La caída de envíos de PC se agrava: 57 millones de unidades en el tercer trimestre, un 21% menos interanual. Counterpoint Research prevé que el cuarto trimestre cierre con un desplome del 27% y anticipa que 2027 será igual de duro.
Claves de la operación
- El mercado pierde trece millones de equipos en un año. De los más de 70 millones de unidades de 2025 se ha pasado a 57 millones, con una caída trimestral adicional del 13,8% que confirma la aceleración del deterioro.
- Lenovo, HP y Dell encajan el golpe en primera línea. El líder Lenovo cede un 23% interanual, HP se hunde un 31% y Dell retrocede un 25%; Apple y ASUS caen menos y ganan cuota relativa.
- El encarecimiento de la memoria llega a la distribución española. El precio de los componentes y los aranceles trasladan el coste al canal minorista, que afronta inventario caro y un consumidor que retrasa la compra.
El precio de la memoria pincha un mercado que venía de récord
No es una crisis de demanda por desinterés. Es una crisis de precio. La memoria RAM y los aranceles han disparado el coste de fabricación hasta un punto en el que el usuario particular prefiere esperar antes que renovar. La demanda de los centros de datos de inteligencia artificial ha tensionado el mercado de la memoria hasta máximos, y las tarifas comerciales han rematado la factura.
Por eso el tercer trimestre no solo cae frente al año anterior. También cae frente al trimestre previo: un 13,8% menos, una contracción encadenada que rompe la estacionalidad habitual del mercado de PC. El tercer trimestre suele superar al segundo; en 2026 quedó un 9,1% por debajo, según los registros de IDC.
El diagnóstico coincide con el de Counterpoint Research. ‘El mercado mundial de PC afronta una presión creciente a medida que el aumento de los costes de memoria y componentes empuja los precios al alza y obliga a los consumidores a retrasar la renovación’, señala el analista sénior Minsoo Kang. ‘Incluso los líderes del mercado tienen dificultades para mantener el ritmo de envíos’.
Con la memoria como principal coste variable, el margen se decide en la cadena de suministro. Los fabricantes que compraron inventario antes del repunte tienen colchón; los que dependen del mercado spot, no. Eso explica por qué algunas cadenas de distribución absorben el golpe peor que los propios fabricantes.
El PC no está muriendo: se ha vuelto caro. Y cuando el precio manda, el usuario no cambia de ordenador, cambia de calendario.
Lenovo resiste el tipo, HP se hunde y Apple gana cuota sin buscarlo
El reparto de cuotas cuenta otra historia dentro del mismo desplome. Lenovo sigue liderando el mercado pese a ceder un 23% interanual, por encima de la media del sector. HP, uno de los más expuestos al canal corporativo y al consumo masivo, se deja un 31%. Dell, con menor presencia en el tramo de entrada, cae un 25%.
Apple sale mejor parada. Su retroceso del 11% es menos de la mitad que el de HP y le permite arañar cuota, impulsada por el MacBook Neo, el modelo de entrada con el que la compañía ha defendido el tramo más asequible. ASUS registra la caída más contenida del grupo de cabeza: un 7%.
La lectura competitiva es clara: cuando el usuario aprieta el bolsillo, no abandona la categoría, cambia de tramo. Quien tiene un producto de entrada competitivo retiene la demanda; quien depende del reemplazo puro de gama media la pierde.
La distribución española afronta un invierno de inventario caro
En España, la sacudida llega por dos vías. La primera es la distribución: cadenas y mayoristas que compraron inventario con los precios de la memoria anteriores al repunte afrontan ahora un doble problema, almacén caro y cliente que espera. La segunda es la renovación del parque instalado. El boom de 2020 y 2021, cuando el teletrabajo disparó las compras, dejó un parque de equipos que ahora cumple su ciclo de vida natural, pero el encarecimiento está frenando justamente esa sustitución.
El antecedente ayuda a dimensionar. El mercado del PC ya vivió una corrección severa tras la burbuja pandémica: los envíos cayeron con fuerza en 2022 y 2023, y el sector no recuperó el pulso hasta 2025, un ejercicio que fue excelente. Lo que ahora vemos no es un desplome estructural de la demanda, sino una digestión de precios después de dos años de compras adelantadas.
Eso sí, conviene no confundir rebote con recuperación. Counterpoint anticipa que 2027 será ‘más de lo mismo’, y mientras la memoria no se abarate, el coste seguirá presionando. Nuestra lectura es que la industria ha entrado en una fase de espera: el consumidor volverá cuando ceda el precio de la RAM, y ese punto depende más de la capacidad de los fabricantes de chips que de las campañas del minorista. La mayoría de las cadenas afronta el invierno con inventario caro y descuentos en la recámara.
El riesgo no es tanto el volumen como la mezcla. Vender menos equipos de gama alta y más de entrada reduce el ingreso medio por unidad y presiona el margen justo cuando el coste de los componentes sube. Los resultados trimestrales de HP y Dell, que se publican en las próximas semanas, serán la primera prueba de si el ajuste se gestiona con caja o con descuentos.
