El pasado día 1 de abril la Guardia Civil envió un oficio a la juez instructora del accidente de Adamuz para dar cuenta de las maniobras efectuadas por funcionarios de ADIF de retirada de cupones (carriles) desde la zona del accidente hasta la base de Hornachuelos. La cuestión es que esta retirada no fue autorizada por la Guardia Civil, que actúa como policía judicial. En total, se llevaron 15 trozos. El problema es que la cadena de custodía podría haber sido quebrada de esa manera, ya que los raíles y la aguja de cambio de vía son elementos fundamentales para entender el accidente.
El 6 de febrero de 2020 los agentes tomaron declaración al «responsable de la base de mantenimiento de ADIF, indentificado con Ángel A. Entre otras cosas cuestiones y concretamente relación con el traslado de tramos de cupones (carriles) desde la zona del accidente hasta su base en Hornachuelos, nos comunicó que fue realizada entre los días 22 y 23 de enero de 2026, siendo ordenada por la presidencia de ADIF y canalizada a través de su Jefe de Área (…)».Hay que recordar que el accidente que se saldó con 46 víctimas tuvo lugar la noche del 18 de enero.
Traviesas de Adamuz
El 13 de marzo volvieron a tomar declaración a Ángel A., en la misma amplía que «además de los cupones, se recogió de la zona del accidente parte de las traviesas de hormigón del desvío, estando todas numeradas en sentido de la marcha, el primer motor de la aguja del desvío, raíles de toda la parte del carril que se pudo traer, aguja y contraguja (…) y dos cajas de cartón conteniendo chapas de aluminio halladas en el interior del túnel en zona adyacente a la vía 1. Resaltando el dicente en su manifestación, que todas estas piezas distintas a los cupones, fueron trasladadas a la base de mantenimiento de Hornachuelos, tras haber recibido la orden judicial de que se podía comenzar con las labores de reconstrucción de emergencia en la zona del accidente, y con el fin de salvaguardarlas por su fueran necesarias para la investigación».

En la misma declaración, el responsable de Hornachuelos confirmó que «su jefe de Área (…) entre los días 3 y 4 de marzo de los corrientes, le ordena sustituir los cupones del desvío norte del PBI de Adamuz, que no entraban en las labores de reparación de los daños producidos en la vía por el accidente».
Es decir, que le ordenaron sustituir piezas diferentes a las que se habían dañado durante la tragedia. «Dicha sustitución se realizó en la madrugada del 13/02/2026 aprovechando que se disponía de los medios humanos (…) y materiales necesarios para sustituir un cupón de 42 metros», continúan los agentes.
Respecto a la segunda sustitución, «esta se produjo por instrucciones que recibió el manifestante por parte del Subdirector de Operaciones de Mantenimiento (…) pero, sin embargo, no le explicó el motivo de esa modificación. Añade, que la noche del 26 al 27 de febrero, por parte del personal de la Estación de Mantenimiento de Hornachuelo trasladaron dos cupones de 36 metros que se encontraban en Alcolea hasta la zona de Adamuz(…). Ángel A. y su equipo, le dijeron en principio que ese traslado de material era para la realización de una sustitución sin más detalles, sin embargo, el motivo del traslado de esos dos cupones, el Subdirector de Operaciones de Mantenimiento les comentó que era para la sustitución de un cupón en Adamuz (…)».
El 3 de marzo le confirmaron a Ángel A. que él era el encargado de esa sustitución, ante lo que manifestó sus dudas, «primero porque el material era de una dureza de 350 (…) y por otro lado porque con la orden de sustitución no le dieron ninguna justificación técnica para su realización, entendió que tendría que haber un respaldo legal para esa actuación, teniendo en cuenta que ese cupón no presentaba ningún desperfecto».
