Podemos renuncia al Senado en la Comunitat Valenciana: Compromís y EU irán con el PSOE el 29-N

El pacto con Compromís y EU deja a los morados sin candidatura propia en Castellón, Valencia y Alicante. Con doce escaños en juego, el bloque progresista aspira a nueve.

Podemos renuncia al Senado en la Comunitat Valenciana: no habrá listas moradas en Castellón, Valencia ni Alicante.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Podemos no presentará candidatos al Senado en ninguna de las tres circunscripciones valencianas, aunque sí concurre al Congreso dentro del acuerdo con Compromís y EU.
  • ¿Quién está detrás? Las direcciones de Podemos, Compromís, Esquerra Unida y PSOE, que reeditan en Valencia el llamado acuerdo Senado de Progreso.
  • ¿Qué impacto tiene? Hay doce escaños en juego. Sin un pacto equivalente entre PP y Vox, el bloque progresista podría quedarse con nueve.

La renuncia que deja a Podemos fuera de la Cámara Alta valenciana

La decisión la confirman fuentes de la dirección autonómica de la formación. El pacto que Podemos cerró la semana pasada con Compromís y Esquerra Unida se circunscribía al Congreso, y ahí los morados se quedan con el número 1 por Alicante. Para la Cámara Alta, en cambio, no habrá aspirantes propios.

El Senado —la Cámara Alta, la cámara de representación territorial del sistema español— se renueva provincia a provincia, y en cada una de las tres valencianas se eligen cuatro escaños. Doce en total. Esa es la cuenta que explica por qué esta renuncia no es un trámite administrativo, sino una pieza en el tablero.

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Porque Compromís y EU sí cerraron su propio acuerdo para el Senado. El resultado es que las candidaturas del llamado Senado de Progreso llevarán dos nombres socialistas y un tercero de la izquierda valenciana: dos para Compromís, por Alicante y Valencia, y uno para el espacio de Esquerra Unida por Castellón, con Rosa Pérez Garijo como referencia.

Con esas listas, y siempre que el PP y Vox no lleguen a un acuerdo similar en las próximas horas, el bloque progresista se quedaría con nueve de los doce senadores en disputa. Nueve de doce. Un vuelco que se cocina antes de que arranque la campaña.

La paradoja es que Podemos ha criticado con dureza, en el plano estatal, el acuerdo entre el PSOE y el Frente Amplio. Los morados lo leen como una forma de sometimiento de la llamada izquierda plural, a los socialistas. En la Comunitat Valenciana, convertida una vez más en excepción, esa pelea no se va a reproducir: no habrá lista alternativa que tensione el acuerdo.

En Valencia, la izquierda ha aprendido que restar por la izquierda suele sumar por la derecha, y esta vez ha decidido no hacerlo.

Nueve de doce: la aritmética que cambia si el PP y Vox se entienden

Queda la otra mitad del tablero. PP y Vox negocian estos días su propia entente para maximizar su presencia en la cámara territorial, y de ese acuerdo depende que el reparto final se parezca o no al que dibuja el Senado de Progreso. Sin entendimiento, los doce escaños valencianos se inclinarían del lado progresista con una facilidad inusual.

El Senado no es un premio de consolación. Es la cámara que tramita y puede vetar las leyes que salen del Congreso, y la que fija el pulso territorial del Estado. Por eso cada escaño pesa doble en un curso político tan apretado como este. Por eso también la renuncia de Podemos se lee en clave de estrategia.

La oposición valenciana lo sabe. También el Consell (el gobierno de la Generalitat Valenciana, el equivalente autonómico del Consejo de Ministros), que mira los comicios con el ruido de fondo de la reconstrucción de la DANA todavía presente.

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El Escenario Valenciano

En la política valenciana, el movimiento deja a la izquierda con una lista única de hecho para la Cámara Alta, algo que no se veía con esta nitidez desde hacía años. Compromís rentabiliza su centralidad y Esquerra Unida conserva un hueco por Castellón. El PSPV, mientras, se queda con dos de cada tres nombres y con el relato de la unidad por bandera. Del otro lado, el PP de Pérez Llorca gobierna en coalición con Vox y afronta la cita con la mirada puesta en cada escaño del pacto autonómico que sostiene la mayoría en las Corts Valencianes (el parlamento unicameral de la Comunitat Valenciana, con 99 escaños).

La lectura nacional pesa más que la provincial. El acuerdo estatal entre el PSOE y el Frente Amplio ha dejado fuera a Podemos, y la dirección morada ha convertido esa exclusión en su principal argumento de confrontación. Que en la Comunitat Valenciana hayan elegido no tensionar el flanco dice mucho de la aritmética local: aquí cada escaño se mide contra el pacto de gobierno y contra la gestión de la reconstrucción tras la DANA.

Queda por ver qué hacen PP y Vox en las próximas horas y cómo se traduce todo esto en la campaña hacia el 29 de noviembre. De momento, la izquierda valenciana concurre con una sola lista al Senado y con la renuncia de Podemos como gesto. La pregunta ya no es quién se presenta, sino quién no.

Ficha del Caso

  • El caso: Podemos no presentará candidaturas al Senado en Castellón, Valencia ni Alicante tras su pacto con Compromís y EU, limitado al Congreso.
  • Datos importantes: Doce senadores en juego en las tres circunscripciones. Reparto del Senado de Progreso: dos nombres del PSOE y uno de Compromís (Alicante y Valencia) o EU (Castellón) por provincia.
  • Resumen: Sin un pacto equivalente de PP y Vox, el bloque progresista podría quedarse con nueve de los doce escaños valencianos de la Cámara Alta.