Erick Elías vuelve a demostrar por qué sigue siendo uno de los rostros más queridos de las telenovelas mexicanas. Después de conquistar a muchos espectadores con papeles en ‘Betty en Nueva York’ o incluso sorprender al público español con su participación en ‘Días mejores’, el actor se ha colocado otra vez entre lo más comentado gracias a ‘Entre padre e hijo’, una producción de Netflix que está revolucionando la forma de consumir telenovelas.
Lo más curioso es que el éxito de ‘Entre padre e hijo’ no se basa únicamente en su historia llena de secretos, tensión y relaciones imposibles. La verdadera sorpresa está en cómo Netflix ha decidido presentar esta ficción; con capítulos extremadamente cortos, un ritmo rapidísimo y solo 20 episodios que se pueden ver prácticamente de una sentada. Y aunque sobre el papel pueda parecer extraño para un género acostumbrado a eternas temporadas, el resultado termina siendo sorprendentemente adictivo.
1Una telenovela pensada para los nuevos tiempos
Las telenovelas clásicas siempre han tenido algo muy particular, como los personajes exagerados, conflictos familiares interminables, romances imposibles y villanos capaces de cualquier cosa. ‘Entre padre e hijo’ mantiene gran parte de esa esencia, pero adapta el formato a una generación mucho más acostumbrada al consumo rápido y a las plataformas de streaming.
Cada episodio dura entre seis y once minutos, algo completamente inusual dentro del género, pero que funciona mucho mejor de lo que parece. Netflix consigue que la historia avance constantemente y elimina casi cualquier momento de relleno, así que el espectador entra en una dinámica donde siempre quiere ver “uno más”. Al final, cuando te das cuenta, prácticamente has terminado toda la serie en una tarde.

