La demanda de trenes se mantiene alta una semana después de la implementación del plan alternativo de transporte por el corte ferroviario en Tarragona, debido a las obras del túnel de Roda de Barà. A pesar de las modificaciones, el 79,7% de la demanda se ha mantenido, demostrando la resiliencia del transporte ferroviario y la eficacia del plan alternativo. Este plan, puesto en marcha para mitigar el impacto de las obras en la línea férrea, combina servicios de tren y autobús, garantizando la movilidad de los pasajeros en la región.
Combinación de tren y autobús
El plan alternativo de transporte ha demostrado su eficiencia al combinar estratégicamente diferentes modos de transporte. Un 37% de los usuarios han optado por utilizar exclusivamente el tren, aprovechando los servicios de las líneas R13, R15, R16 (entre Tarragona y Tortosa), y R14 (entre La Plana-Picamoixons y Tarragona). Estas líneas, adaptadas a las circunstancias del corte ferroviario, han permitido mantener la conexión ferroviaria en tramos clave.
Por otro lado, el 63% restante de los usuarios ha utilizado el servicio alternativo de autobús, que cubre el trayecto afectado por las obras. Este servicio, con una flota de 87 autobuses, realiza alrededor de 600 expediciones diarias entre las estaciones de Tarragona y Sant Vicenç de Calders, además de conectar otros enclaves al sur del corte. La capacidad total del servicio de autobuses se estima en 30.000 plazas diarias, lo que asegura la movilidad de un gran volumen de pasajeros. Además, se ha dispuesto un equipo de 150 personas dedicadas a informar a los pasajeros sobre el funcionamiento del servicio alternativo, facilitando su adaptación a los cambios.
Aumento de la demanda en los servicios Avant
Las obras del túnel de Roda de Barà, aunque suponen una interrupción temporal en la línea ferroviaria convencional, han impulsado la demanda de los servicios Avant. Se ha registrado un incremento de 400 viajeros diarios de media en estos servicios de alta velocidad. La estación del Camp de Tarragona ha absorbido la mayor parte de este aumento, con 300 viajeros adicionales al día, mientras que la estación de Tortosa ha experimentado un crecimiento de 100 viajeros diarios. Este dato sugiere que parte de los usuarios han optado por el Avant como alternativa más rápida durante el periodo de obras.
La reducción del 20% en la demanda de trenes convencionales se considera habitual en cualquier modificación significativa del servicio, como la que se está llevando a cabo en Tarragona. Esta cifra, en lugar de interpretarse como un fracaso del plan alternativo, se entiende como una respuesta previsible del mercado ante las alteraciones en la oferta de transporte. La combinación de trenes y autobuses, junto con el refuerzo de los servicios Avant, ha minimizado el impacto de las obras en la movilidad de los pasajeros.
