. La agenda oficial del Rey, con el detalle de sus viajes de Estado, se publica en la web de la Casa de S.M. el Rey.
La Corona convirtió su presencia en los grandes foros económicos en una seña discreta pero constante de la vida institucional española.
La relación entre Sánchez y la empresa familiar arrastra un historial de desencuentros. Su última intervención en un congreso anual del Instituto fue en 2018, en Valencia, recién llegado a La Moncloa tras la moción de censura. Los empresarios lo recibieron con frialdad, muy lejos del entusiasmo que despertó entonces el líder del PP, Pablo Casado. Desde entonces, la invitación se ha cursado cada año y cada año la respuesta ha sido la misma: un ministro o una ministra en su lugar, con la agenda como argumento.
El primer acercamiento llegó en 2024, cuando el presidente clausuró la Asamblea Anual de Socios celebrada en Madrid. Allí reclamó a los presentes ‘vuestra implicación para seguir elevando el poder adquisitivo de los trabajadores’, les pidió aprovechar ‘la bonanza actual’ para invertir y les animó a mejorar las condiciones salariales. El gesto quedó sin continuidad hasta ahora.
La Corona, el poder económico y el hueco institucional
Hay algo más que un choque de agendas. Durante años, la presencia del Rey en las citas de la empresa familiar ha funcionado como un termómetro silencioso de la relación entre la Corona y el tejido productivo. Es un territorio donde el jefe del Estado se mueve con comodidad y sin competencia: no hay debate partidista, no hay escaño, solo una institución que reconoce a quien crea empleo. Que ese espacio lo ocupe ahora el presidente del Gobierno introduce una novedad de protocolo que conviene seguir con atención.
Existe, eso sí, un reto pendiente para la Casa del Rey. La institución ha construido buena parte de su capital simbólico en actos alejados del ruido partidista y próximos a la sociedad civil, y en el terreno de la empresa familiar ha encontrado un interlocutor estable. Renunciar a una cita así por un viaje de Estado es razonable y hasta previsible cuando la agenda exterior aprieta. El riesgo aparece si la coincidencia se repite y el hueco lo termina ocupando de forma ordinaria la Presidencia del Gobierno.
El congreso de octubre será la primera prueba de cómo se lee ese reparto. Las compañías familiares representan una porción decisiva del empleo privado español y su interlocución con el poder ejecutivo no es neutral. Sánchez tendrá el escaparate que llevaba años evitando. El Rey tendrá el viaje de Estado. Y el protocolo, que rara vez improvisa, quedará con una casilla nueva que nadie había ocupado antes.
Claves del Protocolo y Estado
- Contexto del acto: el XXIX Congreso Nacional de la Empresa Familiar reúne del 4 al 6 de octubre en Madrid a la práctica totalidad del arco económico e institucional.
- El detalle de protocolo: la apertura institucional pasa por primera vez del jefe del Estado al presidente del Gobierno, por la coincidencia con el viaje de Estado a Finlandia.
- Próximos pasos: la Casa del Rey no ha detallado aún la agenda del viaje a Finlandia y el Instituto confía en recuperar la presencia del Monarca en próximas ediciones.

