Comercios cerrados antes de tiempo en Bilbao, Donostia y Vitoria ante la alerta de disturbios de Blocus

La convocatoria difundida en redes para la tarde del sábado en la Gran Vía bilbaína no reunió a nadie, según el propio movimiento. Los establecimientos habían protegido sus escaparates con paneles y estructuras metálicas.

Los comercios de Bilbao, Donostia y Vitoria cerraron antes de tiempo ante la alerta de disturbios de Blocus, que no se materializó. La convocatoria difundida por este movimiento en redes sociales para la tarde del sábado 31 de octubre en la Gran Vía bilbaína terminó sin asistentes, según reconoció el propio colectivo en un vídeo publicado en su cuenta de TikTok.

Durante los días previos, los mensajes que advertían de posibles ataques a establecimientos llevaron a numerosos comercios del centro de las tres capitales vascas a proteger sus escaparates con paneles de madera y estructuras metálicas. El puente de Todos los Santos, una de las citas de mayor actividad comercial del otoño, se afrontó así con medidas preventivas en las principales calles comerciales.

Qué ocurrió el sábado en las calles comerciales

La imagen de la Gran Vía bilbaína durante la jornada del sábado fue la de una zona comercial preparada para posibles incidentes. Muchos establecimientos no abrieron sus puertas y otros limitaron los accesos para poder echar el cierre con rapidez si se producían altercados.

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El despliegue policial fue especialmente visible. Vehículos y efectivos de la Ertzaintza y de la Policía Municipal se desplegaron a lo largo del área comercial, prácticamente en cada esquina, en un dispositivo que también se activó en Donostia-San Sebastián y en Vitoria-Gasteiz.

La convocatoria no llegó a producirse y la jornada concluyó sin incidentes vinculados a ese llamamiento. El balance contrasta con la expectación generada durante la semana, cuando los mensajes difundidos en redes sociales anticipaban saqueos y sabotajes en comercios del centro, en el marco de la alerta de disturbios que motivó el cierre anticipado.

Las tres capitales vascas aplicaron el mismo patrón preventivo: cierre anticipado, escaparates protegidos y un despliegue policial extraordinario en las calles comerciales.

Qué dijo Blocus tras la cita fallida

El propio movimiento reconoció la ausencia de asistentes en un vídeo difundido en su cuenta de TikTok. ‘No ha venido nadie a la quedada de Bilbao, Gran Vía’, afirma Blocus en ese mensaje, en el que sus integrantes lamentan que, a su juicio, se vayan a reír de ellos y critican a quienes no acudieron.

Los llamamientos se habían difundido durante varios días a través de redes sociales con referencias a posibles sabotajes y saqueos, sin que el colectivo concretara objetivos ni horarios más allá de la tarde del sábado en la Gran Vía. Esa secuencia, desde el anuncio hasta el cierre preventivo, marcó la semana de los comerciantes de las tres capitales.

El dispositivo policial y la marcha de Aske

A la misma hora, Bilbao acogió otra movilización convocada por Aske para reclamar la libertad de Aratz y Malen, detenidos en Irun e ingresados en prisión provisional por orden de la Audiencia Nacional por su presunta vinculación con delitos de terrorismo. La marcha reunió a cientos de personas y recorrió el centro de la ciudad desde la plaza Elíptica hasta el entorno del Arriaga, sin incidentes.

La coincidencia en el tiempo de ambas citas contribuyó a dimensionar el despliegue en el centro de la capital vizcaína. En Euskadi, la Ertzaintza asume las competencias de seguridad ciudadana y orden público, mientras que la Policía Municipal de Bilbao opera en el ámbito local; la coordinación entre ambos cuerpos resultó visible a lo largo de la jornada.

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Los establecimientos que optaron por no abrir o por echar el cierre antes de tiempo lo hicieron tras varios días de mensajes que apuntaban a sabotajes y saqueos en zonas comerciales. La tarde del sábado concluyó sin altercados relacionados con la convocatoria.

El puente encara su última jornada, el lunes 2 de noviembre, después de una semana en la que los comercios de Bilbao, Donostia y Vitoria adaptaron horarios y accesos a la alerta difundida en redes. La situación procesal de Aratz y Malen continúa pendiente de la Audiencia Nacional, que decretó prisión provisional para ambos.