Ex dirigente de ERC lidera la expansión en Cataluña de Thinking Heads, la consultora del caso Zapatero

Sabrià, exviceconsejero de Estrategia y Comunicación de la Generalitat, aterrizó en enero en la consultora que investiga la Audiencia Nacional. El auto que imputa a Zapatero menciona a la firma como posible empresa pantalla y revela lazos con el proyecto fallido de Hard Rock en T

Sergi Sabrià, exviceconsejero de Estrategia y Comunicación de la Generalitat y excandidato de ERC a la alcaldía de Palafrugell, es desde enero el nuevo director de consultoría en comunicación estratégica de Thinking Heads, la consultora que la Audiencia Nacional señala como posible pantalla en la presunta trama de tráfico de influencias que investiga a José Luis Rodríguez Zapatero.

La incorporación, adelantada por El Mundo este martes, sitúa a un antiguo alto cargo republicano —implicado en la polémica ‘estructura B’ de ERC— en una de las compañías más incómodas del momento judicial madrileño. Sabrià dejó todos sus cargos orgánicos en julio de 2024, tras la tormenta de los carteles sobre el Alzheimer contra los hermanos Maragall y las revelaciones de una red interna de desprestigio contra rivales políticos. Su aterrizaje en Thinking Heads refuerza la línea de consultoría política de la firma, pero también conecta la crisis reputacional de ERC con un sumario de corrupción que salpica a la antigua cúpula socialista.

De la ‘estructura B’ de ERC a la consultora del sumario: el viaje de Sabrià

En su currículum inmediato, Sabrià arrastra el estigma de la facción republicana que orquestó campañas de desprestigio a través de una caja de resistencia paralela. Aunque él siempre negó haber participado directamente, el escándalo le costó la salida de la primera línea política. Menos de seis meses después, aterrizó en Thinking Heads como director de consultoría estratégica, un cargo que le permite capitalizar sus contactos institucionales. La firma, fundada por Daniel Romero-Abreu, aparece en el auto del juez Calama junto a Gate Center, otra sociedad del mismo administrador, ambas señaladas como vehículos para canalizar fondos y relaciones con capital chino y venezolano.

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353.000 euros en juego: el papel de Thinking Heads en la trama Zapatero

El sumario detalla que la consultora transfirió cerca de 353.000 euros al ex presidente socialista. La empresa alega que los pagos corresponden a ‘servicios de consultoría, asesoramiento, conferencias y servicios editoriales’ prestados desde 2014. Sin embargo, la UCO sospecha que las transferencias forman parte de una estructura más amplia destinada a ocultar comisiones por intermediar en grandes operaciones empresariales. El hecho de que Thinking Heads contrate ahora a un ex alto cargo de ERC —partido que gobernó Cataluña durante la etapa en la que se gestó el fallido proyecto del Hard Rock— añade una capa de opacidad que el juez instructor aún no ha despejado.

Los 353.000 euros abonados por Thinking Heads a Zapatero no son, en sí mismos, la mancha de la trama. La sospecha está en a quién servían esas transferencias y si el ex presidente intermedió para alguien más.

El 3% del Hard Rock: cuando la causa roza el independentismo y el juego

El macrocomplejo de ocio y juego Hard Rock en Tarragona fue uno de los proyectos que enfrentó a ERC y los Comuns hasta reventar la legislatura de Pere Aragonès. El auto menciona un contrato de octubre de 2021 en el que se acuerda una ‘oportunidad de negocio’ vinculada a la construcción del complejo, con una comisión de entre el 1% y el 3% sobre un valor estimado de 2.000 millones de euros. Julio Martínez, el empresario que la UCO identifica como pagador de Zapatero, intentó sacar tajada de la operación. Que la Generalitat de ERC impulsara ese proyecto mientras uno de sus ex dirigentes termina en una consultora investigada por, entre otras cosas, intentar cobrar comisiones por él, es una coincidencia que los investigadores no pasan por alto.

El tablero político: ¿conexión casual o engranaje de intereses cruzados?

El fichaje de Sabrià desconcierta a los sectores republicanos que aún tratan de cerrar heridas. En privado, fuentes de ERC consultadas por Moncloa.com admiten ‘incomodidad’ porque el exviceconsejero mantiene vínculos con el partido y su nueva empresa está en el centro de una causa que golpea a un referente del PSOE. La paradoja es doble: el Gobierno de Pedro Sánchez necesita el apoyo republicano en el Congreso, y cualquier daño reputacional en ERC por el sumario Zapatero debilita al bloque de investidura. Además, la mención del Hard Rock en la investigación amenaza con reabrir el frente catalán del juego, un debate que en 2024 ya tumbó unos Presupuestos.

El horizonte judicial no tiene fecha de caducidad. La pieza principal continúa instruyéndose en la Audiencia Nacional mientras Zapatero se prepara para defenderse. Lo que observamos es una superposición de afectos políticos, empresariales y nacionalistas que borra las fronteras entre el àmbit català y la capital. La pregunta que queda en el aire no es si Sabrià accedió o no a la trama, sino si Thinking Heads fichó a un gestor puente para mercadear con las dos orillas.