El ahorro pensional de Colombia equivale ya al 28,3% del PIB, según la OCDE. Son 139.485 millones de dólares que las gestoras españolas miran con atención.
La cifra la firma el Pensions Outlook 2026, el estudio anual con el que la OCDE radiografía los sistemas de jubilación del planeta. El país andino aparece en el puesto 28 del mundo por volumen de activos y en el cuarto de América Latina, solo por detrás de Brasil, México y Chile. Un patrimonio construido ladrillo a ladrillo durante más de tres décadas de aportes.
Qué mide el informe y dónde está la trampa
Los 139.485,97 millones de dólares que administra el sistema colombiano pesan más que los de Brasil (27,7% del PIB) y México (25,7%), y bastante menos que los de Chile (64,1%). La media del club supera el 100% del PIB: los países de la OCDE acumulan activos equivalentes al 105,6% de su producción anual, según el mismo informe. Traducido: el bloque tiene reservado para sus jubilados más dinero del que genera en un año entero.
La comparación, sin embargo, tiene trampa demográfica, y el informe lo deja entrever. Brasil tiene cuatro veces más habitantes que Colombia; México, dos veces y media. Chile, en cambio, tiene menos de la mitad de población y casi duplica el volumen de activos. No es lo mismo un país grande que un país bien capitalizado.
Hay una segunda letra pequeña. Estar afiliado no es cotizar, y cotizar no es cobrar pensión. Lo recordó Fabián Hernández, profesor de la Universidad de La Sabana: un país con baja cobertura muestra obligaciones pensionales menores no porque su sistema sea sólido, sino porque mucha gente nunca llega a jubilarse. El régimen de ahorro individual acumula tres décadas de aportes, pero aún tiene pocos pensionados frente a sus afiliados.
El matiz llega en un momento delicado. La reforma pensional aprobada en 2024 rediseñó el sistema por pilares y, sobre el papel, amplía el peso del régimen público en los salarios bajos y medios. Cómo se reparta finalmente ese flujo entre las cuentas públicas y las individuales decidirá el tamaño del pastel que se disputan las gestoras.
Colombia lleva tres décadas acumulando dinero para unas jubilaciones que todavía no ha pagado.
Dónde entran las gestoras españolas
Los fondos colombianos no guardan todo el dinero dentro del país. Una parte se invierte en el exterior y esas carteras se adjudican por concurso entre gestoras internacionales. Ahí es donde pujan las firmas españolas, con plataformas en Bogotá, Ciudad de México, Lima y Santiago. Santander y BBVA llevan décadas construyendo presencia regional entre el crédito, los seguros y la gestión de activos; el negocio de las pensiones ha sido, según el ciclo regulatorio de cada país, una entrada y una salida recurrente.

La escala explica el interés. Ciento treinta y nueve mil millones de dólares son un océano para una gestora mediana y una cuota de mandato que justifica una oficina entera para una grande. Y el grifo no se ha cerrado: en 2025 los activos pensionales crecieron en casi todos los países de la OCDE, con dos excepciones, Luxemburgo (-7,4%) y Países Bajos (-3,1%).
Conviene poner el espejo. España es miembro del club y, aun así, su ahorro pensional privado pesa mucho menos sobre el PIB que el colombiano. El grueso de las jubilaciones se paga con cotizaciones corrientes, no con un patrimonio acumulado. El país que exporta gestoras no ha construido el ahorro que gestiona fuera. La ley de impulso de los planes de pensiones de empleo de 2022 trató de corregirlo con fondos de promoción pública; el resultado, por ahora, es modesto.
El precedente de Chile y la lección para España
El sistema chileno lleva cuatro décadas y media sobre la mesa. La reforma de 1981 convirtió las pensiones en un mercado de capitales y hoy el país acumula activos equivalentes al 64,1% de su PIB, más del doble que Colombia con la mitad de habitantes. No es magia: cobertura, densidad de cotización y años de aporte explican la diferencia mejor que el diseño institucional.
Para las gestoras españolas la lección no es copiar un modelo ajeno, sino algo más prosaico: el dinero de las pensiones viaja. Un mandato que hoy se adjudica en Bogotá puede mañana licitarse en Lima o en Ciudad de México, y quien pierde escala en un país la pierde también en el vecino. La competencia es regional, casi nunca nacional.
Queda por ver el efecto de la reforma colombiana en el volumen de activos y en la cobertura real, la única métrica que mide si un sistema pensiona o solo acumula. El próximo Pensions Outlook dirá si el país andino consolida el cuarto puesto o si Brasil y México recuperan terreno. Mientras tanto, la foto es nítida: América Latina ahorra para su vejez con gestoras internacionales entre las que hay firmas con oficina en Madrid.
📌 Ficha del Caso
- Ficha sobre el caso: La OCDE sitúa a Colombia como cuarta de América Latina en ahorro pensional, con activos del 28,3% del PIB en un mercado donde pujan gestoras internacionales, españolas incluidas.
- Datos importantes: 139.485,97 millones de dólares administrados y puesto 28 mundial; por delante en peso sobre el PIB quedan Brasil (27,7%) y México (25,7%), y muy lejos Chile (64,1%) y la media OCDE (105,6%).
- Resumen: El mercado andino ofrece escala a la gestión española mientras España sigue lejos de la media de ahorro del club, con un sistema que depende de cotizaciones corrientes.

