Muere la vecina atacada a hachazos en Montefrío y el caso pasa a investigación judicial

Francisca Jiménez, de 52 años, permanecía ingresada desde el ataque del 6 de abril en la calle Fuente y Prado de Montefrío. El Ayuntamiento ha decretado un día de luto oficial y la Audiencia Nacional asumió la causa al apuntar la investigación a una motivación terrorista.

La vecina de Montefrío (Granada) atacada a hachazos el pasado 6 de abril, Francisca Jiménez, de 52 años, ha fallecido este sábado. El municipio entero despide a Paqui, el nombre con el que la conocía todo el pueblo.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Francisca Jiménez, de 52 años, ha muerto este sábado en Granada por las secuelas del ataque con hacha sufrido el 6 de abril.
  • ¿Dónde y quién? La agresión se produjo en la calle Fuente y Prado de Montefrío. El presunto autor, un hombre de 45 años de origen magrebí, fue detenido y encarcelado dos horas después.
  • ¿Qué supone para los ciudadanos? El Ayuntamiento ha decretado un día de luto oficial y la causa queda bajo investigación judicial en la Audiencia Nacional.

Permanecía ingresada desde aquel día en un hospital de Granada, donde no ha podido superar las secuelas derivadas de la brutal agresión, según han confirmado fuentes municipales. Siete meses de hospitalización que terminan con la peor noticia posible para una localidad pequeña, donde un suceso así se vive como propio.

Siete meses de agonía tras un ataque con hacha en plena calle

La triple agresión se produjo cerca de las once de la mañana del 6 de abril en la calle Fuente y Prado, en pleno casco urbano de Montefrío. El investigado comenzó a pasearse por el pueblo con un hacha en la mano y arremetió contra Paqui y contra otras dos personas, que también sufrieron lesiones de consideración. Un hombre armado, a media mañana, en una calle por la que a esa hora transcurre la vida normal de cualquier pueblo andaluz.

Publicidad

El presunto homicida fracturó el cráneo de la víctima tras una sucesión de hachazos, según relataron sus familiares. La agresión le dejó la mitad del cuerpo paralizada y la mano derecha destrozada. Nunca volvió a casa.

Dos horas después del suceso, el presunto autor fue arrestado y encarcelado. Tenía 45 años, no estaba empadronado en Montefrío y llevaba muy pocos meses viviendo en la localidad. Las otras dos personas atacadas sufrieron heridas de consideración.

Siete meses después del hacha, Montefrío no despide a una desconocida: acompaña a una vecina a la que ha seguido cada día desde la distancia del hospital.

La causa está ya en manos de la Audiencia Nacional. El juzgado de Granada en el que recayó la investigación en primera instancia decidió remitir las diligencias al considerar que el imputado pudo actuar por una motivación ideológica o que podría tratarse de un presunto delito de terrorismo. La calificación no es un detalle menor: de ella depende qué tribunal juzgue los hechos y qué marco procesal se aplique.

Luto oficial en Montefrío y una causa que apunta a la Audiencia Nacional

El Ayuntamiento de Montefrío ha decretado un día de luto oficial y ha emitido un comunicado en el que expresa su «más profundo pesar» por la muerte de Francisca Jiménez, «después de tantos meses de lucha, sufrimiento y esperanza». El escrito, difundido por el Consistorio, recuerda que la víctima tenía 52 años.

sucesos Granada

La Audiencia Nacional es el órgano judicial al que la legislación española atribuye las causas por terrorismo, y hacia allí apuntaron desde el primer momento las pesquisas. La muerte de la víctima altera el escenario jurídico: unas diligencias abiertas por las heridas pasan a ser una causa por homicidio o asesinato. La instrucción seguirá su curso en los próximos meses, con el informe de la autopsia como siguiente pieza clave.

El comunicado del Ayuntamiento, breve y en tono de duelo, no entra en detalles sobre el procedimiento judicial. De vecina ingresada a víctima mortal: en el poniente granadino, el nombre de Paqui deja de ser una esperanza y pasa a ser un recuerdo.

Publicidad

La Lectura Andaluza

Andalucía es la comunidad autónoma con más municipios de España, casi 800, y la mayoría son pueblos pequeños donde la vida se organiza a escala humana: el bar, la plaza, la escuela, la consulta del médico. Cuando ocurre algo así en uno de ellos, ocurre en todos. La muerte de Paqui no se lee en clave estadística, sino de vecindario, y ese es el primer dato para entender la dimensión real del caso: en Montefrío, cada paso de la investigación se sigue con la misma atención con la que se sigue la evolución de un familiar.

En el plano institucional, la sanidad pública andaluza, gestionada por la Junta de Andalucía, ha sido la responsable de la atención hospitalaria de la víctima durante estos siete meses; el sistema judicial, por su parte, ha seguido su curso en dos instancias, primero el juzgado de Granada y después la Audiencia Nacional. La coordinación entre administraciones es la parte invisible de cualquier suceso grave. Para el lector de a pie, la pregunta práctica es otra: qué ocurre ahora con las otras dos personas heridas y con el proceso que arranca tras la muerte.

La proyección es clara. La causa entra en una fase nueva: la instrucción deberá incorporar la autopsia, revisar la calificación penal y fijar el calendario procesal en la Audiencia Nacional. Mientras tanto, el Ayuntamiento de Montefrío mantiene el luto oficial y la comarca espera respuestas. Andalucía sabe que sus pueblos son su mayor fortaleza y, a veces, su punto más vulnerable: cuando la violencia entra en una calle de cuatro casas, no hay política pública que tape el dolor, solo una justicia que debe llegar sin ruido y sin demora.

window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({ mode: 'thumbnails-a', container: 'taboola-below-article-thumbnails', placement: 'Below Article Thumbnails', target_type: 'mix' });
window._taboola = window._taboola || []; _taboola.push({ mode: 'organic-thumbnails-a', container: 'taboola-organic-below-article-thumbnails', placement: 'Organic Below Article Thumbnails', target_type: 'mix' });