La Junta moviliza 8,5 millones en ayudas a la flota pesquera andaluza por las paradas y la acuicultura

El grueso del paquete, más de 8,5 millones, va a compensar las paradas de armadores y tripulantes en el Mediterráneo y el Golfo de Cádiz. Otras dos líneas, de 755.000 y 225.000 euros, financian mejoras a bordo y la acuicultura.

La Junta moviliza 8,5 millones en ayudas a la flota pesquera andaluza para compensar las paradas de Cádiz a Almería.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? La Junta ha convocado tres líneas de ayudas al sector pesquero y acuícola por más de 9,5 millones de euros; la mayor, de 8,5 millones, compensa paradas temporales de armadores y tripulantes.
  • ¿Dónde y quién? En el BOJA, con líneas para el arrastre del Mediterráneo, el cerco y el arrastre del Golfo de Cádiz, el marisqueo del pulpo y la acuicultura, con fondos europeos FEMPA.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? Es dinero que sostiene la actividad y el empleo en puertos como Cádiz y Almería cuando los barcos no pueden salir a faenar.

Las tres convocatorias salieron este miércoles en el BOJA, el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía. Están cofinanciadas por el Fondo Europeo Marítimo, de Pesca y de Acuicultura (FEMPA) y suman más de 9,5 millones para el sector pesquero andaluz.

8,5 millones para las paradas: del arrastre del Mediterráneo al cerco del Golfo de Cádiz

El grueso del dinero se destina a compensar las paradas temporales de la actividad pesquera, tanto de armadores como de tripulantes. La línea concentra más de 8,5 millones para compensar las paradas y alcanza a distintas modalidades y caladeros de la flota andaluza. Se resolverá por concurrencia no competitiva, de manera que el orden de entrada de las solicitudes condiciona el reparto hasta agotar el presupuesto.

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Por caladeros, la mayor partida es para la flota de arrastre del Mediterráneo, con 3,2 millones reservados al arrastre: 1,7 millones para armadores y 1,5 millones para tripulantes. La flota del Golfo de Cádiz cuenta con dos líneas diferenciadas, 1,5 millones para el cerco y 1,6 millones para las embarcaciones de arrastre que operan en ese caladero.

La pesca del pulpo tiene dos líneas propias: más de 1,3 millones para las paradas de la flota marisquera de artes menores que emplea artes de trampa en el litoral mediterráneo andaluz, y 950.000 euros para las artes menores del Golfo de Cádiz que usan aparejos específicos para esta especie.

En Andalucía, cada parada de un barco no es una estadística: es una familia de Almería o de Cádiz que ese mes no cobra.

Modernización a bordo, acuicultura y lo que viene después

paradas pesqueras

Un total de 755.000 euros se destinan a la segunda línea, la de inversiones en equipos y actuaciones a bordo de buques pesqueros con puerto base en Andalucía. De esa cantidad, 155.000 euros se consignan en la anualidad de 2026 y los 600.000 restantes en la de 2027. El objetivo es reducir el impacto sobre el medio marino, avanzar en la eliminación gradual de los descartes y favorecer una explotación sostenible de los recursos biológicos. Eso sí, ninguna inversión podrá aumentar el arqueo bruto del buque.

La tercera convocatoria se dirige a la acuicultura andaluza y cuenta con 225.000 euros, también en concurrencia no competitiva. Compensa el lucro cesante de las explotaciones que emplean métodos de cultivo compatibles con necesidades medioambientales, con atención especial a las situadas en espacios de la Red Natura 2000 y en humedales. Allí la actividad acuícola ayuda a conservar la biodiversidad y, en particular, la avifauna acuática, y la subvención puede cubrir hasta el 100% del lucro cesante.

El consejero de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural, Ramón Fernández-Pacheco, ha defendido que son «ayudas que responden a necesidades reales del sector» y que demuestran que la Junta «está al lado de nuestros pescadores, armadores, tripulantes y empresas acuícolas». Sobre la modernización, ha subrayado que el propósito es «ayudar a nuestra flota a seguir modernizándose» y que «la sostenibilidad ambiental tiene que ir de la mano de la sostenibilidad económica y social de nuestros pescadores».

Todo el reparto dibuja el mapa real de la pesca andaluza. El arrastre del Mediterráneo, que faena a lo largo del litoral de Málaga, se lleva un tercio del paquete total, mientras el Golfo de Cádiz concentra el resto de las líneas de cerco, arrastre y artes menores. Las flotas marisqueras, las más pequeñas y las que peor encajan una semana sin salir a faenar, cuentan con dos convocatorias específicas.

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No hay ninguna partida que no esté vinculada a una parada o a una mejora concreta a bordo: es la lógica del FEMPA, fondos europeos atados a objetivos de sostenibilidad que la Junta reparte después entre armadores, tripulantes y empresas acuícolas.

La Lectura Andaluza

De cada diez euros que la Junta de Andalucía pone ahora sobre la mesa, casi nueve van directos a compensar paradas. Ese es el dato que mejor retrata al sector en la comunidad: una flota muy diversa —arrastre, cerco, artes menores, marisqueo—, repartida entre dos mares y con estructuras familiares en las que un mes sin cobrar descoloca el presupuesto de casa. Las tres líneas llegan vía BOJA y se gestionan desde la Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural con cofinanciación europea.

Para el lector de a pie, el efecto llega por dos vías. La primera es el empleo: cada barco que para es un armador que no factura y una tripulación que se queda con menos nómina, y eso pesa más en los puertos pequeños de la costa mediterránea y del Golfo de Cádiz, donde la pesca sigue siendo la primera actividad de muchas familias. La segunda es el mercado: una flota amarrada no descarga, y eso tensa al alza el precio del pescado fresco, primero en las lonjas y luego en las pescaderías de barrio.

La proyección está marcada por el calendario. Las ayudas de paradas se resolverán por concurrencia no competitiva, de modo que conviene tener la documentación lista cuanto antes. Las de modernización a bordo se ejecutarán con cargo a 2026 y, sobretodo, a 2027, y las de acuicultura —225.000 euros para la acuicultura andaluza— son el recordatorio de un sector emergente que quiere crecer de la mano de la conservación de humedales y espacios protegidos. Quien vive del mar sabe que estos 9,5 millones no arreglan el problema de fondo, pero llegan justo cuando el barco está amarrado.