Alberto Núñez Feijóo ha situado este viernes a Ceuta y Melilla en el centro de su discurso político y ha avanzado que ambas ciudades autónomas tendrán un papel destacado en el proyecto con el que el Partido Popular concurrirá a las próximas elecciones. Desde Melilla, el líder del PP ha anunciado un plan de reactivación económica e institucional para las dos ciudades que, según ha señalado, será su “tarjeta de visita” electoral, al tiempo que ha acusado al Gobierno de Pedro Sánchez de haber dejado sin respuesta la crisis que afecta a Ceuta desde hace semanas.
La intervención de Feijóo se produce cuando la situación en Ceuta continúa marcada por la presión migratoria y por las dificultades para gestionar la presencia de personas que permanecen en la ciudad después de la entrada masiva registrada durante la crisis del verano. Según datos difundidos entonces, decenas de miles de personas llegaron a cruzar la frontera, aunque la mayoría regresó posteriormente a Marruecos.
Feijóo ha elevado el tono de sus críticas y ha descrito la situación actual con una expresión especialmente contundente: “el descontrol es total”. En su diagnóstico, 50 días después del inicio de la crisis, Ceuta continúa sufriendo las consecuencias de una situación que considera excepcional y ante la que reclama una actuación inmediata del Ejecutivo.
Feijóo anuncia un plan específico para Ceuta y Melilla
El presidente del PP ha asegurado que su propuesta para las dos ciudades autónomas no se limitará a las medidas relacionadas con la inmigración. El objetivo, según ha explicado, será impulsar una reactivación de Ceuta y Melilla y reforzar la presencia del Estado, tanto desde el punto de vista económico como institucional.
En este sentido, Feijóo ha avanzado que, si llega al Gobierno, habrá además un punto permanente en el orden del día del Consejo de Ministros dedicado a Ceuta y Melilla, con el propósito de realizar un seguimiento de los compromisos adquiridos y garantizar que se cumplan “en tiempo y forma”.
La propuesta sitúa así la situación de las dos ciudades dentro de una estrategia más amplia de recuperación institucional que el líder popular resume en tres conceptos: “nación común, restauración institucional y reconstrucción del Estado”. Son, según ha explicado, los pilares de un proyecto destinado a recuperar la confianza y la esperanza.
Pero la intervención de Melilla ha estado marcada sobre todo por la situación de Ceuta. Feijóo ha criticado las imágenes de tensión registradas durante la jornada y ha cuestionado la capacidad de respuesta de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad. “No tiene perdón seguir viendo imágenes como las que hemos visto esta mañana: con carreras, con disturbios, con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad sobrepasados porque no tienen medios ni órdenes para actuar”, ha afirmado.
Para el líder del PP, lo sucedido demuestra que el Ejecutivo se encuentra “noqueado” y que la prioridad debe ser conseguir el retorno inmediato “de todos y cada uno de los que permanecen en las calles” de Ceuta.

“Ceuta y Melilla son responsabilidad del Gobierno de España”
El discurso de Feijóo ha colocado directamente a Pedro Sánchez como responsable político de la gestión de la crisis. El dirigente popular ha definido la situación como un “polvorín” que, a su juicio, corresponde al presidente del Gobierno desactivar poniendo los medios necesarios.
“Lo que tiene que hacer el primer político del país, lo que tiene que hacer el presidente del Gobierno, pero también el jefe de la oposición, es defender lo justo, es defender el derecho, es defender la historia, es defender la geografía, es defender la integridad territorial de tu país. Y si el presidente del gobierno no lo hace, lo tiene que hacer el jefe de la oposición y por eso estoy aquí, para defender la soberanía española y la integridad territorial de España”, ha subrayado.
El líder del PP también ha dirigido sus críticas hacia la política exterior del Ejecutivo. Feijóo sostiene que el Gobierno socialista habría mostrado más preocupación por la situación de Groenlandia que por la de las dos ciudades españolas. “¿Qué necesitaría el señor Sánchez para indignarse? ¿Que el señor Trump invadiese Ceuta y Melilla? ¿Entonces se indignaría el señor Sánchez?”, ha preguntado.
Frente a las acusaciones de mantener una posición condicionada por Marruecos, Feijóo ha respondido reivindicando su autonomía política y ha asegurado que él no tiene secretos con Rabat, sino una posición definida. En este contexto, ha anticipado que “nunca” será un presidente subordinado “a nada ni a nadie”.
La defensa de la normalidad para los ciudadanos de ambas ciudades ha sido otro de los ejes de su intervención. “Por eso es intolerable la indolencia, la inacción y la soberbia con la que el todavía Gobierno sigue tratando la crisis que estamos viviendo, insisto, desde hace 50 días. No tiene perdón”, ha afirmado.
Y ha resumido su posición con una declaración directa: “Ceuta y Melilla son responsabilidad del Gobierno de España”. “Y si Sánchez no lo entiende, quiero que sepáis que yo sí. Yo no me desentiendo. Ni hoy ni nunca”, ha añadido.
El PP quiere reforzar la presencia del Estado en las ciudades autónomas
La intervención de Feijóo también ha servido para anticipar una de las líneas que el PP pretende desarrollar en su alternativa política: un refuerzo de la presencia del Estado en Ceuta y Melilla.
El presidente popular ha defendido que la españolidad de ambas ciudades no está, según su interpretación, en cuestión. “Lo que está en cuestión es el Gobierno que se ha desentendido de su deber de protegerlas”, ha señalado.
En esa misma línea, ha asegurado que “la política exterior no le pertenece a un solo hombre” y ha reclamado una mayor presencia de las instituciones españolas en las ciudades autónomas. “La presencia del Estado en Ceuta y Melilla no puede ser residual. Y no lo será cuando gobierne el Partido Popular”, ha afirmado.
Feijóo también ha reivindicado la actuación de su partido en Bruselas durante la crisis. Según ha señalado, el PP ha defendido allí la posición española y considera que ese trabajo permitió que “se haya oído una voz europea firme y clara”. La dimensión europea de la crisis migratoria de Ceuta se ha convertido, de hecho, en uno de los argumentos utilizados por los populares para reclamar una respuesta comunitaria.
El líder del PP ha cerrado su intervención situando Ceuta y Melilla como una cuestión de Estado y vinculando su situación a su proyecto político para España. Su mensaje combina así la denuncia de la gestión actual de la crisis con un compromiso electoral para ambas ciudades, que pretende convertir en una de las señas de identidad de su futura alternativa de Gobierno.
La promesa de un plan específico de reactivación y de un seguimiento permanente en el Consejo de Ministros busca, de este modo, trasladar la crisis de Ceuta y Melilla desde la gestión coyuntural de la inmigración hacia un debate más amplio sobre seguridad, soberanía, presencia del Estado y futuro económico de las ciudades autónomas.
