Lo ideal para tomar el marisco es fresco y casi recién recogido, pero como la mayoría de las veces no es posible, y menos en fechas navideñas, pues te mostraremos cómo congelarlo y conservarlo de la mejor manera en la nevera. Y es que el precio de este producto hace que seamos previsores y lo compremos antes, con lo que tenemos que congelarlo hasta la llegada de la Navidad y de los días señalados de comidas y cenas en familia.
8¿Y CON EL RESTO?
Con el marisco que se congeló tal cual, que además son los más habituales en Navidad (gambas y langostinos), también hay descongelarlos siguiendo unos trucos: nunca los saques del congelador directamente a la cazuela y la cocción. De esta manera las piezas de fuera se cocerán más y quedarán demasiado blandas.
Deja que se descongele hasta que las piezas se puedan separar. Es entonces cuando podemos meterlo a cocer con un buen puñado de sal, y cuando haya alcanzado el punto de cocción, pasarlo a un bol con agua helada. Con ello conseguirás una carne tersa y jugosa.

