Uber ultima una oferta mejorada para comprar Delivery Hero y controlar Glovo desde Barcelona

La multinacional estadounidense quiere elevar su oferta tras el rechazo inicial y la entrada de DoorDash en la puja. La operación, que valoraría al grupo alemán por encima de los 11.500 millones de euros, consolidaría el control de Glovo desde su sede en Barcelona.

Uber prepara una nueva oferta para hacerse con el control total de la matriz de Glovo, Delivery Hero, y blindar así desde Barcelona su posición en el reparto a domicilio europeo. La multinacional estadounidense, que ya posee el 19,5 % del grupo alemán, ve cómo su rival DoorDash también entra en la puja y acelera los plazos. El movimiento, adelantado por el Financial Times y recogido por Crónica Global, llega tras el rechazo de un accionista mayoritario a los 38 euros por título ofrecidos inicialmente.

La cifra sobre la mesa valoraba la compañía en más de 11.500 millones de euros. Ahora Uber sopesa elevarla: los inversores exigen al menos 40 euros por acción, una barrera que la firma de San Francisco estudia superar con el respaldo de asesores. De conseguirlo, la operación no solo le daría las llaves de Glovo —con sede en la calle Pallars del Poblenou— sino que reconfiguraría el mercado español del delivery.

El pulso por Delivery Hero

La oferta mejorada no parte de cero. Uber ya intentó una aproximación anterior a 33 euros (casi 10.000 millones de valoración) y la respuesta fue contundente: no. El accionista de referencia, el fondo Aspex (14,6 %), presionó para obtener más y ahora, con DoorDash en liza, la negociación se ha convertido en una subasta a tres bandas.

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Delivery Hero, por su parte, ha emitido un comunicado en el que se limita a recalcar que seguirá centrada en su revisión estratégica y que solo informará “cuando lo considere necesario o apropiado”. Una cautela que no frena a los pretendientes. El tiempo corre y la operación se lee en clave de consolidación global.

DoorDash entra en escena y sube la tensión

La irrupción de DoorDash cambia las reglas del juego. El rival estadounidense de Uber puja por Delivery Homer y amenaza con llevarse una pieza estratégica. No es un detalle menor: DoorDash ya se hizo con Deliveroo por 2.900 millones de libras y hace apenas un año Prosus compró Just Eat por 4.100 millones. El sector está en plena digestión de fusiones y quien se quede fuera puede perder el tren.

Para Barcelona, el desenlace es particularmente sensible. Glovo nació en la ciudad condal en 2015 y, aunque ahora está bajo el paraguas alemán, su centro de operaciones y buena parte de su talento siguen anclados allí. Si Uber se impone, la multinacional californiana controlaría dos de las tres grandes plataformas activas en España: Uber Eats y Glovo. Quedaría Just Eat como único competidor de peso, lo que podría activar las alarmas de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC).

El precedente no es tranquilizador. Cuando Delivery Hero adquirió Glovo en 2022 en una operación valorada en 2.300 millones de euros, la CNMC abrió un expediente que acabó archivándose tras las concesiones pactadas. Ahora, con la integración bajo un mismo techo de Uber, la concentración sería mayor y las autoridades de competencia —tanto en Bruselas como en Madrid— tendrán que pronunciarse.

«Si Uber cierra la compra, el reparto a domicilio en España hablará en inglés y con acento de California, pero se gestionará desde los servidores de la calle Pallars.»

La posible operación se produce además en un momento de transición para Delivery Hero. Su consejero delegado y fundador, Niklas Östberg, dejará el cargo en marzo de 2027, lo que añade incertidumbre a la gobernanza del grupo. Entre los grandes accionistas, además de Aspex y del propio Uber, figuran Prosus (18,6 %), Morgan Stanley y Baillie Gifford. Cualquier movimiento deberá contar con el visto bueno de este núcleo duro.

En Barcelona, el sector tecnológico observa con expectación. Una hipotética integración de Glovo en la estructura de Uber podría traer inversiones adicionales, pero también reestructuraciones. El ecosistema local, que ha visto nacer a unicornios como Wallapop, TravelPerk o Typeform, sabe que la consolidación global es un arma de doble filo: atrae capital pero también diluye la autonomía.

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Mientras tanto, las fuentes consultadas por esta redacción indican que la oferta final podría conocerse antes del verano. La presión de DoorDash y la exigencia de los accionistas dibujan un escenario de semanas, no de meses. Uber, que ya ha demostrado su apetito por el mercado español —recordemos la absorción de los activos de Glovo en Portugal o la compra de la plataforma Cornershop—, no quiere dejar escapar una oportunidad que le daría el control de un mercado que mueve cientos de millones al año.