EN 30 SEGUNDOS
- ¿A quién afecta? Vecinos y comercios de varias calles de Centro, Chamberí, Tetuán, Hortaleza, Vallecas y Carabanchel, además de algunos municipios del sur metropolitano.
- ¿Cuándo ocurre? Del lunes 4 al domingo 10 de mayo de 2026, en franjas mayoritariamente diurnas (entre las 8:00 y las 14:00).
- ¿Qué cambia hoy? Quien tenga teletrabajo, citas médicas con dispositivos eléctricos o comercio con cámaras de frío debe reorganizar la jornada o pedir aplazamiento por escrito a la distribuidora.
Los cortes de luz Madrid programados del 4 al 10 de mayo afectarán a calles concretas de seis distritos y a varios municipios del cinturón sur, según los avisos publicados por las distribuidoras y trasladados al Ayuntamiento. La mayoría de los trabajos se concentran en horario laboral, lo que choca con el aumento del teletrabajo en la capital tras la última oleada de oficinas híbridas.
Qué calles se quedarán sin suministro y en qué horario
El grueso de las interrupciones se concentra entre lunes y miércoles. En el distrito Centro, los avisos detallan trabajos en tramos de la calle Fuencarral y la calle Hortaleza el martes 5, entre las 9:00 y las 13:30, por sustitución de cuadros de baja tensión. En Chamberí, la afectación se mueve por la zona de Trafalgar y Eloy Gonzalo el miércoles 6 en la misma franja.
En Tetuán, los avisos sitúan el corte el jueves 7 en el entorno de Bravo Murillo, con tramos puntuales sin servicio entre las 8:30 y las 12:00. Hortaleza recibe los trabajos el viernes 8, en calles del barrio de Pinar del Rey, también en horario de mañana. Vallecas y Carabanchel cierran la semana con intervenciones el sábado 9 en franjas más cortas, de dos a tres horas, según el detalle remitido por las compañías.
A esto se suman cortes en municipios como Móstoles, Leganés y Getafe los días 4, 6 y 10, en zonas residenciales concretas y por motivos de mantenimiento de centros de transformación. La duración prevista oscila entre 90 minutos y cuatro horas, según calle.
Lo que las distribuidoras no han aclarado del todo
El detalle calle a calle existe, pero el formato en el que se difunde sigue siendo desigual. Algunos avisos llegan con cinco días de antelación al portal del vecino y al buzón físico; otros, apenas con 48 horas. Y ahí está el matiz: la normativa estatal exige aviso con un mínimo de 24 horas, pero la práctica madrileña venía siendo más generosa hasta hace tres ejercicios.
Hemos comprobado que el portal de incidencias del Ayuntamiento centraliza solo una parte de los avisos, los que la propia distribuidora le remite. Si el corte es por avería sobrevenida, no aparece. Si es programado pero la solicitud llega tarde al consistorio, tampoco. La Oficina Municipal de Información al Consumidor recomienda guardar el aviso como prueba para reclamar daños en electrodomésticos o pérdidas en negocios.
Para los hogares con personas electrodependientes —respiradores, concentradores de oxígeno, bombas de insulina conectadas a red—, la Comunidad de Madrid mantiene el registro de pacientes con prioridad de suministro. Quien no esté inscrito y dependa de un dispositivo médico debería tramitarlo cuanto antes con su médico de Atención Primaria. El proceso lleva tiempo.
Por qué mayo concentra tantos cortes y qué precedente tiene
Mayo y septiembre son los meses preferidos por las distribuidoras para tareas de mantenimiento programado. La razón es operativa: temperaturas suaves, demanda eléctrica más baja que en pleno verano o en pleno invierno y menos riesgo de generar emergencias en cadena si algo se complica. Lo vimos con claridad en mayo de 2024, cuando se concentraron más de 80 intervenciones programadas en la almendra central en apenas tres semanas, según los datos remitidos entonces al Área de Obras y Equipamientos.
La concentración de trabajos en horario laboral choca con un Madrid que teletrabaja más y reclama avisos con más de 48 horas para no perder la jornada.
El contraste con Barcelona es ilustrativo. La capital catalana exige a las distribuidoras un protocolo común con el ayuntamiento que incluye preaviso de cinco días hábiles y franjas preferentemente vespertinas en zonas con alta densidad de comercio diurno. Madrid no tiene un protocolo equivalente y la coordinación depende, en buena medida, de la voluntad del operador. Observamos que esta es una de las quejas recurrentes de las asociaciones vecinales, especialmente en los distritos con más dependencia del pequeño comercio.
El próximo paso institucional es el pleno de la Comisión de Obras y Equipamientos previsto para mediados de mayo, donde grupos municipales han registrado preguntas sobre la coordinación con las eléctricas. La respuesta del equipo de gobierno marcará si se avanza hacia un protocolo estable o si seguimos con el aviso caso a caso. El lunes a primera hora se verá quién ha recibido el papel en el portal y quién no.

