Las cercanías valencianas han captado el 2% de la inversión estatal en 35 años: 68,9 millones frente a los miles de millones de Madrid.
La cifra no procede de un cálculo partidista. Sale de los datos de la Intervención General de la Administración del Estado (IGAE), de los informes económico-financieros de Adif y de los estudios de la Autoridad Independiente de Responsabilidad Fiscal (AIReF). El catedrático de Geografía Humana Joan Romero avanzó parte de esa serie hace unos días a partir de la información facilitada por el profesor Santiago Fernández Muñoz. Todo ese material formará parte del documento con las bases del Plan Director Metropolitano de Valencia, cuya presentación está fijada para el próximo mes de diciembre.
El 2% del total: así se repartió la inversión estatal desde 1990
Entre 1990 y 2018, el Estado destinó 3.410 millones de euros a Cercanías en toda España. Valencia recibió 68,9 millones, el 2% del total. Madrid concentró el 52%. Y Cádiz, con menos del 1% de los viajeros, se llevó el 18%. La tercera área metropolitana del país compitió durante tres décadas con un presupuesto de migajas.
Hay un dato que explica mejor que ningún otro la naturaleza del agravio. El 96% de toda la inversión valenciana se concentró entre 1990 y 1996. En los 22 años siguientes, de 1997 a 2018, la cifra apenas alcanzó los 2,9 millones de euros. Menos de tres millones en dos décadas.
Los planes de modernización tampoco resisten la comparación con lo prometido. El Plan 2010-2020 preveía para la Comunitat Valenciana actuaciones por valor de más de 3.200 millones de euros. Al llegar 2020 se habían ejecutado tres, por 112 millones: un 3,5% de lo comprometido. El papel aguantó; las vías, no.
El dinero comprometido y el dinero ejecutado son dos cifras muy distintas, y la diferencia la pagan cada día los viajeros del núcleo valenciano.
El plan de 1.436 millones que se quedó en el 16%
El Plan de Cercanías de la Comunitat Valenciana 2017-2025, presentado por el Ministerio de Fomento en 2017, prometía 1.436 millones repartidos en 45 actuaciones. A finales de octubre de 2021 se habían ejecutado 234 millones, un 16%. El Ministerio había tramitado y licitado hasta el 85% de los créditos asignados en los Presupuestos, pero el avance físico de las obras iba muy por detrás del papel.
La tasa media anual de ejecución presupuestaria de Adif en el núcleo valenciano osciló entre el 28% y el 35%. A finales de 2021, la materialización se quedaba en el 16,3%. Las cifras no cierran. Y no cierran desde hace treinta años.
Fuentes del Ministerio de Transportes sostienen una lectura distinta del último plan. Con datos de noviembre de 2025, el departamento cifra en 473 millones la inversión efectivamente ejecutada, sitúa en 756,7 millones las obras finalizadas o en marcha y en 681,1 millones las actuaciones en fase de proyecto. En conjunto, considera movilizados 1.470 millones: el 85% de un programa cuyo presupuesto actualizado asciende a 1.705 millones, IVA incluido. El argumento ministerial es que el plan nació con ocho años por delante y con numerosas actuaciones sin proyecto contratado. Movilizar no es ejecutar, y ahí está el corazón del desacuerdo.
En los ejercicios recientes, Madrid ha llegado a certificar entre el 78% y el 100% de las cantidades asignadas a Cercanías. Rodalies, en Catalunya, se mueve entre el 13,5% y el 38%, aunque con asignaciones absolutas muy superiores. El núcleo valenciano se queda en una horquilla del 26,8% al 30%. La misma comunidad que lleva décadas reclamando la culminación del Corredor Mediterráneo ha visto cómo su red de proximidad se quedaba atrás en cada serie estadística.
El estudio de la AIReF confirma el desequilibrio acumulado. El 81% de toda la inversión estatal en Cercanías se concentró en tres focos: Madrid, con entre el 47% y el 52%; Barcelona, con entre el 16% y el 17%, y Cádiz, con entre el 16% y el 18%. El núcleo valenciano captó entre el 2% y el 5%, pese a dar servicio a la tercera área metropolitana del país. Treinta y cinco años en la cola.
El Escenario Valenciano
Las cercanías son competencia estatal: las gestionan Renfe y Adif y las decide el Ministerio de Transportes. Ese reparto deja al Consell que preside Juanfran Pérez Llorca y a las Corts Valencianes en una posición incómoda: pueden reclamar, aprobar resoluciones y comparecer, pero no ejecutar un solo kilómetro de vía. Explica por qué la reclamación es compartida en el hemiciclo y la responsabilidad, en cambio, siempre se discute. El informe aterriza además en plena elaboración del Plan Director Metropolitano, el instrumento que debe ordenar el modelo urbano y de movilidad del área metropolitana para las próximas décadas.
La dimensión nacional del dato es la que convierte esta historia en algo más que una queja territorial. Que el 81% de la inversión ferroviaria de proximidad se haya concentrado en tres focos no es un accidente estadístico: es el resultado de una lógica de asignación que premia los núcleos con mayor peso político y demográfico. Para el conjunto del sistema, la pregunta es de equidad territorial, porque una red que solo se moderniza en dos o tres ciudades acaba generando dos países distintos dentro del mismo mapa ferroviario.
La proyección inmediata tiene fecha: diciembre, cuando se presenten las bases del Plan Director Metropolitano de Valencia. Después llegará el turno de la próxima planificación estatal de Cercanías y de los Presupuestos Generales del Estado que deben financiarla. La advertencia de los técnicos es clara y viene de lejos: en los últimos 35 años, la diferencia entre lo asignado y lo ejecutado ha sido, para el núcleo valenciano, la diferencia entre un anuncio y un andén sin tren.
Ficha del Caso
- El caso: La red de Cercanías valenciana acumula tres décadas y media de inversión estatal muy por debajo de su peso demográfico, con niveles de ejecución presupuestaria que rara vez superan un tercio de lo asignado.
- Datos importantes: 68,9 millones de euros recibidos entre 1990 y 2018, el 2% del total estatal, frente al 52% de Madrid y el 18% de Cádiz. El Plan 2010-2020 ejecutó un 3,5% de lo previsto y el Plan 2017-2025 se quedó en el 16% a finales de 2021, según los datos del Ministerio de Transportes y la AIReF.
- Resumen: El desequilibrio ferroviario valenciano llega al debate del Plan Director Metropolitano de diciembre con cifras que cuestionan el criterio de reparto de la inversión estatal en infraestructuras de proximidad.

