El PNV y el PSE-EE abren la negociación de los Presupuestos vascos y ofrecen a la oposición incorporar enmiendas

El consejero de Hacienda, Noël d'Anjou, abrirá una ronda de contactos con los grupos parlamentarios. EH Bildu cifra el alza del presupuesto ordinario en el 1,8%, frente a una inflación del 5%.

El PNV y el PSE-EE han abierto la negociación de los Presupuestos vascos de 2027 y ofrecen a la oposición incorporar enmiendas.

Los dos socios de la coalición que sostiene el Gobierno Vasco reúnen mayoría absoluta en el Parlamento Vasco, suficiente para aprobar las cuentas sin apoyos externos. Pese a ello, el consejero de Hacienda, Noël d’Anjou, abrirá una ronda de contactos con los grupos para incorporar propuestas antes de la votación.

Qué ofrece el Ejecutivo y qué pide a cambio

La parlamentaria del PNV Ainara Zelaia defendió en un debate en Radio Euskadi que las partidas buscan reforzar los servicios públicos y el bienestar de la ciudadanía. Zelaia recordó que será el departamento de Hacienda el que pilotará la ronda de contactos y reclamó a los grupos que concreten de dónde saldrían los fondos de sus propuestas de gasto.

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El socialista Ekain Rico puso el foco en el incremento del 7,6% de las cuentas, un cálculo que excluye los fondos europeos, y defendió recurrir a la deuda para sostener los servicios públicos. Dirigiéndose a EH Bildu, reprochó a la coalición que busque ‘excusas’ para no cerrar un acuerdo: ‘Tendemos la mano para ver si quieren incorporar cosas, no para que hagan una enmienda a la totalidad’.

Las cifras que la oposición discute

El representante de EH Bildu, Gorka Ortiz de Guinea, cuestionó la voluntad negociadora del Ejecutivo. Según sus cálculos, el presupuesto ordinario crece un 1,8%, por debajo de una inflación del 5%, mientras que la partida de vivienda pasa de 502,2 a 504 millones de euros, un 0,37% más. Por ese motivo reclamó una reforma fiscal ‘seria’ que permita afrontar las necesidades futuras.

Desde Sumar, Jon Hernández coincidió en que el incremento es insuficiente ante el encarecimiento de la vida. Calificó las cuentas de ‘conservadoras’ y pidió recaudar más y de forma más justa, especialmente de quienes obtienen mayores beneficios, para reforzar los servicios públicos y la vivienda.

El Ejecutivo dispone de mayoría suficiente para aprobar las cuentas, pero busca incorporar enmiendas parciales de la oposición durante la tramitación parlamentaria.

La parlamentaria del PP Muriel Larrea sostuvo que disponer de más dinero no garantiza mejores resultados. Señaló las listas de espera de Osakidetza, los resultados educativos y la falta de vivienda, y exigió que el aumento del gasto se traduzca en una mejora de la calidad de vida.

El calendario y el peso del concierto económico

El Gobierno Vasco prevé aprobar las cuentas en el pleno del Parlamento Vasco del 21 de diciembre, gracias a la mayoría que suman PNV y PSE-EE. Antes, el proyecto debe pasar por el Consejo de Gobierno y por el debate de totalidad, y después por la comisión de Economía, Hacienda y Presupuestos de la Cámara vasca, donde se resuelven las enmiendas parciales. El desenlace mide la capacidad del lehendakari, Imanol Pradales, para ampliar su mayoría más allá de la coalición.

La singularidad fiscal vasca condiciona el debate. Las diputaciones forales recaudan los tributos a través del concierto económico y aportan al Estado el cupo, la cantidad que compensa las competencias no transferidas. El margen de gasto depende así de la evolución de la recaudación propia y no de las transferencias del Gobierno central. La aportación se revisa en la Comisión Mixta del Concierto y tiene incidencia directa en las cuentas del Estado, según el marco recogido por el Gobierno Vasco.

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La comparación con otras comunidades se plantea en esos términos: el trámite parlamentario es equivalente, pero la fuente de financiación no. Mientras la mayoría de territorios depende del sistema de financiación autonómica común, Euskadi se financia con tributos concertados y con el cupo como mecanismo de compensación, lo que traslada la discusión a la evolución de los ingresos propios.

La ronda de contactos con los grupos arrancará en las próximas semanas. El hito siguiente será el pleno del 21 de diciembre, donde las cuentas de 2027 deben superar la votación con el respaldo de PNV y PSE-EE o con apoyos adicionales de la oposición.