3Récord en público, recorte en privado: las declaraciones que contradicen la carta
Ninguno de los cuatro regidores ha cuestionado en público el titular que mejor funciona: pasajeros récord. Son Sant Joan cerró 2025 con 33,8 millones de viajeros, un 1,5% más que el año anterior y máximo histórico de la instalación, según los datos de Aena, y ese registro se celebra en ferias, notas de prensa y balances de temporada porque el turismo sostiene el empleo y la caja de sus municipios. La carta que firman en privado va en sentido contrario: piden a Moncloa que frene la llegada de vuelos de bajo coste. No es un cambio de opinión, sino de competencias. El aeropuerto no lo gobierna el ayuntamiento, lo planifica el Estado a través de Aena y del DORA, y el consistorio solo recibe los efectos: más residuos que recoger, más vigilancia en el paseo marítimo, más tráfico y menos margen presupuestario para atenderlos.
La contradicción no está solo en el discurso, sino también en la letra pequeña de la planificación estatal. El DORA III proyecta para Palma 34,27 millones de pasajeros en 2027 y 35,67 millones en 2031, con 621,6 millones de euros de inversión en el periodo, y solo entre enero y agosto de 2026 el aeropuerto ya había contabilizado 24,4 millones de viajeros: el documento que fija la capacidad futura no contiene un techo, sino una senda de crecimiento. Desde MÉS per Palma señalan un reparto de responsabilidades entre PP, PSOE y AENA a la hora de alimentar esa dinámica. El detalle incómodo es que los socialistas que reclaman el recorte lo hacen ante su propio Gobierno, y los populares, ante una Aena cuya expansión han respaldado en las islas. Pedir por escrito lo que no se exige en el atril permite mantener el récord en la foto y el límite en el cajón.

