3El límite que cae de golpe: el tramo donde se pasa de legal a multado
La M-30 no tiene un límite, tiene varios, y el salto entre ellos se produce en pocos metros. En superficie la vía permite 90 km/h de forma genérica, pero en las bocas de los túneles la señal cae hasta los 70 —y en el túnel de Embajadores, hasta los 50—, con paneles de señalización variable que pueden rebajarlo aún más. Hay una excepción que explica buena parte del fenómeno: el tramo de Marqués de Monistrol, entre los kilómetros 19 y 20,500, pasó de 90 a 70 en 2016 para reducir el ruido en las viviendas colindantes. Allí no hay túnel ni curva, solo una señal a la que hay que llegar ya frenando. Y el margen de error de 7 km/h que aplican los cinemómetros por debajo de 100 km/h deja el disparo real en unos 77 km/h, apenas un suspiro por encima del ritmo de circunvalación.
El resultado se mide en denuncias. El radar del kilómetro 4,150, en el túnel de la Avenida de Portugal sentido entrada, sumó 21.610 sanciones entre enero y junio de 2025 (2,28 millones de euros), y el del kilómetro 19,8 —justo en el escalón de 70 por ruido— añadió 19.238. La M-30 acumuló 95.127 denuncias, el 54% de las 173.712 de toda la ciudad, valoradas en 19.995.600 euros: unos 4.565 euros por hora y 960 conductores sancionados al día, según el informe de Automovilistas Europeos Asociados. La asociación subraya que el 49,4% de las multas se produce en tramos limitados a 70 y que el 86,4% son excesos mínimos castigados con 100 euros. El descenso del 53,8% en la M-30 durante ese semestre no se atribuye a un cambio de hábitos, sino a las obras y a las resoluciones judiciales que obligaron al Ayuntamiento a revisar varios cinemómetros: la velocidad media sigue en 73 km/h, tres por encima del límite del túnel.
