La ministra Aagesen víctima elegida por el PP para atizarla por el «Gran Apagón»

Un año después de que el país sufriera un colapso energético sin precedentes, el secretario general del Partido Popular, Miguel Tellado, ha aprovechado la sesión de control al Gobierno para lanzar una ofensiva frontal contra la gestión de la transición ecológica.

Bajo un clima de tensión palpable, el dirigente popular ha señalado directamente a la vicepresidenta Aagesen como la figura central de un desastre que, a juicio de la oposición, pudo evitarse si se hubieran escuchado las advertencias técnicas que precedieron a la oscuridad.

El debate parlamentario ha pivotado sobre la responsabilidad política de un evento que dejó una herida profunda en la confianza del sistema eléctrico nacional. Para Tellado, no se trata de un accidente técnico aislado o una fatalidad meteorológica, sino de una consecuencia directa de la gestión política.

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Durante su intervención, el portavoz popular ha sido tajante al definir las causas de la crisis, señalando que los responsables actuaron movidos por un fanatismo ideológico y su incompetencia. Estas palabras buscan subrayar la desconexión que, según el PP, existe entre la agenda verde del Ejecutivo y la realidad operativa de la red eléctrica española.

El secretario general del Partido Popular, Miguel Tellado, durante una rueda de prensa tras seguimiento de la noche electoral del PSOE de Castilla y León (Fuente: Agencias)
El secretario general del Partido Popular, Miguel Tellado, durante una rueda de prensa tras seguimiento de la noche electoral del PSOE de Castilla y León (Fuente: Agencias)

Las advertencias ignoradas del sistema eléctrico

La carga de profundidad de Tellado se ha apoyado en las revelaciones que han trascendido sobre los meses previos al colapso. El secretario general del PP ha recordado que la opinión pública ha tenido acceso a las transcripciones de los audios de los operadores eléctricos, quienes ya en enero anterior al suceso alertaban sobre la inestabilidad de la red.

Según el relato de la oposición, el Gobierno ignoró señales inequívocas de que el sistema estaba al límite de sus capacidades. Tellado ha recuperado frases literales de esas comunicaciones internas para golpear la gestión de la vicepresidenta, recordando que los técnicos avisaban con crudeza: “Ha sido una oscilación muy bestia, vamos a un cero gordo, en algún momento nos la damos seguro”.

Este recordatorio de las conversaciones técnicas busca desmontar la narrativa oficial de que el apagón fue un imprevisto total. Para la formación de Alberto Núñez Feijóo, la negligencia reside en haber mantenido una hoja de ruta ideológica a pesar de los riesgos estructurales que los propios profesionales del sector estaban poniendo sobre la mesa.

La insistencia en que el sistema estaba avisando de su propia caída es el eje sobre el que el PP articula su acusación de responsabilidad política y técnica, sugiriendo que la cúpula del Ministerio prefirió ignorar la realidad para no comprometer sus objetivos políticos.

Un balance trágico de pérdidas humanas y materiales

El tono del discurso ha subido de intensidad cuando el portavoz popular ha puesto cifras y nombres al impacto del apagón. No se trata solo de kilovatios perdidos, sino de una tragedia con consecuencias humanas irreparables.

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Tellado ha vinculado directamente la gestión de Aagesen con el saldo mortal del suceso, recordando que “ese apagón histórico, esas pérdidas millonarias, esas siete muertes tienen una responsable”. Con esta afirmación, el PP busca elevar el coste político de la gestión energética, sacándola del terreno puramente económico para situarla en el ámbito de la seguridad nacional y la protección ciudadana.

La dureza del ataque ha culminado en una petición de dimisión inmediata y sin paliativos. El dirigente popular, mirando fijamente a la bancada azul, le ha espetado a la vicepresidenta un demoledor “váyase antes de que la echen”, sugiriendo que su permanencia en el cargo es insostenible tras el fracaso del sistema.

Según la tesis del Partido Popular, España ofreció ante el mundo una imagen lamentable y tercermundista que ha dañado la marca país y la fiabilidad de sus infraestructuras críticas, situando a España en una posición de vulnerabilidad que no corresponde a una potencia europea.

El debate sobre la soberanía energética y la nuclear

Más allá de la crítica al momento del apagón, Tellado ha entrado de lleno en el modelo energético que defiende el Ejecutivo. Ha acusado tanto a la vicepresidenta como a la presidenta de Red Eléctrica, Beatriz Corredor, de actuar con sectarismo, su inutilidad y su incompetencia.

El punto de fricción fundamental reside en el desprecio hacia ciertas fuentes de generación que, para el PP, son esenciales para garantizar la estabilidad del suministro y evitar las oscilaciones violentas en la red.

En este sentido, el secretario general popular ha criticado lo que considera una gestión temeraria de los recursos energéticos del país. Ha reprochado al Gobierno el hecho de “empeñarse en despreciar la energía nuclear y jugar a hacer experimentos con el sistema eléctrico español”.

Esta crítica apunta al corazón de la política de transición del Gobierno, sugiriendo que la aceleración en el cierre de plantas nucleares ha dejado al sistema sin la potencia de base necesaria para responder ante emergencias. Para la oposición, el afán de protagonismo internacional de la ministra ha terminado siendo contraproducente, afirmando que “quería ser la más ecologista y al final resultó ser la más incompetente e irresponsable”.

La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, preside el Comité de Dirección de Medio Ambiente, a 20 de agosto de 2025, en Madrid (Fuente: Agencias)
La vicepresidenta tercera y ministra para la Transición Ecológica y el Reto Demográfico, Sara Aagesen, preside el Comité de Dirección de Medio Ambiente, a 20 de agosto de 2025, en Madrid (Fuente: Agencias)

La sombra de la corrupción y el futuro político

La sesión de control no solo ha tratado sobre voltios y transformadores, sino que también ha derivado hacia la gestión del personal y las posibles irregularidades en departamentos adyacentes.

Tellado ha denunciado que, a pesar de la magnitud del desastre vivido hace un año, todavía existe un escenario de cero responsabilidades por parte del Gobierno. Esta falta de asunción de culpas es, para el PP, una muestra del enrocamiento de un Ejecutivo que prefiere proteger a sus cuadros antes que rendir cuentas ante la ciudadanía por el mayor apagón vivido en Europa en las últimas dos décadas.

Finalmente, el portavoz popular ha introducido un elemento de sospecha sobre los nombramientos recientes dentro del organigrama gubernamental. Ha cuestionado duramente que se premie a figuras cuestionadas, preguntando directamente a la vicepresidenta por qué se ha ascendido al secretario de Estado de Medio Ambiente a la presidencia de la AEMET.

Tellado ha sugerido que este movimiento podría estar relacionado con un intento de protección frente a las investigaciones en curso, calificando al número dos de la vicepresidenta como sospechoso de encubrir las mordidas de Forestalia. Con este cierre, el PP vincula la supuesta mala gestión técnica con una falta de ética institucional, dejando el futuro de la vicepresidenta en una posición de asedio parlamentario constante.