EN 30 SEGUNDOS
- ¿Qué ha pasado? El presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, alerta de que la entrada de la marroquí Marsa Maroc en el 45% de Boluda puede distorsionar el funcionamiento del Puerto de La Luz y de Las Palmas.
- ¿Quién está detrás? Cabildo de Gran Canaria, Cabildo de Tenerife, Ministerio de Industria, la Junta de Inversiones Extranjeras, Marsa Maroc y el grupo Boluda.
- ¿Qué impacto tiene? La operación sigue pendiente de autorización y podría sentar a Marruecos en órganos de decisión de autoridades portuarias como la de Las Palmas.
El Puerto de La Luz y de Las Palmas, en alerta: Marsa Maroc negocia el 45% de la naviera Boluda.
La operación se anunció en diciembre de 2025 y sigue sin autorización. Marsa Maroc, la compañía portuaria pública de Marruecos, quiere entrar en Boluda Maritime Terminals, el brazo de terminales del grupo español que opera de forma directa en los puertos canarios. El expediente lleva meses en la Junta de Inversiones Extranjeras, el órgano que examina las compras de capital foráneo en sectores considerados estratégicos.
Antonio Morales, presidente del Cabildo de Gran Canaria (la institución que gobierna cada isla del archipiélago), lleva desde enero de este año advirtiendo de que esto es algo más que una compra empresarial. Trasladó su «preocupación» al Ministerio de Industria y le pidió que analizase «con absoluta escrupulosidad» la operación. «Me consta que el Ministerio inició un expediente», ha señalado este jueves; dice haber hablado con las personas encargadas del análisis, igual que otros interlocutores de Gran Canaria y de Tenerife, del ámbito portuario, y del institucional.
Qué se dirime en el filtro de inversiones extranjeras
El Cabildo no pide una prohibición sin más. Pide que se compruebe si el movimiento encaja en la suspensión del régimen de liberalización de determinadas inversiones extranjeras, el mecanismo legal que obliga a una sociedad de fuera de la Unión Europea a obtener permiso del Estado cuando quiere tomar posiciones relevantes en sectores estratégicos, entre ellos las infraestructuras portuarias. La norma forma parte de la legislación sobre movimientos de capitales y transacciones económicas con el exterior.
Dos cabildos, dos islas capitalinas y una misma preocupación. A finales de septiembre, el Cabildo de Tenerife se sumó al planteamiento que Gran Canaria había iniciado en enero y aprobó en pleno un acuerdo para instar al Gobierno de España a no autorizar la compra de activos portuarios de Boluda por Marsa Maroc. La institución tinerfeña movió ficha ocho meses después de que lo hiciera la grancanaria.
En el Atlántico medio, un porcentaje accionarial puede pesar más que un tratado: quien decide en un puerto decide por dónde pasa la mercancía.
El clima político no ayuda. «En estos momentos vivimos una situación especialmente difícil en nuestras relaciones con Marruecos», abunda Morales, que cita el caso de Ceuta y las dudas planteadas por el Gobierno de España sobre la participación marroquí en la llegada de inmigrantes a la ciudad autónoma. En ese contexto, añade, «hay noticias que apuntan a que el CNI ha presentado también objeciones rigurosas a esta propuesta porque afecta a la seguridad del Estado Español».
Dajla, la sombra de Tánger Med sobre el Atlántico medio
El Cabildo enmarca la operación en una estrategia más amplia. Morales habla de «una preocupación real por el desarrollo de infraestructuras portuarias y estrategias expansionistas de Marruecos frente a Canarias», y pone el foco en el puerto de Dajla, en un territorio ocupado y en proceso de descolonización. El precedente que cita es el de Tánger Med, convertido en competidor directo de Algeciras, y teme que la historia se repita con el Puerto de La Luz.
La consecuencia práctica es otra: la posibilidad de que Marruecos «participe en la gestión de nuestros puertos o que participe de una empresa que se sienta en los órganos de decisión de autoridades portuarias como la de Las Palmas», en palabras del propio presidente insular. Traducido a la vida diaria de Gran Canaria, eso significa que las decisiones sobre tráficos, escalas y suelo portuario podrían tomarse con intereses ajenos sentados en la mesa. El Cabildo no ha concretado cifras de tráfico ni de empleo en juego; su argumento es de soberanía económica, no de balance.
El Pulso Territorial
El mapa del poder canario añade capas al asunto. El Ejecutivo autonómico está presidido por Fernando Clavijo, de Coalición Canaria, en coalición con el PP, mientras el Cabildo de Gran Canaria sigue en manos de Nueva Canarias, formación que no forma parte del Gobierno regional.
Morales empuja desde la institución insular un asunto que la comunidad no puede resolver sola: la autorización depende de Madrid. Las elecciones autonómicas previstas para 2027 convierten cualquier silencio administrativo en munición política y obligan a mirar con lupa el calendario del Gobierno de Canarias.
La preocupación no nace en el vacío. El Puerto de La Luz se construyó a finales del siglo XIX para abastecer de carbón a los barcos que cruzaban el Atlántico, y su ventaja competitiva ha dependido siempre de la seguridad jurídica y de la neutralidad del tablero. Hoy compite con puertos que juegan con reglas y costes distintos. La comparación con Ceuta no es retórica: allí la frontera y el puerto condicionan la economía entera, y el propio Morales lo usa como espejo.
El riesgo del análisis es simétrico. Si la Junta de Inversiones Extranjeras concluye que no hay motivos para frenar la compra, el Cabildo habrá construido un relato difícil de desmontar. Si la bloquea, alguien preguntará por qué ese criterio no se aplicó antes a otras entradas de capital extracomunitario en puertos españoles. Nadie ha publicado el expediente.
Qué viene ahora. No hay plazo oficial para la resolución y el Cabildo no ha anunciado nuevas iniciativas parlamentarias. El siguiente hito es el pronunciamiento del Gobierno de España sobre el expediente, con el Puerto de La Luz y Marruecos en el mismo tablero. Las cifras no mienten: 45% del capital, una autorización pendiente y dos cabildos esperando.
Ficha Autonómica
- El caso: Antonio Morales advierte de que la compra del 45% de Boluda por la marroquí Marsa Maroc puede distorsionar el Puerto de La Luz y de Las Palmas.
- Datos importantes: operación anunciada en diciembre de 2025; expediente en la Junta de Inversiones Extranjeras desde enero de 2026; el Cabildo de Tenerife aprobó su rechazo en pleno a finales de septiembre de 2026; 45% del capital en juego.
- Resumen: la autorización sigue pendiente, sin plazo público conocido. El Cabildo de Gran Canaria reclama un análisis profundo y Tenerife respalda el bloqueo.

