Abascal anuncia que Vox se persona como acusación popular por el accidente ferroviario de Urda

La formación volverá a comparecer en el procedimiento judicial y reclamará que se preserven los elementos de prueba del siniestro. Abascal rechaza culpar a un trabajador y atribuye el deterioro de la red ferroviaria a la gestión del Gobierno.

Vox se personará como acusación popular por el accidente ferroviario de Urda para exigir ‘toda la verdad’, anuncia Santiago Abascal.

El presidente de Vox ha vinculado el estado de la red ferroviaria y de las carreteras con lo que describe como una degradación general de las instituciones, y ha reclamado que las circunstancias del siniestro se esclarezcan ante el juez. El anuncio se produce en plena campaña electoral y con la instrucción todavía abierta.

La personación se articula a través de la acusación popular, una figura procesal que permite a una organización ejercer la acusación en una causa penal sin haber sufrido el daño de forma directa. En la dirección del partido sostienen que la vía judicial es la única que garantiza el acceso a diligencias y peritajes que, de otro modo, no verían la luz. ‘Exijo conocer toda la verdad’, ha trasladado Abascal, que ha insistido en que el esclarecimiento debe producirse ‘en sede judicial’.

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El líder de Vox ha rechazado que el siniestro se atribuya sin más a un error humano y ha criticado que se señalara públicamente a un trabajador antes de aclarar los hechos. ‘Señalar a un trabajador e intentar convencer a la opinión pública de que es un error humano y exponer a ese trabajador me parece una canallada de la peor especie’, ha afirmado.

Qué exige Vox y con qué argumentos

La primera petición llegó antes que la personación: la protección de las pruebas. Abascal ha recordado que su formación reclamó que se preservaran los elementos que pudieran resultar relevantes y ha trazado una comparación con el siniestro de Adamuz, donde, según su relato, se retiraron del lugar del accidente elementos probatorios importantes.

El diagnóstico que traslada el presidente de Vox es el de un sistema deteriorado en pocos años. ‘España tenía un sistema ferroviario del que sentirnos orgullosos y eso se ha desplomado de una manera brutal y de una manera trágica’, ha asegurado. La conclusión la extiende a la red viaria: ‘nunca habíamos visto una situación de las carreteras de ese tipo’.

La acusación popular traslada el debate sobre las infraestructuras al terreno judicial y obliga a acreditar ante el juez lo que hasta ahora solo tenía respuesta pública.

En su análisis, Abascal inscribe estos problemas en una crisis institucional más amplia que alcanza al Parlamento, a la Corona, al ámbito judicial y a organismos como el Defensor del Pueblo y el Tribunal Constitucional, a los que acusa de haber sido utilizados para validar la acción del Gobierno.

Sobre la seguridad de la red ha pedido no transmitir certezas que no existen. ‘No mentir a los españoles, no decirles que el día 30 de noviembre es imposible un accidente ferroviario, porque la degradación existe y la degradación no se resuelve de la noche a la mañana’, ha advertido.

Qué puede aclarar la vía judicial y quién responde

Si el juzgado admite la personación, Vox quedará incorporada a la causa con acceso a las diligencias que se practiquen y capacidad para proponer prueba. El partido ya había reclamado la protección de los vestigios, un paso previo que busca evitar que se repita lo ocurrido en Adamuz.

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Está por ver cómo responde el Ejecutivo a una iniciativa que desplaza parte del debate al terreno probatorio, donde el relato no se construye con declaraciones sino con peritajes, informes técnicos y diligencias que acaban en el sumario.

El calendario añade presión. Vox mantiene su actividad electoral pese al luto por el siniestro, una decisión que Abascal ha justificado con una idea: ‘estar de luto no significa dejar de trabajar’.

La lectura estratégica: gasto público, campaña y encuestas

El marco que propone el partido va más allá del accidente. Abascal ha reclamado una auditoría completa del gasto del Estado para eliminar lo que denomina gastos políticos, los de mantenimiento de estructuras sindicales y patronales y el ‘brutal gasto de la imposición de agendas’.

El precedente que cita es la riada de Valencia, de la que estos días se cumplen dos años. ‘Detrás de las inundaciones en Valencia también hay decisiones políticas de no haber limpiado los barrancos y de no haber construido infraestructuras para contener el agua’, ha añadido.

En clave electoral, el presidente de Vox sostiene que los sondeos dibujan un patrón: ‘Vox es el único de los grandes partidos que crece’. Su lectura es que ese avance sostiene hoy la alternativa al Ejecutivo. Y añade una advertencia: ‘Lo único que temo y que me preocupa es la continuidad de Pedro Sánchez en el poder’.

Queda por delante el trámite de admisión y el desarrollo de la instrucción, que marcarán los próximos hitos de un asunto llamado a seguir en la agenda. Si el PP quiere disputar ese terreno, tendrá que fijar posición sobre el estado de la red. Vox ya ha elegido el suyo: llevar el deterioro de las infraestructuras al juez y a la campaña a la vez.