Consuelo Ordóñez, presidenta del Colectivo de Víctimas del Terrorismo (COVITE), ha expresado su profunda indignación y enérgica condena a la utilización de imágenes de víctimas de ETA por parte de Miguel Tellado, portavoz del PP en el Congreso, durante una sesión de control al Gobierno. La controversia surge tras la exhibición de un cartel con fotografías de socialistas asesinados por la banda terrorista, en un intento de criticar al Gobierno de Pedro Sánchez por una enmienda relacionada con las penas en el extranjero para presos etarras.
La memoria de las víctimas
Ordóñez, hermana de Gregorio Ordóñez, político del PP asesinado por ETA en 1995, calificó la acción de Tellado como una de las imágenes «más repugnantes» que ha visto en su vida. A través de un mensaje en la red social X (antes Twitter), manifestó su repulsa ante la instrumentalización del dolor de las víctimas para fines políticos. «Resume a la perfección lo que significan nuestros familiares asesinados por ETA para vosotros», escribió dirigiéndose al Partido Popular. Contundente, finalizó su mensaje con un «No podéis dar más asco», reflejo del profundo malestar generado por el uso de las imágenes de las víctimas en el debate político. La presidenta de COVITE exigió al partido de Alberto Núñez Feijóo que retire sus «sucias manos de encima de nuestros seres queridos», reclamando respeto y dignidad para la memoria de las víctimas.
El debate sobre la enmienda y la polémica generada
El incidente se produjo durante la sesión de control al Gobierno en el Congreso. Tellado mostró un cartel con las imágenes de doce cargos socialistas asesinados por ETA al ministro Óscar López. En las imágenes difundidas se observa cómo el portavoz del PP interpelaba al ministro mientras Macarena Montesinos, diputada del mismo partido, reía y señalaba el cartel. Este gesto ha amplificado la indignación y las críticas hacia el PP por la falta de sensibilidad y el uso partidista del terrorismo.
La enmienda en cuestión, objeto de la controversia, modifica la ley de reconocimiento y protección integral a las víctimas del terrorismo. Esta modificación permitiría la convalidación de penas cumplidas en el extranjero por presos de ETA, lo que ha generado un intenso debate político. El PP ha criticado duramente la enmienda, acusando al Gobierno de ceder ante el terrorismo. Sin embargo, la utilización de imágenes de víctimas para argumentar su postura ha sido ampliamente condenada, tanto por asociaciones de víctimas como por otros partidos políticos.
COVITE ha insistido en la necesidad de separar el legítimo debate político sobre la enmienda del respeto a la memoria de las víctimas. La instrumentalización del dolor y el sufrimiento causado por el terrorismo para obtener rédito político es una práctica que, según la asociación, debe ser erradicada.
