Estado de los embalses en Cataluña hoy 10 de mayo: niveles críticos en Sau, Foix y Susqueda

Los pantanos de las cuencas internas apenas alcanzan una cuarta parte de su capacidad. El Govern mantiene restricciones de agua en más de 200 municipios y el campo afronta la campaña de riego con serias dificultades.

Los embalses de las cuencas internas catalanas apenas superan el 24 % de su capacidad este 10 de mayo, según los datos de la Agència Catalana de l’Aigua (ACA). La sequía prolongada mantiene a Cataluña en una situación de excepcionalidad hídrica desde hace más de un año.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? A los 6,5 millones de habitantes de las cuencas internas (área metropolitana de Barcelona, Girona, comarcas centrales) y al sector agrícola de regadío.
  • ¿Cuándo ocurre? La situación es crítica desde el verano de 2025; hoy, 10 de mayo de 2026, los niveles siguen muy por debajo de la media histórica en esta época.
  • ¿Qué cambia hoy? No hay cambios drásticos: las restricciones de riego, baldeo de calles y llenado de piscinas se mantienen en los más de 200 municipios afectados. Se recomienda un consumo responsable.

En concreto, el pantano de Sau se encuentra al 11,8 %; Foix, al 15,2 %; y Susqueda, al 16,5 %. Son cifras que, aunque superan en algunos casos los mínimos absolutos que se registraron en 2024, quedan lejos del 70 % que sería habitual en un mes de mayo sin sequía.

La Generalitat, a través de la ACA, actualiza semanalmente estos datos, que pueden consultarse en su portal de estado de los embalses. El panorama en las cuencas del Ebro, en cambio, es algo mejor: los pantanos que gestiona la Confederación Hidrográfica del Ebro rozan el 45 % de su capacidad media.

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Niveles, uno a uno: Sau, Foix y Susqueda en la cuerda floja

El pantano de Sau, en la comarca de Osona, es el que más miradas atrae. Con solo un 11,8 % de agua embalsada, deja al descubierto la iglesia de Sant Romà, que emerge de las aguas como un recordatorio visual de la escasez. Foix, en el Alt Penedès, y Susqueda, en la Selva, tampoco remontan: ambos están por debajo del 17 %, un nivel que compromete el suministro de agua para riego en las explotaciones del entorno.

Las lluvias de abril, aunque intensas en algunas comarcas, apenas han elevado las reservas. El Servei Meteorològic de Catalunya advierte que la primavera está siendo seca y que el déficit pluviométrico acumulado en los últimos tres años supera el 30 % en buena parte del territorio.

La iglesia de Sant Romà, que vuelve a ser visible en Sau, es la imagen más elocuente de una sequía que ya dura tres años y que no parece tener fin a corto plazo.

¿Por qué la situación sigue siendo crítica a pesar de las lluvias de abril?

Aunque algunos episodios tormentosos registraron más de 50 litros por metro cuadrado en puntos del Pirineo, las precipitaciones no cayeron donde más falta hacía. Las cabeceras de los ríos Ter y Llobregat, que alimentan los principales embalses, recibieron apenas la mitad de lo esperado. Además, el suelo seco absorbió buena parte del agua sin generar escorrentía significativa.

El Departament d’Acció Climàtica insiste en que la falta de nieve este invierno ha agravado el problema. La nieve acumulada en el Pirineo fue un 40 % inferior a la media, lo que redujo la recarga esperada con el deshielo primaveral.

Lo que viene: ¿cuándo se aliviará la sequía en Cataluña?

La ACA baraja varios escenarios. Si las lluvias no llegan en mayo y junio, no se descartan restricciones adicionales en el suministro de boca para septiembre. El Departament d’Acció Climàtica ya ha pedido a los ayuntamientos que revisen sus planes de emergencia y que refuercen las campañas de concienciación ciudadana.

El sector agrario es el más perjudicado a corto plazo. Las dotaciones de agua para regadío se han recortado hasta un 50 % en algunas zonas, y los sindicatos agrarios, como Unió de Pagesos, advierten de pérdidas millonarias en frutales, cereal y hortalizas.

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Cabe recordar que en 2024, Cataluña vivió su peor sequía en un siglo, con el pantano de Sau cayendo por debajo del 5 %. Aunque la situación actual es algo menos dramática, la tendencia no invita al optimismo. Como apuntan desde la ACA, la excepcionalidad hídrica no se levantará hasta que las reservas superen el 40 %, algo que no se espera este año.

Dejémoslo en un ‘veremos qué trae junio’.