En la primavera se pueden desencadenar los síntomas de una alergia debido a que las flores y los árboles florecen y comienzan a desprender polen. Esto se produce cuando las inofensivas proteínas solubles en agua liberadas por el polen ingresan en las membranas mucosas de los ojos, la nariz y la boca.
La alergia al polen, también conocida como polinosis, afecta a cerca de 8 millones de españoles, según la Sociedad Española de Alergología e Inmunología Crónica (SEAIC), y se da con mayor frecuencia en ambientes urbanos que rurales, ya que la contaminación atmosférica favorece su efecto.
8Irritación en los ojos y ojeras
El polen cae al suelo y cuando el viento sopla se levanta y se esparce por el aire, algo que hará que las diminutas partículas lleguen a tu rostro y te irriten los ojos, provocando ojeras en primavera. Las alergias primaverales a veces pueden hacerte lucir con los ojos hinchados. Esto es causado por la congestión en los pequeños vasos sanguíneos que van por debajo de la piel, justo bajo los ojos.

