Arnaldo Otegi ha abierto la puerta a un acuerdo «táctico» con el PNV y el PSE para renovar el Estatuto vasco. La negociación, que las tres formaciones mantienen en secreto desde antes del verano, avanza sobre el texto que fija el autogobierno de Euskadi, según la información publicada por ABC este 19 de septiembre.
Otegi ha defendido ese consenso sin renunciar a su proyecto: «Somos indepes, queremos construir la república vasca, pero lo que queremos hacer ahora es alcanzar un acuerdo entre diferentes que nos dé un horizonte común, al menos de manera táctica, para poder seguir avanzando cada uno en su proyecto político». La cita la recoge el diario en su edición de hoy.
Las claves del acuerdo «táctico» que plantea Otegi
La palabra elegida no es casual. EH Bildu no plantea aparcar la independencia ni renunciar a ella, sino firmar un mínimo común con el resto de fuerzas y seguir avanzando después por su cuenta. No hay renuncia expresa a la república vasca en la fórmula que propone.
El texto en discusión es el Estatuto de Autonomía, la norma institucional básica que fija las competencias y la organización del País Vasco. Su reforma se negocia sin borradores públicos y ninguna de las tres fuerzas ha confirmado un calendario.
La fórmula también tiene una lectura electoral. Permite a cada partido mantener su discurso ante su propio electorado mientras comparte una posición común en la mesa. En el espacio nacionalista, PNV y EH Bildu compiten por los mismos votantes, y ninguno quiere aparecer como el que cede.
Qué pide cada partido para firmar
En el PNV, la consigna oficial es prudencia. El lehendakari (el presidente del Gobierno vasco), Imanol Pradales, ha reclamado «lealtad» y «discreción» a quienes participan en las conversaciones. Los nacionalistas quieren el proceso lejos del ruido mediático hasta que exista un documento cerrado. El partido lo dirige Aitor Esteban.
Los socialistas vascos marcan el límite por escrito: cualquier pacto deberá estar dentro de la Constitución. El PSE, la federación vasca del PSOE, comparte gobierno de coalición con el PNV en Euskadi, así que su firma es condición necesaria para que la reforma reúna mayoría suficiente. El PSE exige que el acuerdo quepa en el marco constitucional.
Las tres partes negocian sin actas públicas: no hay calendario confirmado ni texto cerrado sobre la mesa.
La negociación sigue abierta y sin fechas. Otegi ha insistido en que un pacto de este tipo no implica compartir proyecto: cada formación negociará por su cuenta una vez firmado el acuerdo , si finalmente se firma.
Los próximos pasos de la reforma y su impacto en el conjunto del Estado
La reforma del Estatuto exige un recorrido con varias mayorías. El texto necesita mayoría absoluta dos veces y un referéndum final: primero en el Parlamento Vasco, después en el Congreso de los Diputados como ley orgánica (la norma reservada a materias como los estatutos de autonomía, que requiere mayoría absoluta), y por último la ratificación de la ciudadanía vasca en las urnas. Ningún paso está cerrado.
El desenlace afecta a todo el tablero territorial. Un acuerdo en Euskadi serviría de referencia para otras negociaciones autonómicas y obligaría a precisar qué encaja en la Constitución y qué no. El Gobierno central necesita los votos del PNV y de EH Bildu en en el Congreso para sostener buena parte de su agenda, lo que añade presión política al calendario de la reforma.
Por ahora, silencio. Ninguna de las partes ha fijado fecha para la siguiente reunión ni ha confirmado que exista un borrador conjunto.
Lo esencial
- 📌 ¿Qué ha ocurrido? Otegi ha abierto la puerta a un acuerdo «táctico» con el PNV y el PSE para renovar el Estatuto vasco, según ABC.
- 👤 ¿Quiénes están implicados? EH Bildu, el PNV de Aitor Esteban y el lehendakari Imanol Pradales, y el PSE, en una negociación secreta.
- ⏭️ ¿Qué pasa ahora? El texto debe pasar por el Parlamento Vasco, las Cortes y un referéndum, sin calendario confirmado.
