Lectura y salud mental en el aula: guía de los libros de Ángel Martín para secundaria y bibliotecas escolares

Los cuatro títulos publicados por Planeta recorren el antes y el después de un brote psicótico. La LOMLOE sitúa la competencia lectora y la competencia personal y social en el currículo de la ESO.

La lectura y la salud mental comparten estantería en secundaria: los cuatro libros de Ángel Martín abren la conversación en el aula. El cómico y guionista barcelonés publicó en 2021 Por si las voces vuelven, el relato autobiográfico de un brote psicótico que le llevó a pasar quince días ingresado en el ala de psiquiatría de un hospital madrileño. Desde entonces ha firmado cuatro títulos con la editorial Planeta.

Los cuatro libros de Ángel Martín, uno a uno

El primero es Por si las voces vuelven, el libro que abrió la vía. Martín reconstruye el brote psicótico que le llevó a ser internado el 4 de junio de 2017 durante quince días en el Hospital Puerta de Hierro. El relato evita el vocabulario clínico y se sostiene en la primera persona: «A lo mejor fui macerando una depresión callándome ciertas cosas por no preocupar a los demás», escribe. Su valor en el aula es ese.

Detrás del ruido aborda lo que ocurre después. Si el primer libro explica cómo se rompe la conexión con la realidad, este se centra en el momento en que el paciente ya está de pie y descubre que el reto es no volver a caer. De ahí sale la idea que lo vertebra: «intenta colocarte detrás del ruido». Es material útil para trabajar la ansiedad sin convertir la clase en una terapia.

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Punto para los locos nació como monólogo y se convirtió en libro en una edición especial en tapa dura, con prólogo, dedicatoria y material inédito. Su tesis: lo único que separa a quien «está loco» de quien no lo está es la intensidad del ruido de las voces de su cabeza. El montaje recorrió España y Europa y llenó el WiZink Center en 2023.

El día que lo fuimos todo es el último título y el salto a la novela. La historia sigue a Abel, «un tipo solitario y apagasueños», y habla de recuerdos, de planes que no salen como se espera y de los momentos en los que uno simplemente hace el ridículo. Para una biblioteca escolar es la pieza más versátil: ficción con humor y emoción, sin la carga del testimonio directo.

Los cuatro libros de Ángel Martín convierten un brote psicótico, un ingreso de quince días y una recuperación en material de lectura para el aula.

Cómo usar estos libros en el aula y en la biblioteca escolar

competencia lectora

El uso más inmediato está en la tutoría y en el plan de lectura de centro. Un club de lectura con Por si las voces vuelven permite abordar el estigma del ingreso psiquiátrico desde un relato personal; El día que lo fuimos todo funciona mejor como lectura autónoma en 4.º de la ESO. La diferencia no es de contenido, sino de acompañamiento.

La biblioteca escolar necesita dos decisiones previas: el criterio de edad y la coordinación con orientación. Los tres títulos de no ficción describen síntomas, medicación y pensamientos intrusivos en algunos pasajes, de modo que conviene revisarlos antes de incorporarlos al préstamo libre. Ningún libro sustituye la atención de un profesional sanitario.

En el plano organizativo, el fondo bibliográfico lo gestiona cada centro y su compra depende del presupuesto anual que fija la comunidad autónoma. El Ministerio de Educación, Formación Profesional y Deporte publica materiales de fomento de la lectura, pero no existe una lista oficial cerrada de títulos: la selección del fondo corresponde al centro.

El Marco Educativo

La referencia normativa es la LOMLOE (Ley Orgánica 3/2020, de 29 de diciembre), que sitúa la competencia lectora y la competencia personal, social y de aprender a aprender en el centro del currículo. Su desarrollo para secundaria llega con el Real Decreto 217/2022, de 29 de marzo, que fija las enseñanzas mínimas de la Educación Secundaria Obligatoria.

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El reparto competencial explica el margen de cada administración: el Estado se reserva esas enseñanzas mínimas —el 50% del horario en las comunidades sin lengua cooficial y el 60% en las que la tienen— y las comunidades autónomas completan el currículo y gestionan las bibliotecas escolares.

En cuanto a las partes implicadas, la atención al bienestar emocional del alumnado está repartida entre tres administraciones: la educativa, que asume la tutoría y la orientación; la sanitaria, responsable de la atención clínica; y los servicios sociales. El Consejo Escolar del Estado, órgano consultivo en el que están representados administraciones, sindicatos, patronal y familias, es el foro donde esas posiciones se contrastan. De ahí salen recomendaciones, no obligaciones normativas.

El calendario inmediato pasa por el curso 2026-2027, en el que los centros revisan sus planes de lectura y sus programaciones de tutoría. La próxima referencia sectorial será la entrega del informe PISA (el estudio trienal de la OCDE que mide la competencia lectora, matemática y científica de los alumnos de 15 años), prevista para finales de 2026. La anterior, PISA 2022, se presentó en diciembre de 2023.

Claves de la Noticia

  • Qué importa: Los cuatro títulos de Ángel Martín —Por si las voces vuelven, Detrás del ruido, Punto para los locos y El día que lo fuimos todo— convierten un brote psicótico en material de lectura para el aula.
  • Por qué importa: La LOMLOE y el Real Decreto 217/2022 sitúan la competencia lectora y la competencia personal, social y de aprender a aprender en el currículo de toda la ESO.
  • A quién le importa: A docentes de Lengua y de tutoría, a responsables de bibliotecas escolares y a las familias de alumnos de secundaria que buscan lecturas sobre salud mental.