Las spin-offs deep tech de Aragón ya son 26, el 2,6% del total nacional. La comunidad empata con Navarra en la octava plaza y sube puestos.
El dato sale del informe El ecosistema de spin-offs deep tech en España, elaborado por Mobile World Capital Barcelona y publicado en octubre de 2026. Aragón aparece en octava posición autonómica, empatada con Navarra. La progresión es clara: en 2025 representaba el 2% del total nacional y en la primera edición, la de 2024, se identificaban 21 empresas. Las diferencias metodológicas entre ediciones obligan a leer las cifras absolutas con prudencia.
Una spin-off deep tech es una empresa que nace de un grupo de investigación universitario o de un centro científico y lleva al mercado tecnología de base científica: materiales nuevos, chips, computación, biotecnología. No es una aplicación móvil ni un negocio digital al uso. Tardan más en arrancar, necesitan inversión paciente y, cuando despegan, generan empleo cualificado difícil de deslocalizar.
De 21 a 26 en dos años: el mapa que coloca a Aragón en la octava plaza
El informe no solo mide cuántas empresas hay. También mide en qué son buenas. Aragón presenta una especialización por encima de la media española en varios frentes: en materiales, manufactura e industria avanzada alcanza un índice de 2,16, más del doble del promedio nacional, y en chips, computación e inteligencia artificial llega a 1,58, un 58% por encima.
Por áreas, el reparto dibuja el perfil industrial del territorio: la mitad de las spin-offs aragonesas trabaja en chips, computación e inteligencia artificial. El 20% se dedica a materiales e industria avanzada, otro 20% a salud y biotecnología y el 10% restante a energía, clima y recursos. Esa distribución refleja las fortalezas de Zaragoza en ingeniería, tecnologías digitales y nuevos materiales.
La ventaja de Aragón no es tener más startups, sino haber convertido su tradición industrial en tecnología con patente y con fábrica.
Hay un indicador que pasa desapercibido y dice mucho: el tamaño. Aragón figura entre las comunidades que superan la media nacional de trabajadores por empresa, en torno a once empleados por spin-off. En España el informe contabiliza 1.014 empresas activas, 11.500 empleos y una facturación anual estimada de 1.132 millones de euros.
Las cifras no mienten. Y tampoco explican todo por sí solas.
La Universidad de Zaragoza asciende al noveno puesto y tira del carro
Detrás de cada una de esas 26 empresas hay un grupo de investigación y una institución que empuja. La Universidad de Zaragoza ocupa la novena posición nacional entre las instituciones de origen de spin-offs deep tech, con el 2,3% de las empresas identificadas en España, unas 23 compañías en términos ponderados. Mejora cuatro puestos respecto a 2025, cuando era decimotercera con el 1,7%; en 2024 se contabilizaban 18 empresas vinculadas a ella.
El 84% de las spin-offs deep tech españolas nace en universidades y organismos de investigación, así que la foto del sector es, en buena medida, la foto de la capacidad científica del territorio. En Aragón esa capacidad se apoya en un tejido industrial con larga tradición en automoción y logística, suelo fértil para que la investigación acabe en una planta piloto y no en un cajón.
El Pulso Territorial
Aragón convive con un mapa político en minoría. El PP de Jorge Azcón gobierna en solitario desde la ruptura con Vox en 2024, con 28 escaños de los 67 de las Cortes de Aragón, el parlamento unicameral de la comunidad. Eso obliga a negociar pieza a pieza cada iniciativa económica y explica por qué los anuncios de innovación llegan siempre con una petición de fondos detrás. La oposición reclama desde hace meses que la transferencia tecnológica tenga partida propia y no dependa de convocatorias estatales.
La comparación autonómica ordena el debate. Aragón empata con Navarra en esa octava plaza, pero la especialización es distinta: la comunidad foral pesa en salud y biotecnología y la aragonesa en chips, computación y materiales avanzados. Es una posición menos visible y más pegada a la fábrica que al laboratorio, y por eso más expuesta a los ciclos industriales. El liderazgo del ránking sigue en manos de los grandes polos metropolitanos.
Lo que viene tiene fechas. El proyecto de presupuestos autonómicos de 2027 debe llegar a las Cortes antes de que acabe el año y de su articulado dependerán las convocatorias de ayudas a la transferencia. El calendario electoral apunta a mayo de 2027, lo que convierte cada anuncio de inversión en material sensible. La incertidumbre está en el paso siguiente: pasar de 26 empresas a una cifra que no dependa de cambios metodológicos para resultar creíble.
Ficha Autonómica
- El caso: Aragón reúne 26 spin-offs deep tech activas, el 2,6% del total nacional, y empata con Navarra en la octava plaza autonómica, según el informe de Mobile World Capital Barcelona de octubre de 2026.
- Datos importantes: La Universidad de Zaragoza es novena del país con el 2,3% de las empresas; el índice de especialización llega a 2,16 en materiales y a 1,58 en chips e inteligencia artificial. En España hay 1.014 spin-offs, 11.500 empleos y 1.132 millones de facturación.
- Resumen: La comunidad sube desde las 21 empresas de 2024, aunque los cambios metodológicos piden prudencia. Pendiente: las ayudas autonómicas a la transferencia y el presupuesto de 2027.

