EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? La Casa Blanca ha retirado ante el Senado la nominación de Lance Schroyer para dirigir ICE, la agencia federal de deportaciones, tras no convocarse su audiencia de confirmación.
- ¿Quién está detrás? El senador republicano Rand Paul, presidente del comité que debía programar la audiencia y enfrentado al secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin.
- ¿Qué impacto tiene? ICE suma más de una década sin director confirmado, con la política de deportaciones en manos de una dirección interina antes de las elecciones de noviembre de 2026.
Una retirada formal que llega dos meses después y sin audiencia previa
La Casa Blanca retiró este jueves la nominación de Lance Schroyer para dirigir ICE tras el bloqueo del senador republicano Rand Paul.
El documento llegó por escrito al Senado ese mismo jueves, casi dos meses después de que Donald Trump eligiera al veterano policía de Oklahoma para el puesto. A finales de junio, el presidente de Estados Unidos había defendido su perfil: Schroyer tenía ‘lo necesario para detener y deportar a criminales indocumentados’, y el Senado debía confirmarlo ‘inmediatamente, sin retrasos’. Sus 29 años en cuerpos de seguridad eran el aval de la Casa Blanca.
No fue el Partido Demócrata quien frenó la nominación. Fue un republicano. Rand Paul, senador por Kentucky y presidente del comité de Seguridad Nacional y Asuntos Gubernamentales —el órgano que decide si convoca o no la audiencia de confirmación—, paralizó el procedimiento para exigir más detalles sobre las investigaciones abiertas por la muerte de dos estadounidenses en sendos operativos de ICE en Minneapolis, Minnesota, el pasado enero. Politico adelantó el motivo; el Washington Post añadió que Paul evitó pronunciarse en público sobre el nominado.
Un portavoz de Paul negó cualquier maniobra de bloqueo: ‘Nuestro entendimiento es que fue la Casa Blanca la que retiró la nominación. El senador Paul no ha expresado oposición al nominado’, declaró al Daily Caller. La Casa Blanca no ha respondido a las peticiones de comentario.
Un pulso interno en el Partido Republicano con la vista en noviembre
El problema de fondo no es el nombre, sino el hueco. Hace más de una década que el Senado no confirma a un director de ICE —el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas, la agencia que ejecuta las deportaciones bajo el Departamento de Seguridad Nacional—, y la institución funciona con direcciones interinas que cambian al ritmo de los ciclos políticos. A eso se suma que sectores del movimiento restrictivo ya dudaban de que un policía estatal sin gestión federal pudiera pilotar el volumen de expulsiones que exige la base del presidente.
ICE lleva más de una década sin un director confirmado: en Washington, el control migratorio también se decide en los despachos del Senado.
El enfrentamiento entre Paul y el nuevo secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, viene de lejos. Durante la audiencia de confirmación de Mullin en marzo, Paul le reprochó que años atrás lo llamara ‘una maldita serpiente’ y que justificara una agresión física contra él. ‘Me pregunto si alguien que aplaude la violencia contra sus adversarios políticos es la persona adecuada para dirigir una agencia que ha tenido problemas para aceptar límites al uso legítimo de la fuerza’, dijo. Y remató: ‘Expliquen al público estadounidense por qué deberían confiar en un hombre con problemas de ira para dar ejemplo a los agentes de ICE’.
Schroyer había trabajado con Mullin y, de haber sido confirmado, habría respondido ante él. La agencia que debe ejecutar la política migratoria más dura en décadas se queda, otra vez, sin jefe confirmado.

La Lógica de Washington
En Washington, confirmar a un alto cargo no es un trámite: es una palanca de poder. El Senado no vota por disciplina de partido, sino que cada presidente de comité decide si programa o no una audiencia, y ese control de la agenda basta para matar una nominación sin un solo voto en contra. Paul ya usó ese manual en 2013, cuando protagonizó un filibusterismo de trece horas (el discurso prolongado con el que un senador retrasa una votación) contra la nominación de John Brennan al frente de la CIA. Su perfil libertario —recelo hacia el poder federal, atención a los límites del uso de la fuerza— choca con la prioridad número uno de la base republicana: deportaciones masivas y visibles. Las dos cosas caben en el mismo partido, pero no siempre en la misma semana. La Casa Blanca necesita un rostro que ejecute el mandato; el ala libertaria exige que ese rostro rinda cuentas por las dos muertes de Minneapolis. Nadie ha ganado. Simplemente, no hay nominado.
Para España, el efecto llega por la vía operativa. Las compañías españolas que operan en en Estados Unidos con plantilla propia —Iberdrola, Ferrovial, Santander, Inditex— dependen de procedimientos de visado y movilidad laboral que gestiona el Departamento de Seguridad Nacional, y de auditorías de contratación que ejecuta ICE en plantas y oficinas. Una agencia sin dirección confirmada se mueve por ciclos, con criterios que se endurecen sin aviso. Lo mismo vale para los españoles residentes en el país: su trámite migratorio depende hoy de una maquinaria sin jefe con acta de confirmación.
La proyección es fácil de describir y difícil de calendarizar. La Casa Blanca debe enviar un nuevo nombre al Senado, y el comité de Paul tiene por delante un calendario legislativo corto antes de las elecciones de mitad de mandato del 3 de noviembre de 2026. Si no hay confirmación antes de esa fecha, ICE llegará a los comicios con un director interino, la fórmula que lleva más de una década funcionando. La incógnita es si el próximo nominado tendrá más recorrido en gestión federal y más distancia con Mullin, o si la Casa Blanca vuelve a apostar por un perfil policial puro.
Ficha del Caso
- El caso: La Casa Blanca retira la nominación de Lance Schroyer para dirigir ICE después de que el comité que preside Rand Paul no convocara la audiencia de confirmación.
- Datos clave: Retirada formal enviada al Senado el 17 de septiembre de 2026, casi dos meses después del anuncio de Trump; más de doce años sin director de ICE confirmado; dos muertes en operativos de Minneapolis en enero bajo investigación federal.
- Para España: las empresas españolas con plantilla en EE. UU. y los residentes españoles afrontan más incertidumbre en visados, movilidad laboral y auditorías de contratación.

