Las floristerías de Ourense doblan sus plantillas por la campaña de Fieles Difuntos y concentran las ventas en la Plaza de Abastos.
La Plaza de Abastos, epicentro de una semana que arranca a mediados de octubre
La campaña de Difuntos ha acelerado el ritmo de los negocios de la ciudad y el epicentro comercial, como manda la tradición, vuelve a ser la Plaza de Abastos de Ourense, un mercado municipal donde la actividad no ha dejado de crecer a medida que se acerca el 1 de noviembre. Detrás del movimiento hay semanas de trabajo previo que rara vez se ven desde fuera.
«Los pedidos de centros naturales los empezamos a recibir desde el 15 de octubre, hasta el 25 más o menos», explica Miguel Ramiro, de Xaraiba Arte Floral. El florista señala que estos días se concentra el grueso de las compras directas: «El ajetreo de verdad empezó el miércoles y no pararemos hasta el propio día 1».
Para atender la avalancha de encargos, los establecimientos se ven obligados a reforzar sus equipos. Duplican la plantilla para atender a la gente, y no solo por volumen de venta: «La elaboración de los centros requiere tiempo», apunta Ramiro. El dato importa en una provincia donde el comercio de proximidad pelea por sostener empleo estacional.
Las perspectivas del sector son favorables, y el tiempo estable ayuda. «El tiempo nos acompaña, la flor es de alta calidad y la gente se anima», destaca el florista. La campaña llega con buen pie, pero el sector no sale de su crisis. Lo dice el propio profesional: «tampoco te soluciona mucho el problema; es una cosa más».
Del crisantemo al centro de última hora: qué compra Ourense
A este despliegue se suma Viveiros Alecrín, que organiza la recogida mediante reservas anticipadas. «Nuestra campaña empezó hace diez días y la demanda de flores se ha mantenido más o menos igual que en otros años», indica Ana Ramiro, empleada del establecimiento. La estabilidad, más que el récord, define la temporada.
La floristería de barrio resiste en Galicia como resisten las plazas de abastos: vendiendo tradición, pero sin resolver la cuenta de resultados que se repite cada noviembre.
Entre las preferencias de los compradores, en buena parte gente mayor, sobresale una variedad por encima del resto. «Hay gran demanda de crisantemos, una variedad que luce mucho y dura bastante tiempo», explica Ana Ramiro. La flor fresca y los centros ya hechos son los productos estrella, con la rosa roja como flor predominante, mientras la flor de pompón pierde peso frente a campañas anteriores. Asoman además novedades como cestas o centros de plantas para llevar el propio día.
El Laboratorio Gallego
Lo que ocurre estos días en la Plaza de Abastos de Ourense es una foto pequeña de una cuestión grande. Galicia, una de las comunidades más envejecidas de España según el Instituto Galego de Estatística, sostiene su comercio tradicional —floristerías, plazas de abastos, mercados de barrio— sobre una clientela fiel que, precisamente por su edad, es también la más frágil. El sector lo sabe: la campaña de Difuntos es su mejor semana del año y, al mismo tiempo, «una cosa más».
La lectura nacional va por ahí. Mientras en Madrid se discute sobre modelos de comercio y fiscalidad, en Ourense el debate se dirime en una plaza de abastos que funciona como termómetro demográfico. Lo que en Galicia es presente, en buena parte de España será futuro: una población mayor, un consumo concentrado en fechas señaladas y un pequeño comercio que sostiene empleo temporal y barrio.
En clave política gallega, el PPdeG, que gobierna la Xunta de Galicia (el ejecutivo autonómico con sede en Santiago de Compostela) con mayoría absoluta, y los grupos de la oposición —BNG y PSdeG— comparten el diagnóstico demográfico, aunque el debate sobre cómo sostener el comercio de proximidad sigue abierto en el Parlamento de Galicia (la cámara autonómica de 75 diputados). La incógnita es la de siempre: si la tradición bastará cuando la clientela que hoy llena los mercados empiece a faltar. El 1 de noviembre deja una nueva foto; la próxima campaña, otra.
Ficha del Caso
- El caso: Las floristerías de Ourense afrontan la campaña de Fieles Difuntos con refuerzo de plantilla y la Plaza de Abastos como epicentro de las ventas.
- Datos importantes: Pedidos de centros desde el 15 de octubre; plantillas duplicadas; crisantemo y rosa roja como productos estrella; el 1 de noviembre como pico de visitas a los cementerios.
- Resumen: Una campaña fuerte pero estacional que retrata el peso del comercio de proximidad en una Galicia envejecida y su lectura nacional como termómetro demográfico.

