Sánchez estudia el adelanto electoral del 29-N y Vox prepara su maquinaria para unas elecciones generales

El Gobierno ya trabaja con la hipótesis de publicar la convocatoria en el BOE el martes 6 de octubre, según las fuentes consultadas. La dirección de Vox ordena candidaturas y discurso mientras exige al PP definir su posición.

Vox activa su maquinaria para unas elecciones generales ante el adelanto electoral que estudia Pedro Sánchez para el 29 de noviembre.

La decisión del Ejecutivo responde a un fracaso parlamentario que se consuma este mismo viernes en el Congreso de los Diputados. Junts ha decidido votar en contra de los dos decretos de vivienda, y a esa negativa se suman PP y Vox, según la información publicada por elDiario.es. Los siete votos de la formación independentista eran imprescindibles para sacar adelante la norma.

Fuentes del Gobierno citadas por ese mismo medio explican que el equipo de Sánchez trabaja ya con el escenario del 29 de noviembre. El anuncio debería producirse el domingo o el lunes para que la convocatoria se publique en el Boletín Oficial del Estado el próximo martes, 6 de octubre. Si el presidente no se decide en esas horas, la alternativa que se maneja es la semana siguiente, con la fiesta de la Constitución el domingo 6 de diciembre.

Publicidad

En ese tablero, Vox lleva ventaja de reacción. El Grupo Parlamentario VOX (GPVOX) había anunciado su voto en contra de ambos decretos, y su dirección interpreta el desenlace como la constatación de que la legislatura está agotada. De ahí que la formación haya empezado a ordenar su maquinaria electoral sin esperar al anuncio formal.

La posición del partido sobre la vivienda no es nueva. Vox sostiene que los decretos de vivienda no atacan la raíz del problema, que trasladan a propietarios y pequeños arrendadores el coste de la política del Ejecutivo y que llegan tarde a un mercado tensionado. Frente a ese diagnóstico, la formación reclama seguridad jurídica para el propietario y un endurecimiento de la respuesta contra la okupación.

Dos decretos de vivienda hundidos en el Congreso dejan a Vox el retrato del Gobierno y un nuevo motivo para medir al PP por la derecha.

Junts cerró su negativa a última hora del jueves, por unanimidad de sus órganos directivos, después de que el Ministerio de Vivienda aceptara sus propuestas de incentivos fiscales a propietarios e inquilinos.

Qué propone Vox y cómo se prepara para el escenario electoral

Vox parte de una idea central en su argumentario: la legislatura nació sin mayoría suficiente y cada votación lo demuestra. El partido defiende que el problema de la vivienda se combate con oferta, rebaja de impuestos y seguridad jurídica, no con prórrogas y topes que, a su juicio, expulsan del mercado a los pequeños propietarios.

A ese diagnóstico se suma la lectura sobre el calendario, y sobretodo sobre los tiempos de una campaña exprés. En la dirección nacional se trabaja ya con la hipótesis de un adelanto que comprimiría listas, mitines y mensaje, con un discurso centrado en la seguridad, los impuestos y el control de la inmigración. Fuentes de la formación consultadas por este medio confirman la reordenación de candidaturas y de prioridades territoriales.

Qué posibilidades tiene el adelanto y cómo responde el Gobierno

Todo depende de lo que ocurra en las próximas horas en el Congreso. La portavoz de Junts, Miriam Nogueras, trasladará al Ejecutivo alternativas para salvar la norma, pero su partido exige la retirada previa de los decretos, algo que el Gobierno ha descartado. Sin esos siete votos, la aritmética no da.

Publicidad

La vicepresidenta segunda y ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, evitó este viernes pronunciarse sobre el adelanto. ‘Como saben, esa misión le corresponde al presidente del Gobierno. He conversado con él y mi discreción va a ser absoluta’, afirmó en la Cadena Ser. El ministro de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2030, Pablo Bustinduy, fue más allá en TVE: ‘Estamos listos para lo que sea.

Sánchez ha convertido la votación en un juicio público a sus rivales. ‘Ha llegado la hora de la verdad. PP, Vox y Junts deben elegir: o están con la mayoría social o con los especuladores’, escribió el presidente pasada la medianoche. En paralelo, en el Gobierno se observa que las movilizaciones por la vivienda pueden actuar como aglutinante de los partidos a la izquierda del PSOE, un flanco que el Ejecutivo consideraba débil ante un eventual Gobierno del PP con Vox.

adelanto electoral

La estrategia de Vox y el pulso abierto con el PP

El precedente más cercano está en los gobiernos autonómicos. Vox rompió en julio de 2024 sus coaliciones con el PP en varios ejecutivos regionales ante la negativa de los populares a compartir decisiones sobre inmigración, y desde entonces ha convertido esa ruptura en argumento: no hay apoyo gratis. Con 33 diputados en el Congreso, el partido se sabe pieza imprescindible de cualquier mayoría alternativa y lo utiliza en cada votación para recordárselo a la dirección del PP.

La lectura estratégica es doble. Por un lado, Vox quiere rentabilizar el desgaste del Gobierno y presentarse como el único socio que no ha blanqueado a Sánchez. Por otro, el adelanto le obliga a decidir cuánto tensa al PP: cada condición nueva para una futura investidura refuerza el perfil propio, pero complica la suma. El propio Ejecutivo negoció con Junts, aceptó sus propuestas fiscales y ahora ve cómo el mismo socio tumba su norma estrella.

Queda por ver si el fracaso parlamentario de este viernes se traduce en urnas el 29 de noviembre o si el Gobierno encuentra un último margen. Lo que no depende de ninguna votación es la preparación de Vox: el partido afronta el escenario anticipado con la estructura en marcha y el discurso afinado. La próxima cita vuelve a estar, en todo caso, en el Congreso.