La huelga de profesores en Cataluña corta la B-23 y moviliza a 80.000 en el Baix Llobregat

El sindicato USTEC intensifica la presión con cortes intermitentes en la B-23 y una marcha masiva en Barcelona. La Generalitat rebaja las cifras de seguimiento al 22%, mientras el Servei Català de Trànsit recomienda evitar la autovía durante todo el día.

EN 30 SEGUNDOS

  • ¿A quién afecta? Conductores que circulan por la B-23, usuarios del transporte público en el Baix Llobregat y comunidad educativa de toda Cataluña.
  • ¿Cuándo ocurre? Durante la jornada del 13 de mayo de 2026, segundo día de la huelga docente convocada por USTEC.
  • ¿Qué cambia hoy? La B-23 registra cortes intermitentes a la altura de Sant Joan Despí mientras la protesta se traslada al centro de Barcelona con 80.000 manifestantes, según los sindicatos.

La huelga de profesores convocada por USTEC ha entrado en en su segundo día con un salto cualitativo: los cortes de la B-23 en el Baix Llobregat y una manifestación en Barcelona que, según los sindicatos, reúne a 80.000 docentes. El Servei Català de Trànsit ha confirmado retenciones de varios kilómetros durante la mañana del martes, mientras la Generalitat insiste en pedir realismo sobre las cifras de seguimiento.

La B-23, cortada a la altura de Sant Joan Despí

Las protestas en la B-23 han obligado a desviar el tráfico por vías alternativas desde primera hora. La arteria que conecta el Baix Llobregat con Barcelona ha quedado interrumpida en ambos sentidos a la altura de Sant Joan Despí, generando retenciones que han superado los cinco kilómetros en hora punta. Los Mossos d’Esquadra han desplegado un dispositivo especial para canalizar la circulación por la C-32 y la A-2 como rutas de escape.

El Servei Català de Trànsit ha recomendado evitar la B-23 mientras duren las movilizaciones y ha reforzado la señalización en los accesos a Barcelona desde el sur. Las líneas de autobús interurbano que operan en el corredor del Llobregat también han sufrido demoras, aunque Rodalies no ha registrado incidencias destacables en la R1 y la R4, que circulan en paralelo a la zona afectada.

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La mayoría de los conductores habituales de este eje ha optado por adelantar su salida o por el teletrabajo, según han confirmado fuentes del Servei Català de Trànsit. El impacto en la movilidad se ha dejado sentir con más intensidad entre las 7:30 y las 9:30 de la mañana, cuando los piquetes informativos han concentrado su presencia en los puntos de mayor afluencia.

USTEC mantiene el pulso sindical

El sindicato mayoritario de la enseñanza pública en Cataluña ha cifrado la participación en la huelga en un 75% del profesorado, una cifra que contrasta con el 22% que maneja el Departament d’Educació. USTEC ha calificado la jornada de este martes como un punto de inflexión y ha advertido de que las movilizaciones podrían extenderse a otras comarcas si la Generalitat no accede a negociar mejoras salariales y una reducción real de las ratios.

La protesta ha arrancado en el Baix Llobregat, pero ha ido ganando tracción a lo largo de la mañana hasta desembocar en una marcha por el centro de Barcelona que ha recorrido la Gran Via y ha culminado frente al Palau de la Generalitat. La consellera de Educació ha evitado valorar la movilización en caliente y se ha limitado a pedir responsabilidad para no perjudicar a las familias.

La B-23 cortada no es solo un problema de tráfico: es la traducción sobre el asfalto de un malestar docente que la Generalitat aún no ha conseguido desactivar.

Un conflicto que se repite cada primavera

No es la primera vez que las protestas docentes en Cataluña saltan de las aulas a las carreteras. En mayo de 2024, una huelga similar convocada también por USTEC, cortó la AP-7 a la altura de Barberà del Vallès y reunió a 60.000 personas en Barcelona. Entonces, la Generalitat acabó cerrando un acuerdo parcial sobre la contratación de interinos, pero dejó fuera las reivindicaciones salariales.

El patrón se repite: cada año, cuando se acerca el final de curso, los sindicatos ponen sobre la mesa los mismos puntos —ratios elevadas, pérdida de poder adquisitivo, burocracia creciente— y la respuesta institucional sigue un guion parecido. La novedad en 2026 es la contundencia de las cifras de asistencia que manejan los convocantes. Si los 80.000 manifestantes se confirman, estaríamos ante la mayor protesta docente en Cataluña desde 2019.

En esta redacción entendemos que el conflicto va más allá del pulso entre USTEC y el Departament d’Educació. La movilización docente se ha convertido en un termómetro del malestar social en el cinturón metropolitano de Barcelona, una zona densamente poblada donde los servicios públicos viven tensionados desde hace años. El Baix Llobregat no es solo una comarca de paso: es la casa de buena parte del profesorado que hoy ha vuelto a salir a la calle.

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