EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El PP ha activado los mensajes entre Delcy Rodríguez y Víctor de Aldama que rastrea la UCO por orden de la Audiencia Nacional para reforzar su ofensiva contra Sánchez por Venezuela.
- ¿Quién está detrás? Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del PP), que en un chat interno del partido ha escrito que los mensajes ‘ayudan a entender el paseíllo de Delcy’.
- ¿Qué impacto tiene? Consolida el argumentario popular sobre las prioridades del Ejecutivo y traslada el foco del debate doméstico a la relación del Gobierno con las tramas que investiga la justicia.
El PP refuerza su ofensiva contra Sánchez por Venezuela con los mensajes que Delcy Rodríguez intercambió con Víctor de Aldama. La dirección popular ha convertido esas conversaciones, que rastrea la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil por orden del juez de la Audiencia Nacional, en un nuevo frente contra el Ejecutivo. El argumento que repiten en Génova cabe en una frase: ‘No le preocupa Ceuta, le preocupa Venezuela’.
Qué contienen los mensajes que rastrea la UCO
La investigación se centra en una serie de mensajes en los que la presidenta encargada de Venezuela y el empresario negocian la compraventa de barcos de petróleo y otro tipo de operaciones millonarias en el país. La causa permanece bajo secreto de sumario, en una pieza separada sobre la supuesta financiación irregular del PSOE, y la UCO trabaja ya sobre ese material.
Los mensajes dibujan una relación de confianza entre Rodríguez y Aldama, condenado junto a José Luis Ábalos y Koldo García en el caso mascarillas. Ambos se felicitaban los cumpleaños y se contaban sus problemas de salud; además, el empresario trasladaba a la dirigente venezolana información sobre el Gobierno de España. El nexo con Ábalos, exministro de Sánchez con responsabilidades en La Moncloa y en el PSOE, es el punto que más subrayan los populares.
El ‘paseíllo’ de Delcy en la ONU que Feijóo ya utiliza como argumento
El presidente nacional del PP, Alberto Núñez Feijóo, expuso su lectura en un chat interno del partido: ‘Esto ayuda a entender el paseíllo de Delcy’, escribió. La referencia apunta a la imagen del pasado martes, cuando la mandataria venezolana recorrió prácticamente toda la sala de la Asamblea General de la ONU para saludar, ante todos, a Sánchez y pedirle ‘poder seguir hablando sobre la situación en Venezuela’.
En el Partido Popular no dudan del encaje político. Sánchez fingió no conocer a Delcy cuando ella le quiso plantar dos besos en la ONU’, señalan fuentes populares, que añaden que ‘todo en el presidente del Gobierno es una gran mentira. El argumentario insiste en que dijo no conocer a Aldama pese a las fotografías y que presentó a Ábalos como un desconocido. ‘Sánchez está conectado con todos ellos’, sentencian.
La lectura popular es directa: si la relación de Delcy con Aldama era fluida, el gesto de la ONU deja de ser protocolo y pasa a ser un problema político.

El Eje del Poder Popular
El movimiento tiene un destinatario claro en Génova: instalar que el Ejecutivo afronta la legislatura con varios frentes judiciales abiertos mientras los asuntos domésticos quedan en segundo plano. Feijóo ha trasladado el argumentario a la cúpula y al Grupo Parlamentario Popular, y los barones autonómicos disponen ya de material para llevarlo a sus territorios. La coordinación con el GPP permite repetir la tesis en la sesión de control y en las comparecencias sectoriales.
El aterrizaje territorial es inmediato. Las once comunidades gobernadas por el PP, que suman en torno al 60% del PIB nacional, llevan meses subrayando el contraste entre la agenda del Ejecutivo y sus propios planes de vivienda, fiscalidad, y sanidad. El episodio de Venezuela encaja en ese marco: mientras Moncloa mira a Caracas, los gobiernos populares exhiben gestión sobre el terreno. La referencia a Ceuta y a Arabia Saudí busca tensar precisamente esa comparación.
No es la primera vez que el partido convierte una causa judicial en palanca política. Ya ocurrió con el caso Koldo, cuando el PP mantuvo durante meses el foco sobre Ábalos hasta forzar su salida del grupo socialista. El precedente enseña dos cosas: la estrategia funciona cuando el dato se repite con disciplina, y se desinfla cuando la causa entra en tiempos muertos. De ahí que Génova module el tono y se apoye en material verificable.
El riesgo es que el asunto derive en ruido y no en desgaste sostenido. La pieza sigue secreta y ningún pronunciamiento judicial ha llegado al debate público. La próxima sesión de control al Gobierno y la actividad del Senado son las ventanas que el partido quiere aprovechar para mantener vivo el asunto.
🏛️ El Apunte de Génova
- Mensaje fuerza: Mientras Moncloa se ocupa de Venezuela, los españoles siguen esperando respuestas en vivienda, precios y servicios públicos.
- Protagonista: Alberto Núñez Feijóo (presidente nacional del Partido Popular).
- Próximo hito: La próxima sesión de control al Gobierno en el Congreso y la actividad parlamentaria del Senado, pendientes de calendario.
