Microsoft asegura que sus centros de datos en Aragón solo consumirán agua para el llenado inicial de los circuitos

La compañía calcula 3.973 metros cúbicos anuales por fugas, el equivalente al consumo de 83 personas, gracias a circuitos cerrados. La otra cara es eléctrica: 10.550 GWh al año frente a los 9.994 de toda la comunidad.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿Qué ha pasado? Microsoft detalla que sus tres campus de datos en Aragón solo consumirán agua para el llenado inicial de sus circuitos cerrados: 27.717 metros cúbicos el primer año y 3.973 anuales después.
  • ¿Quién está detrás? La multinacional, con instalaciones previstas en La Muela, Villamayor de Gállego y Zaragoza, y el Gobierno de Aragón como marco regulatorio a través del PIGA.
  • ¿Qué impacto tiene? La demanda eléctrica de los campus a plena capacidad, 10.550 GWh al año, equivale al 105,5% del consumo actual de toda la comunidad, mientras la empresa defiende un uso hídrico mínimo.

Microsoft cifra en 27.717 metros cúbicos el agua que necesitarán sus tres campus de datos en Aragón durante el primer llenado de sus circuitos.

Un circuito cerrado que se llena una sola vez

A partir de ahí, la compañía sostiene que las instalaciones no volverán a beber de la red de forma relevante. Su apuesta es la refrigeración cerrada (un sistema que enfría los servidores sin renovar el caudal, salvo pérdidas puntuales) y con ese punto de partida calcula un consumo de 3.973 metros cúbicos al año, el equivalente al de 83 personas, siempre en el escenario de que se produzcan fugas. Los campus se levantarán en La Muela, Villamayor de Gállego y Zaragoza.

El matiz importa. La empresa añade que cada circuito incorpora un sistema que aísla las fugas para que no se pierda todo el caudal y que las cubiertas de los edificios recogerán agua de lluvia para reutilizarla. Son mecanismos de contención, no de consumo cero: el llenado inicial y las pérdidas siguen ahí, aunque acotados. La defensa se apoya en que el agua no se evapora, se guarda.

Publicidad

Las dudas sobre el consumo de estos campus han crecido al mismo ritmo que los anuncios de inversión. En una comunidad donde el agua sostiene el regadío y donde la sequía ha marcado los últimos veranos, cada metro cúbico se lee en clave política. De ahí que la multinacional haya salido a detallar sus cifras con precisión de contable antes de que el debate se instale del todo.

El otro número: 10.550 GWh frente a los 9.994 de toda la comunidad

La segunda cifra no es hídrica, es eléctrica. Los tres campus consumirán 10.550 GWh al año cuando operen a plena capacidad, un horizonte que la documentación del PIGA (el Plan de Interés General de Aragón, el instrumento con el que la comunidad ordena los proyectos de gran impacto territorial) sitúa dentro de diez años, es decir, hacia 2036. Para dimensionarlo: la demanda eléctrica de toda la comunidad cerró 2024 en 9.994 GWh, según Red Eléctrica. Los campus equivaldrán a el 105,5% del consumo anual actual de Aragón.

El debate no es cuánta agua cabe en un circuito cerrado, sino cuánta energía necesita una región para alojar la nube de otros.

La compensación llega por el lado de las renovables. Microsoft ha firmado seis contratos virtuales de compra de energía por 497 MW en España, con una producción estimada de entre 1.000 y 1.200 GWh anuales. Con Repsol ha cerrado la adquisición de la producción de tres parques eólicos y tres plantas solares, 320 MW instalados, y en en Aragón mantiene un contrato a diez años con Zelestra por los proyectos solares Escatrón II y Fuendetodos II, que le aportarán 170 MW.

A eso se suma la eficiencia. Desde 2024, el número de núcleos de procesamiento por rack se ha multiplicado por trece y la energía por tarea ha caído un 90%, según los datos que maneja la compañía. Más núcleos y más memoria en el mismo servidor significa, en teoría, menos metros cuadrados y menos vatios para la misma computación.

El Pulso Territorial

En lo político, el proyecto aterriza en el último tramo de la legislatura. El Ejecutivo de Jorge Azcón (PP) gobierna Aragón desde 2023 y encara 2027 con la atracción de inversión tecnológica como uno de sus argumentos económicos, mientras la oposición reclama garantías sobre agua, capacidad de red y precio del suelo industrial. La empresa, por su parte, mantiene su hoja de ruta pese al decreto autonómico y traslada que sigue «con nuestros planes», según expuso al detallar su estrategia hídrica. Nadie ha puesto todavía una fecha a esa discrepancia.

La dimensión regional también pesa. Aragón no es la única comunidad que puja por campus de datos: Castilla y León y Extremadura compiten por el mismo tipo de inversión con la misma promesa de empleo cualificado y de industria auxiliar. La diferencia aragonesa es su posición energética: genera más electricidad de la que consume y exporta el excedente, sobre todo renovable. El riesgo es de calendario. La tramitación del PIGA, la conexión a red y el despliegue de esos 10.550 GWh marcarán la próxima legislatura, con las elecciones de 2027 como telón de fondo y una pregunta sin cerrar: qué ocurre si el agua escasea y la luz sube. Los datos del INE y los balances eléctricos servirán para comprobarlo.

Publicidad

Ficha Autonómica

  • El caso: Microsoft defiende que sus tres campus de datos en Aragón solo consumirán agua para el llenado inicial de los circuitos, gracias a un sistema de refrigeración cerrada que limita el gasto posterior a las fugas.
  • Datos importantes: 27.717 metros cúbicos de primer llenado; 3.973 metros cúbicos anuales después, el equivalente a 83 personas; 10.550 GWh al año a plena capacidad frente a los 9.994 GWh de demanda de toda la comunidad en 2024; 497 MW de contratos renovables en España.
  • Resumen: La compañía mantiene sus planes en La Muela, Villamayor de Gállego y Zaragoza, pendiente de la tramitación del PIGA y de la conexión eléctrica, con la plena capacidad situada hacia 2036 y el Gobierno de Aragón como supervisor del encaje territorial.